10 consejos para calmar a tu gato cuando le dé un ataque de nervios y estrés

'Keanu'.
'Keanu'.
  • Los gatos son prácticamente un misterio salvo en contadas ocasiones, como cuando están estresados. Su comportamiento y lenguaje corporal son muy claros cuando tu gatete se siente en peligro.
  • Si quieres calmar a tu mascota, lo primero que necesitarás es paciencia. Un gato puede tardar horas en serenarse si ha recibido un buen susto o ha aparecido en cada una persona desconocida para él.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Los gatos son misterios maulladores. Es difícil saber exactamente qué quieren o cuál es su estado de ánimo, con una notable excepción: cuando se sienten estresados, ansiosos y nerviosos.

Para descubrir si tu gato está estresado, solo debes fijarte en su lenguaje corporal: las orejas se aplatanan, abre bien los ojos y sus pupilas, se ensanchan, los bigotes apuntan hacia adelante...

Hay otros indicativos más sutiles, pero que, sumados, evidencian que la mascota tiene estrés: come y bebe menos, le cuesta encontrarse un lugar en el que dormir, rehúye de las personas (incluso si son gente de casa) o se despierta al más mínimo ruido con las orejas en alerta.

¿Qué hacer cuando tu gato está estresado? Para calmarle habrá que tener mucha paciencia. Independientemente del método listado más abajo que elijas, dependiendo del susto que se han llevado los gatos pueden estarse horas y horas ansiosos, temiendo la llegada del peligro. 

Seguidamente, prueba algunos de estos consejos. Eso sí: si notas que tu gato se estresa más de lo normal o que nada de lo que haces funciona, acude a tu veterinario de confianza para averiguar qué le está ocurriendo.

1. Hazle compañía pero no le apabulles

'La momia'.
'La momia'.

"La gente suele pensar en cómo les gusta ser tratados cuando están estresados en lugar de pensar en lo que realmente necesitan sus gatos", explica Dilara Goksel Parry, consulta especializada en comportamiento gatuno, para PetMD. "Los gatos solo necesitan que alguien de confianza esté físicamente presente". Así que no hay que coger a tu gato, acariciarle ni darle excesivos mimos porque entonces no se le da espacio para calmarse, y además puede que te arañe. Simplemente permanece cerca de él, que te pueda ver. Si se te quiere sentar sobre tus rodillas por decisión propia, genial, y si no, también.

2. Crea un refugio gatuno antiestrés

'Capitana Marvel'.
'Capitana Marvel'.

Cuando un gato está nervioso, suele buscar rincones en el que poder calmarse sabiendo que no habrá amenazas cerca. "Algunos les gusta estar o escondidos o debajo de algún sitio", explica Ingrid Johnson, también consultora gatuna. "Otros prefieren estar tranquilos en lugares elevados". Johnson recomienda ofrecer ambas alternativas: un espacio vertical como un árbol para gatos y un espacio más recogido. "Asegúrate por eso de no arrinconar al gato. Debe tener siempre una ruta de fuga alternativa".

3. Coloca sus utensilios en sus rincones preferidos

'Desayuno con diamantes'.
'Desayuno con diamantes'.

Los gatos tienen habitaciones o rincones preferidos mientras que otras salas de la casa les pueden producir miedo por los olores, ruidos o sensación de no tener rutas para escapar. Así que si tu gato odia el baño, no le pongas ahí la caja de arena o la comida; pónselas en los sitios que más frecuenta. Cuando se estrese, irá a esos lugares y agradecerá tener todo lo necesario cerca para no tener que moverse mucho mientras se repone.

4. Deja que marque su olor

'Harry y Tonto'.
'Harry y Tonto'.

"Los gatos pueden hacer muchas cosas para calmarse a ellos mismos, como dejar su olor por todas partes frotándose o bien marcando con las patas", explica Johnson. Así que en momentos de estrés es importante dejarles que distribuyan su olor todo lo posible. "Les calma saber que pueden hacerlo". Si por ejemplo llevas a tu mascota al apartamento de verano, no le regañes si se pasa un buen rato al llegar frotándose contra todo. Le ayuda a convertir un lugar extraño en un sitio familiar y tranquilo.

5. Prueba con música tranquila o ruido blanco

'Los aristogatos'.
'Los aristogatos'.

Los gatos son especialmente sensibles a los ruidos fuertes. Así que si hay obras en un piso cercano, un bebé no deja de llorar o es un día con mucho tráfico, puede que el gatete se estrese. Se puede contrarrestar con un sonido alternativo. "No hay mucha investigación aun sobre la conexión entre la música y los gatos, pero puedes probar con música clásica apacible o ruido blanco y observar cómo responde", explica la consulta Parry. En Youtube puedes encontrar mucha música en teoría pensada para relajar a los gatetes, puedes echarle un vistazo.

6. Dedícale tiempo de juego diario

'Kedi'.
'Kedi'.

Este es un consejo más para prevenir el estrés que para remediarlo una vez esté ocurriendo. Los gatos recopilan energía durante el día y necesitan expulsarla. Por eso a veces tienen esos momentos de locura en donde corren por los pasillos, saltan por los muebles o emboscan a los otros felinos de casa. Puedes ayudar al tuyo jugando con él. Los punteros láseres son una buena opción siempre y cuando recuerdes dejar que de tanto en cuanto pille a su presa. Los juguetes que esconden comida e invitan a los gatetes a ingeniárselas también van bien, aunque las mascotas prefieren jugar en compañía.

7. Utiliza aceites esenciales

'Princesa por sorpresa'.
'Princesa por sorpresa'.

Además de su propio olor, los gatos también suelen reaccionar positivamente al aroma de ciertos aceites. La consulta especializada Ingrid Johnson recomienda madreselva o lavanda. "En las clínicas veterinarias, cuando entra un gato agresivo, se suelen colocar 2 gotitas de aceite de lavanda en una toalla para que se airee la habitación. Enseguida se calma". Con muy poca cantidad se puede alterar positivamente el comportamiento gatuno.

8. Considera un caso de tiroides hiperactiva

'Desde Rusia con amor'.
'Desde Rusia con amor'.

Los nervios de un gato no siempre están provocados por su comportamiento. Si tu mascota ya tiene sus añitos, puede que su actividad tan ansiosa se deba a un caso de tiroides hiperactiva. Los gatos con esta condición tienen una glándula tiroidea, que controla el mecanismo de sus niveles de energía, más activa de lo normal. Así que un gato con esta condición tiene más explosiones de energía, duerme poco y come mucho. Consulta con tu veterinario sobre el medicamento o la posible operación necesarios para ayudar a tu mascota.

9. Acompáñale a dar un paseo

'A propósito de Llewyn Davis'.
'A propósito de Llewyn Davis'.

Quizás te parece raro, pero hay gatos que agradecen salir a pasear como a los perros. Nicholas Dodman, veterinario especializado en el comportamiento animal, explica que hay razas felinas que pueden estresarse al sentirse demasiado encerradas. Salir afuera puede evitar estos brotes de estrés, pero hay que hacerlo de forma segura. Si tienes un jardín extenso, puedes crear una zona cerrada que le sirva de patio sin posibilidad de que escape o sea atacado. En caso contrario, puedes comprar arneses para gatos y sacarle a darle una vuelta.

10. Permite su comportamiento

'Nicky, la aprendiz de bruja'.
'Nicky, la aprendiz de bruja'.

A veces, los gatos se desestresan solitos teniendo 5 minutos de hiperactividad: corren, saltan, se cuelan bajo el sofá, juegan a atraparte o te invitan a que les persigas... "Si se trata de actividades como esta, no es necesario calmar al gato", explica Erin Wilson, veterinaria. "Sería igual de dañino que impedir a niños jugar y correr". Lo que hay que impedir es que realicen actividades peligrosas como por ejemplo intentar saltar desde lugares altos o colarse por las cornisas. Cuando eso ocurra, realiza los pasos anteriores o crea una distracción como vaciar una caja para que el gato la explore o invitarle a que se meta debajo de un cojín para coger una chuchería.

Otros artículos interesantes:

13 curiosos datos de los gatos que son mentira y que todo el mundo da como verdaderos

Así es la alegre vida en la 'Isla de los gatos' de Japón, donde hay 8 gatos por cada persona

Espejos rotos, gatos negros y sal derramada: el origen de las 10 supersticiones más conocidas y aún vigentes