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15 errores que comentes habitualmente con el paracetamol, el ibuprofeno y la aspirina

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10 errores que cometemos con el Paracetamol y el Ibuprofeno

En los últimos años el paracetamol y el ibuprofeno han ido ganando terreno a la aspirina, a la hora de tratar algunos dolores y enfermedades. Se han vuelto tan comunes que mucha gente los confunde. Pero los tres medicamentos son diferentes, tienen distintos efectos secundarios y son eficaces para distintas cosas, aunque cubran un espectro común.

Es importante conocer sus diferencias para conseguir que sean eficaces, y para que tu cuerpo no se acostumbre a ellos.

El paracetamol, también llamado acetaminofén (acetaminofeno) es un fármaco con propiedades analgésicas y antipiréticas. Es decir, sirve para tratar los dolores de todo tipo (cabeza, musculares, crónicos) y para disminuir la fiebre. Actúa en el cerebro aliviando la capacidad de sentir dolor, pero no en la zona dañada, al no ser un antiinflamatorio. Su gran ventaja es que no afecta al estómago.

El ibuprofeno es un antiinflamatorio no esteroideo que se usa como analgésico y antipirético. Cubre un espectro muy similar al del paracetamol: dolores comunes, enfermedades crónicas inflamatorias como la artritis, e incluso como tratamiento del acné. Actúa rápido y es eficaz con dolores asociados a la inflamación, como las lesiones musculares, menstruación, artritis, etc.

La aspirina, como el ibuprofeno, es un antiinflamatorio no esteroideo indicado para el dolor, la fiebre y la inflamación. 

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