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18 ingeniosos y silenciosos trucos que los aeropuertos utilizan para que te gastes más dinero con cada visita

  • El objeto final de un aeropuerto debe ser guiar a los pasajeros hasta su puerta de embarque, y si por el camino pueden conseguir que consumas lo que te sugieren, mejor que mejor. 
  • De media, los viajeros gastan entre 11$ y 140$ en cada visita al aeropuerto.
  • Los precios a menudo se inflan para compensar los gastos que los aeropuertos generan, así que podrías estar pagando hasta un 200% más por una botella de agua en algunos aeropuertos. 

Esta es la transcripción del vídeo.

Narrador: ¿Alguna vez has estado atrapado en un aeropuerto, con hambre y sed? Ya te has gastado un dineral en los billetes y en los cargos por el equipaje, y de alguna manera acabas comprándote un Toblerone gigante y una botella de agua de 5$.

No estás solo. El gasto en los aeropuertos llegó a los 40.000 millones de dólares en 2017. De media, los viajeros se gastarán entre 11$ y 140$ en cada visita al aeropuerto. Pero todo ese gasto no es enteramente culpa tuya. Los aeropuertos están diseñados a propósito para guiar a los pasajeros a través de las áreas donde te gastarás el dinero.

Primero, está el aparcamiento. En 2018, el coste medio de una semana en el aparcamiento en el aeropuerto superaba los 96$. Heathrow en Londres, y el aeropuerto de Abu Dhabi en los Emiratos Árabes Unidos tenían los precios más caros, cobrando 249$ y 235$ respectivamente, por siete días.

David Slotnick: El aparcamiento es bastante lucrativo. El aparcamiento a corto y largo plazo cuesta auténticas fortunas. Obviamente, esto son puras ganancias para el aeropuerto. Es espacio vacío, básicamente.  

Narrador: Ahora ya estás listo para el check-in y el control de seguridad. Aunque cada vez es más fácil viajar por todo el mundo, los pasajeros todavía siguen llegando temprano para los vuelos: dos horas y 17 minutos antes del despegue, de media. Acelerando la facturación y la seguridad con los puestos digitales, el TSA PreCheck, el Global Entry y el 3D CT, los aeropuertos pueden hacer que los viajeros pasen más tiempo en las zonas más rentables del aeropuerto. Ahora, te vas a encontrar lo que se llama “zona de recomposición”.

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Slotnick: Uno de los trucos más interesantes que he visto es la idea de tener un lugar tranquilo al final de la zona de seguridad. Así que, pasas por el control de seguridad, tienes tiempo para recomponerte, metes la cartera en el bolsillo, coges el móvil, te pones los zapatos, te aseguras de que lo tienes todo y luego te vas de compras. Es solo una forma de hacer que la gente esté un poco más dispuesta a gastar dinero.

Narrador: A menudo, lo primero que se ve después de la zona de seguridad es la zona libre de impuestos. Tienes que atravesarla para llegar a tu puerta. Incluso se nota que, en algunos aeropuerto como el de Heathrow en Londres, por ejemplo, los caminos por los que transita la zona libre de impuestos tienen giros a la izquierda. Esto deja más espacio para la venta al por menor a la derecha del camino. Según la consultora Intervistas, eso genera beneficios porque la mayoría de las personas son diestras y pasan más tiempo mirando hacia la derecha. Y si bien la "exención de impuestos" significa que se eliminan los impuestos extranjeros sobre los productos, esto no significa que sean más baratos.

Slotnick: La venta libre de impuestos puede ser un gran ahorro si compras algo como alcohol o cigarrillos, que por lo general están altamente gravados. En términos de otras cosas, como juguetes o aparatos electrónicos o incluso algunos alimentos, estos no están realmente gravados con impuestos tan altos, así que, aunque no hay grandes impuestos, hay un precio de venta al público más alto en general.

Narrador: Y no eres el único que ha sido engañado para comprar un Toblerone gigante. A niel mundial, la venta libre de impuestos es una industria enormemente valorada en más de 67.000 millones de dólares en 2018, según un informe de Coherent Market Insights.

Una vez que hayas terminado en el duty free, estarás en el área principal de compras, rodeado de aún más opciones para comer y gastar. Si estás en un aeropuerto europeo, aquí es donde probablemente te verás forzado a pasar el rato. Aeropuertos como el de Heathrow y Gatwick en Londres anuncian las puertas de embarque de 25 a 90 minutos antes del vuelo, obligando a los pasajeros a permanecer en la zona central de compras de la terminal, y hay carteles estratégicamente colocados que indican los tiempos de espera para llegar a las puertas de embarque y su ubicación, con el fin de mantenerte libre de estrés y satisfecho. Por no hablar de los sillones de masaje, spas, fuentes y espacios abiertos. Todo está diseñado para mantenerte relajado. Esto es porque los estudios demuestran que si los pasajeros están un 1% más satisfechos, las ventas e los aeropuertos aumentan un 1,5%.

Con dos horas que rellenar antes del vuelo, hay posibilidades de que tengas hambre. Incluso los restaurantes están diseñados con grandes ventanales, música relajante y puntos de ventas para mantenerte satisfecho y con ganas de gastar. Pero, por supuesto, los restaurantes no son baratos. En “Los Angeles International”, hay un recargo del 18% en la comida.  Y aunque hay algunos aeropuertos como el Seattle-Tacoma, que necesitan que los precios de los alimentos reflejen los costes que se encuentran fuera del aeropuerto, ellos esperan que termines gastando más porque cree que estás pagando por ellos.

Los elevados precios se deben en parte a que los restaurantes pagan alquileres elevados a los aeropuertos, generalmente un alquiler mensual y una reducción de hasta el 15% de los ingresos brutos. Para Checkers, el alquiler en los aeropuertos estadounidenses es un 50% más caro que en sus locales tradicionales. Para compensas las rentas altas, los restaurantes de los aeropuertos se han vuelto más astutos.

Slotnick: Así que no se trata solo de una cadena de restaurantes como Applebee’s o  Buffalo Wild Wings. Hay alternativas como asadores, bares de ostras y bares de cócteles.

Narrador: En Portland International, en Oregón, hay una destilería que hace whisky en el momento y ofrece degustaciones. En el aeropuerto Narita de Tokio, el restaurante Sushi Kyotatsu cambia el menú diariamente en base al pescado fresco que llega del mercado Tsukiji. Lugares como estos te pueden cobrar fácilmente unos dólares extra por la experiencia.

Finalmente, tu puerta de embarque ha sido anunciada. En el largo paseo por la terminal, pasas por tiendas equipadas con expositores en diagonal, para que puedas ver todos los productos del vestíbulo. Los pasillos son lo suficientemente anchos como para maniobrar con las maletas y, al igual que en los restaurantes de los aeropuertos, los precios de venta al público se inflan para compensar el recorte que los aeropuertos sufren. Eso significa que podrías pagar un recargo del 200% por una botella en algunos aeropuertos

Ya tienes un bocadillo y una revista muy cara, pero si viajas a otro país, tendrás que cambiar el dinero. Siempre hay una cabina para el cambio de divisas en el aeropuerto, pero por lo general, es mejor esperar hasta que estés fuera, porque esas cabinas cobran entre un 10% y un 26% más de cambio, y eso no incluye los cargos por servicio.

Slotnick: Nunca vas encontrar un tipo de cambio peor, excepto quizás en uno de esos locales de Times Square.

Narrador: E incluso una vez hayas llegado a tu puerta, todavía hay muchas tiendas para satisfacer tus necesidades de última hora.

Slotnick: Es la idea de que la venta al por menor se mezcle con la de la puerta de embarque. Si quieres esperar pronto en tu puerta, todavía puedes estar cerca de la tienda. No se arriesgan a que pierdas ningún anuncio.

Narrador: Al final te metes en el avión, un poco frustrado en el aeropuerto por tus numerosos gastos. Pero piensa en esto: los aeropuertos no lo están pasando bien en el banco con todos esos márgenes. Los aeropuertos son caros de gestionar. De los aeropuertos europeos, el 47% perdió dinero en 2018. Pero afrontémoslo: algunos aeropuertos te hacen gastar más porque pueden hacerlo.

Slotnick: Es molesto, pero, quiero decir, es la realidad. Es la teoría de la audiencia cautiva, donde la gente no tiene otra opción. Tienes mucho tiempo que rellenar, estás aburrido… ¿Qué es lo mejor que puedes hacer? Ir de compras.

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