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21 fotos de Corea del Norte que Kim Jong Un no querría que vieras

El líder norcoreano Kim Jong-un.
Reuters

El líder norcoreano Kim Jong Un vigila de cerca los medios de comunicación en su país, controlando gran parte del contacto de sus ciudadanos con el mundo exterior y viceversa.

Kim ha luchado para presentar al "Reino Ermitaño" al mundo como un bastión del poderío militar, de la energía nuclear y el sentimiento anti-occidental, pero allí la realidad de la vida cotidiana es lúgubre.

Gran parte del país vive en la pobreza, cuenta con decenas de miles de presos políticos, y el gobierno controla rigurosamente la mayoría de los aspectos de su vida.

Esta serie de fotografías retratan la realidad cotidiana de Corea del Norte que Kim Jong Un no quiere que veas.

La vida cotidiana en Corea del Norte puede ser lúgubre.

Una niña juega con una barra de seguridad de un aparcamiento situado frente a unos grandes almacenes en Pyongyang.
Una niña juega con una barra de seguridad de un aparcamiento situado frente a unos grandes almacenes en Pyongyang. Wong Maye-E (Associated Press)

Fuente: Business Insider

El "Reino Ermitaño", uno de los lugares más blindados del mundo, ha experimentado en los últimos años una escasez de alimentos cada vez más severa.

Una niña en una área rural.
Damir Sagolj/Reuters

Fuente: Business Insider

La infancia en Corea del Norte puede ser dura. Muchos niños pertenecientes a las zonas rurales tienen que trabajar en granjas y el trabajo forzado impulsa gran parte de la producción económica del país.

Un niño trabajando en un campo de maíz dañado por inundaciones y tifones que forma parte de una granja colectiva de Soska-Ri, En septiembre de 2011, en la provincia norcoreana de Hwanghae del Sur.
Un niño labrando en un campo de maíz dañado por inundaciones y tifones que forma parte de una granja colectiva de Soska-Ri, En septiembre de 2011, en la provincia norcoreana de Hwanghae del Sur. Damir Sagolj/Reuters

Fuentes: Business InsiderHuman Rights Watch

La desnutrición afecta a un número alarmante de niños norcoreanos. Aproximadamente el 28% de los menores de 5 años tienen un retraso en el crecimiento.

Un hombre surcoreano enseña unas fotografías en diciembre de 2009 que muestran, según su testimonio, cómo los niños norcoreanos se mueren de hambre.
Un hombre surcoreano enseña unas fotografías en diciembre de 2009 que muestran, según su testimonio, cómo los niños norcoreanos se mueren de hambre. REUTERS/Choi Bu-Seok

Fuente: The New York Times

La pobreza y el hambre son más severos en las zonas rurales de Corea del Norte. Se calcula que el 41% de la población –unos 10,5 millones de personas– está desnutrida.

Una mujer norcoreana descansa junto al río Pothong en julio de 2017.
Una mujer norcoreana descansa junto al río Pothong en julio de 2017. Wong Maye-E (Associated Press)

Fuentes: Business InsiderThe New York Times

Xiaolu Chu, un fotógrafo de Getty que viajó en tren alrededor de Corea del Norte el pasado 2015, aseguró haber visto a decenas de personas pidiendo limosna en las aldeas rurales. Compartió algunas de sus fotos con Business Insider.

Un niño mendiga comida en un andén de la estación de ferrocarril de Hamhung, (Corea del Norte), en agosto de 2015.
Un niño mendiga comida en un andén de la estación de ferrocarril de Hamhung, (Corea del Norte), en agosto de 2015. Xiaolu Chu/Getty

"Casi no hay obesos en Corea del Norte", declaró Chu a Business Insider. "Todos parecen muy delgados."

Gente relajándose en la puerta de un vagón de tren (Corea del Norte, agosto de 2015).
Gente relajándose en la puerta de un vagón de tren (Corea del Norte, agosto de 2015). Xiaolu Chu/Getty

Pero incluso los norcoreanos que viven en las ciudades se enfrentan a la pobreza. Muchos viven en apartamentos de gran altura densamente poblados y, a menudo, experimentan cortes de electricidad y averías en los ascensores.

Un bloque de viviendas de Pyongyang.
Un bloque de viviendas de Pyongyang. Wong Maye-E (Associated Press)

Fuente: Business Insider

El acceso a Internet es restringido, la gente se conforma con una conexión de red a la que tan solo se puede acceder en unos pocos lugares, como en esta biblioteca de Pyongyang.

Gente en la Casa de Estudio del Pueblo.
Gente en la Casa de Estudio del Pueblo. Wong Maye-E (Associated Press)

Fuente: BBC

El ejército revela uno de los aspectos más importantes de la vida norcoreana. Al líder del país, Kim Jong Un, le encanta exhibir su poderío militar mediante desfiles llamativos y fotografías propagandísticas de soldados en formación. 

Demostraciones militares en Corea del Norte.
Damir Sagolj/Reuters

Pero es menos frecuente conseguir capturar la otra cara de la vida militar. Los soldados norcoreanos a menudo están desnutridos o enfermos debido a los entrenamientos rigurosos a los que se ven sometidos y a las carencias en su alimentación.

Un soldado norcoreano patea una cabra a orillas del río Yalu en julio de 2009.
Un soldado norcoreano patea una cabra a orillas del río Yalu en julio de 2009. REUTERS

El año pasado un soldado que decidió desertar recibió cinco disparos. Los cirujanos de Corea del Sur hicieron un descubrimiento sorprendente cuando se apresuraron a curar sus heridas: estaba plagado de parásitos.

Soldado desertor abatido por sus compañeros en Corea del Norte.
USFK

Fuente: Business Insider

Los gusanos parasitarios, algunos de los cuales medían 28 centímetros de largo, ilustran las duras condiciones en Corea del Norte. El país utiliza excrementos humanos para fertilizar sus cultivos, una práctica con la que es fácil propagar los parásitos.

El cirujano del desertor presenta sus hallazgos.
El cirujano del desertor presenta sus hallazgos. CNN

Fuentes: The New York TimesBusiness Insider

Las deserciones son habituales, aunque el año pasado se redujeron en un 21%, a 1.127 personas.

Un soldado norcoreano en turno de vigilancia frente a un puesto de guardia que está al lado del lugar en el que un militar desertó.
Un soldado norcoreano en turno de vigilancia frente a un puesto de guardia que está al lado del lugar en el que un militar desertó. Reuters/Kim Jong-Hi

Fuente: Quartz

Corea del Sur atribuye, en parte, la disminución de la cifra a un mayor control de las fronteras. Los soldados norcoreanos se vuelven despiadados frente a las fugas. En esta imagen se observan los agujeros de bala de cuando intentaron disparar a un desertor el pasado noviembre.

Aquí se muestran agujeros de bala que testimonian el ataque a un desertor.
Reuters/Kim Hong-Ji

Otro aspecto escalofriante de la vida en Corea del Norte son los campos de trabajo del país, en los que los ciudadanos –algunos de los cuales han cometido infracciones menores que no serían consideradas crímenes en otros países– se enfrentan a duras condiciones.

El campo de prisioneros de Jongori, en Corea del Norte.
El campo de prisioneros de Jongori, en Corea del Norte. Google Earth

Fuente: The Washington Post

Los prisioneros de estos llamados "campos de reeducación" suelen estar desnutridos y se ven obligados a realizar trabajos forzados. Algunos supervivientes han denunciado duros interrogatorios e incluso torturas. Aunque no hay documentos gráficos de los campamentos, estos son visibles a través de Google Earth.

El campamento de "reeducación" en Kaechon, Corea del Norte.
El campamento de "reeducación" en Kaechon, Corea del Norte. Google Earth

Fuente: The Washington Post

La comunidad internacional ha condenado durante años la violación de los derechos humanos por parte de Corea del Norte. EE.UU. también ha visibilizado a las víctimas de una brutalidad especialmente atroz, como Ji Seong-ho, que asistió al discurso del Presidente Donald Trump sobre el estado de la Unión en enero.

Ji sostiene sus muletas durante el discurso de Trump.
Ji sostiene sus muletas durante el discurso de Trump. Associated Press/Pablo Martinez Monsivais

Fuente: Business Insider

Ji abandonó su tierra natal en 2006. Dice que decidió cruzar miles de kilómetros en muletas tras pasar años de hambre, graves lesiones por caídas a las vías del tren y torturas a manos de la policía norcoreana.

Ji ofrece una entrevista en la sala de prensa de la Casa Blanca el pasado enero.
Ji ofrece una entrevista en la sala de prensa de la Casa Blanca el pasado enero. Reuters/Leah Millis

Fuente: The New York Times

"Entiendo que todavía guardes esas muletas como un recordatorio de lo lejos que han llegado", según dijo Trump durante su discurso sobre el Estado de la Unión, a lo que añadió: "la historia de Seong-ho es un testamento del anhelo de cada alma humana de vivir en libertad".

Las muletas que usó Ji cuando desertó.
Las muletas que usó Ji cuando desertó. Reuters/Kim Hong-Ji

Fuente: La Casa Blanca

La libertad está lejos convertirse en realidad para muchos de los que todavía viven en Corea del Norte.

Una colegiala camina mientras estudiantes y voluntarios trabajan para reparar el sistema de suministro de agua en Haeju (Corea del Norte), que sufrió daños a raíz de las inundaciones y tifones de octubre de 2011.
Una colegiala camina mientras estudiantes y voluntarios trabajan para reparar el sistema de suministro de agua en Haeju (Corea del Norte), que sufrió daños a raíz de las inundaciones y tifones de octubre de 2011. REUTERS/Damir Sagolj

 

 

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