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La gran incógnita sobre las pensiones: nuevas elecciones complican una subida de más del 0,25% aunque podría ser posible con algún “tipo de ingeniería jurídica”

Un jubilado se manifiesta ante el Congreso de los Diputados
Reuters
  • En caso de que no haya acuerdos para investir un gobierno y se convoquen elecciones anticipadas, el futuro de las pensiones en 2020 es incierto.
  • Tras la reforma de las pensiones aprobada en 2013, su revalorización se desvinculó de la inflación y se estableció una subida mínima del 0,25% salvo que el coeficiente de cálculo arroje superávit.
  • Los sindicatos han instado al Gobierno en funciones a evitar que haya nuevas elecciones y, si no es posible, a establecer "algún tipo de ingeniería jurídica" que permita que las pensiones pierdan poder adquisitivo.
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A falta de menos de 5 meses para 2020, todavía se desconoce cuál será la cuantía de las pensiones el año que viene. La paralización del Pacto de Toledo y las dificultades para encontrar una mayoría suficiente para investir un gobierno, sumados a la legislación vigente, no invitan al optimismo.

Este jueves, tras más de 2 horas de reunión con el presidente en funciones, Pedro Sánchez, los secretarios generales de los 2 mayores sindicatos, Unai Sordo de CC.OO. y Jose María Álvarez de UGT, enfatizaron la necesidad de que formar gobierno al ser preguntados por el futuro de las pensiones. Y, además, han abierto la puerta a un nuevo escenario que evitaría la subida mínima.

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En caso de que haya que repetir las elecciones, “van a tener que encontrar algún tipo de ingeniería jurídica para que las pensiones suban más del 0,25%, un Gobierno en funciones, tal y como está la ley, no puede hacer nada”, aseguró Álvarez. Sordo, por su parte, ha asegurado que "nadie se opondría ni impugnaría una solución así, pero no queremos ponernos ante una situación así".

El secretario general de CCOO ha reiterado además la necesidad de revertir la reforma de las pensiones acometida por el Ejecutivo de Mariano Rajoy en 2013. Esa normativa desligó su evolución de la inflación y estableció un cálculo matemático que pondera el historial de fondos de la Seguridad Social en los 5 años anteriores y las previsiones para los 5 posteriores para definir si hay margen para una subida mayor que la mínima del 0,25%.

Ante este escenario, las pensiones afrontan 3 posibles escenarios en 2020:

  • Hay un acuerdo de investidura en septiembre que evite la repetición electoral y que permita que los agentes sociales comiencen a negociar la revalorización para 2020 con el nuevo Gobierno, al igual que en años anteriores.
  • No hay un acuerdo de investidura y el Gobierno en funciones se ve obligado a aplicar la subida mínima establecida por la ley, del 0,25%, es decir 4 veces menos de lo que aumentó la inflación entre 2018 y 2019 y 6,8 veces menos de lo que se ha incrementado entre enero y junio, según la calculadora del IPC del INE
  • No hay un acuerdo de investidura, pero se aplica la propuesta de los sindicatos de poner en marcha "ingeniería jurídica", de la que se desconocen por el momento sus posibles detalles o su viabilidad en la práctica.

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Las pensiones de 2019, aprobadas in extremis

En enero pasado, el Congreso dio luz verde a la revalorización de las pensiones para este año, actualizándolas con una subida general del 1,6%, a la que se suma el alza de un 3% en el caso de las pensiones mínimas y no contributivas y el incremento en 4 puntos del tipo que se aplica a la base reguladora para el cálculo de la pensión de viudedad, del 56% al 60%.

Esta iniciativa surgió de un acuerdo entre el anterior Ejecutivo del PP y el PNV que fue asumido por el PSOE tras la moción de censura con el respaldo de sindicatos y patronal. Por ello, cuando finalmente haya un Ejecutivo en firme, no es descartable que, sea cuál sea el color de los partidos que lo formen, se termine aprobando una nueva revalorización, aunque por el momento cunda la incertidumbre.

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