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3 riesgos que debes conocer antes de invertir en renta fija

Una trader con las pantallas de los mercados de fondo.
Getty Images

Toda inversión implica una determinada incertidumbre. En ocasiones es elevada, en otras más asumible. Pero, dejando a un lado los diversos grados de aquella, resulta innegable que la inversión con riesgo cero no existe.

En contra de esta afirmación -que defienden autoridades financieras y expertos está extendida, de forma preocupante y errónea, la creencia de que invertir en renta fija carece de riesgo alguno. Aunque se trata de productos muy fiables, obviamente no es así y en las próximas líneas te vamos a explicar por qué.

Qué es la renta fija

Emitir deuda es una vía de financiación posible para entidades públicas (países, comunidades autónomas, diversos organismos, etc.) o privadas (empresas) en forma de variados productos. Esas organizaciones reconocen una deuda a un plazo determinado y con una rentabilidad establecida antes de la emisión o referenciada a algún indicador (el euríbor, un índice bursátil, la evolución de un valor, etc.), pero que en ningún caso puede ser negativa.

En otras palabras, si mantienes la inversión hasta vencimiento es altamente probable que recuperes el 100% del capital desembolsado.

Una de las grandes ventajas de esta herramienta es que el inversor en renta fija es acreedor de la sociedad emisora, mientras que el accionista es propietario de una parte del capital. Ello implica que, de producirse la liquidación de la sociedad, el primero tiene prioridad de cobro frente al segundo.

Respecto a la deuda pública, que es la emitida por los estados o las comunidades autónomas, entre otros, se negocia en el Mercado de Deuda Pública en Anotaciones, que está supervisado por el Banco de España. La renta fija pública puede tomar varios vehículos: descubre aquí qué son las letras, los bonos y las obligaciones del Tesoro y la rentabilidad que ofrecen.

Mientras que si hablamos de la renta fija privada, en este caso se trata básicamente de valores emitidos por las empresas que reconocen a cambio una deuda para sí mismas.

Leer más: En qué es más rentable invertir: en acciones o en bonos

Como posible inversor debes tener presente que toda entidad privada que emita renta fija en España debe registrar en la CNMV un folleto informativo (no así las públicas). Si la institución tiene derecho a quedar exenta, debe aportar la documentación correspondiente para acreditarlo. La renta fija privada puede tomar las siguientes formas:

  • Pagarés de empresa.
  • Bonos y obligaciones simples.
  • Obligaciones subordinadas.
  • Titulizaciones hipotecarias o de activos.
  • Cédulas hipotecarias o territoriales.

Riesgos de invertir en renta fija

Como ya se ha apuntado, cualquier producto de inversión contiene riesgos en mayor o menor medida. Éstos deben serte comunicados por el asesor financiero o el comercializador bancario, así como puedes consultarlos en el folleto de emisión del producto.

"Además, en determinadas ocasiones, el folleto puede incorporar advertencias de la CNMV cuando se considere que las condiciones incorporan riesgos significativos para los inversores minoristas", según resaltan desde el propio organismo. Más allá de cada caso particular, de forma genérica los peligros de invertir en renta fija son los siguientes.

  1. Riesgo de mercado, que es la posibilidad de que los valores coticen por debajo del precio que pagamos por ellos. "Las fluctuaciones de precios de la renta fija cotizada dependen sobre todo de la evolución de los tipos de interés, de las circunstancias de mercado y de las condiciones económicas generales", explican desde la CNMV.
  2. Riesgo de liquidez, es decir, la posibilidad de que no puedas vender el producto en el mercado.
  3. Riesgo de crédito: el derivado de la posible falta de cobro de los intereses y/o principal de la inversión por parte del emisor.

Claves para invertir en renta fija

Además de las tres cuestiones anteriores, también debes considerar las siguientes variables a la hora de invertir en renta fija.

  • Cuál es el tipo de interés y su periodicidad.
  • Cuáles son los precios de emisión y de reembolso.
  • Fecha y condiciones de amortización, así como la posibilidad de hacerlo de forma anticipada.
  • Si cotiza, ¿en qué mercado lo hace?

Gracias al ejemplo que proponen desde la CNMV puedes hacerte una idea más clara de cómo funciona la renta fija.

Un inversor adquiere un bono de renta fija simple por valor de 100 euros emitido hoy, con vencimiento al cabo de dos años y que paga intereses del 10% anual al final de cada ejercicio. Ese porcentaje indica el interés de mercado en ese momento.

Leer más: Cómo invertir en bolsa desde cero: 12 consejos para principiantes

Supón que el suscriptor del bono, transcurrido un año y cobrados los intereses de ese año (10 euros) decide venderlo. ¿Qué sucederá con el precio del bono y con la rentabilidad del mismo si los tipos de interés de mercado se han alterado? (El interés de mercado pasa a ser del 15% y no hay costes de transacción ni de compra ni de venta).

Al aumentar el porcentaje, ningún inversor querrá dar 100 euros por un título que le va a dar un rendimiento del 10% si tiene la posibilidad de adquirir otro en el mercado que le proporciona el 15%. Por tanto, ¿qué cantidad estarán dispuestos a pagar por ese título?

Deberá ser una montante X, que invertido al 15% durante un año (que queda hasta el vencimiento) proporcione al comprador 110 euros. X * 1,15 = 110, luego X = 110 / 1,15 = 95,65 euros. Ésa es la cantidad que le darán al inversor por el bono. (100 - 95.65 = 4,35 euros variación en el precio del bono).

¿Cuál es la variación en la rentabilidad total? Si el inversor invierte 100 euros, recibe 10 euros de intereses durante el primer año y le pagan por el bono 95,65 euros. Ha recibido en un año (10 + 95,65 = 105,65 euros). Luego la rentabilidad ha sido del 5,65%.

Con todo, como ves, el interés de mercado es la clave para saber cuándo invertir o vender un valor de renta fija.

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