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4 claves que siguen de cerca los inversores y que pueden mover a los mercados a lo largo del año

Traders analizando el mercado en Wall Street.
Reuters
  • La media de los economistas aún esperan una desaceleración de alrededor del 1,8% para el crecimiento del PIB en 2020, lo cual está muy por debajo del 3% que el presidente Donald Trump se comprometió a cosechar.
  • Además, el conflicto arancelario está lejos de terminar, la deuda corporativa se está acumulando, y el crecimiento global sigue siendo lento.
  • He aquí 4 claves que seguir observando y que pueden generar movimientos en las Bolsas a lo largo del año. 
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A medida que amanece la nueva década, algunas, pero no todas, las nubes oscuras que se ciernen sobre la economía mundial parecen haberse despejado.

En todo caso, 2019 fue un año que fue al límite, especialmente en Estados Unidos: comenzó con el cierre del gobierno, luego los temores de recesión dominaron durante la escena muchos meses a medida que la guerra comercial con China se intensificaba. Esa batalla afectó a la inversión empresarial y amenazó la expansión económica, que, sin embargo, se convirtió en la más larga registrada a mediados de año.

De este modo, la fortaleza se vio impulsada por el aumento de generación de empleo en el país norteamericano que inesperadamente cobró impulso a finales del ejercicio, contrarrestando los pronósticos de una desaceleración

Los riesgos a la baja se han reducido paulatinamente a medida que los bancos centrales redujeran los tipos de interés tres veces, con el enfriamiento de las tensiones entre China y Estados Unidos, y con el resultado de las elecciones del Reino Unido. El panorama parece ahora más nítido. 

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Sin embargo, no necesariamente eso quiere decir que el crecimiento gozará de un resurgimiento. La media de los economistas aún esperan una desaceleración de alrededor del 1,8% para el crecimiento del PIB en 2020, lo cual está muy por debajo del 3% que el presidente Donald Trump se comprometió a cosechar.

Además, el conflicto arancelario está lejos de terminar, la deuda corporativa se está acumulando, y el crecimiento global sigue siendo lento. He aquí 4 claves que seguir observando y que pueden generar movimientos en las Bolsas a lo largo del año
 

Caída del mercado laboral

Persona en paro en búsqueda de empleo.
Getty Images

Los inversores de todas las partes del mundo van a poner las miradas, sin lugar a dudas, en la situación del mercado laboral en Estados Unidos. La fortaleza mostrada en 2019 podría debilitarse un poco con las revisiones de las nóminas que se realizarán en febrero que harán que la solidez se vea reducida

Así, el consenso de mercado estima que el cambio descendente seguirá en 2020, con un aumento medio mensual de empleos en el tercer trimestre, a medida que los trabajadores disponibles se reduzcan aún más. Eso quiere decir que 2020 será el año en que la Curva de Phillips realmente se ponga a prueba, lo cual puede repercutir en la cotización en los mercados, según los analistas de RBC.

Como afirma el gestor de renta variable de Capital Group, Alan Berro, “aun en el caso de que el comercio continúe afectando a la economía, los inversores deben recordar que las buenas compañías son flexibles y pueden adaptarse a las nuevas circunstancias”.
 

Los motores del consumo

Una obra de construcción inmobiliaria de Ferrovial en Madrid
Reuters

Incluso si se produce un enfriamiento del crecimiento, es probable que solo “el mercado laboral continúe manteniendo el gasto en bienes y servicios, el elemento vital de las economías, así como en vivienda”, destaca Morgan Stanley.

El sector inmobiliario en particular está preparado para un 2020 más fuerte, gracias a que los tipos de interés son más bajos, después de un pésimo 2018 y el parón de 2019, añade el banco de inversión. Los constructores y los consumidores son optimistas y hay mucha demanda acumulada.
 

La situación del sector manufacturero

Grupo de trabajadores industriales en una refinería
Getty Images

El conflicto comercial entre China y Estados Unidos ha afectado a la actividad manufacturera en todo el mundo, y Europa se ha visto atrapada en medio. La actividad de las fábricas se ha ido ralentizando en las principales economías, lo que ha provocado “dudas en las compañías a la hora de invertir”, relata Berro.

Esta situación se ha sentido especialmente en Europa, que se muestra muy dependiente del comercio internacional. El sector automovilístico alemán, por ejemplo, se ha visto particularmente afectado. Irónicamente, en Estados Unidos, donde las exportaciones y la actividad manufacturera representan en torno al 12% de la producción económica, el impacto ha sido menor.

Si bien el sector manufacturero parece estar emergiendo de su contracción que duró dos trimestres en 2019, no está a punto de “convertirse en gangbusters”, asegura RBC. Además, el dólar fuerte continuará “pesando sobre las exportaciones”, concreta. 
 

Los posibles riesgos inesperados en el camino

El presidente de China, Xi Jinping, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump
El presidente de China, Xi Jinping, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump Reuters/Damir Sagolj

Los riesgos acechan en las sombras, ante este panorama y la deuda es uno de ellos: el período prolongado de unas políticas monetarias laxas puede aumentar el apetito de los inversores por activos de mayor riesgo y de mayor rendimiento, lo cual genera riesgos más elevados.

También existe la posibilidad de una reescalada en la guerra comercial de Estados Unidos con China junto con la continua debilidad en la economía global y la debilidad en la inversión empresarial, resaltan desde Morgan Stanley.
 

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