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Los 4 mayores errores que cometí hasta que mi hijo cumplió 5 años

Un niño junto a su padre [RE]
Sharomka/Shutterstock
  • La paternidad tiene sus altibajos, especialmente para los primerizos.
  • Mi marido y yo sobornábamos a mi hijo con chocolatinas y arruinamos su rutina de ir a dormir, pero tener un niño de cinco años feliz y saludable compensa nuestros errores.
  • Aunque todos los padres se esfuerzan por ser lo mejores que pueden, a veces miramos hacia atrás y pensamos: "Debería haber hecho eso de otra manera".
  • Estos son los cuatro errores más grandes que cometí antes de que mi hijo cumpliera los cinco años.

Cuando mi hijo cumplió cinco años a principios de este año, mi esposo y yo hicimos tintinear nuestras copas y brindamos juntos. Es posible que le hayamos sobornado con postres para darle un bocado de brócoli, arruinado su rutina de irse a la cama y haberle regalado demasiados juguetes por su cumpleaños. Pero tener un niño de cinco años feliz, saludable y cálido compensa nuestros errores.

Aunque todos los padres se esfuerzan por ser lo mejores que pueden, a veces miramos hacia atrás y pensamos: "Debería haber hecho eso de otra manera". Estos son los 4 errores más grandes que cometí antes de que mi hijo cumpliera cinco años.

1. Creía que la leche materna era irremplazable

Una mujer da el biberón a un bebé [RE]
Barbara Sauder/Shutterstock

El beneficio nutricional de la leche materna está comprobado, según la Asociación Estadounidense del Embarazo. Yo creía que había tomado una buena decisión sobre la leche materna en la sala de partos exigiendo que no le diesen a mi recién nacido fórmulas o agua.

Pero la realidad es que no lacté hasta una semana después del parto. Mi hijo estuvo hambriento los primeros dos días y visitamos el hospital regularmente durante dos semanas para controlar su ictericia. Como madre primeriza, ignoraba el hecho de que ciertos procesos naturales estaban fuera de mi control.

"Tiene mucha hambre", dijo el pediatra cuando nos ofreció botellas de fórmula preparada y me di cuenta de que darle la fórmula a mi hijo era la mejor opción.Existen evidencias que sugieren que los beneficios observados de la lactancia materna se confunden con otros factores parentales, como el estado socioeconómico. En este caso, tal vez mi deseo de ser "lo suficientemente bueno" fue contraproducente, ya que me impidió ver el bosque y no sólo el árbol.

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