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5 formas en las que ascender hizo mi vida más difícil de lo que había llegado a imaginar

5 ways getting a promotion made my life harder that I never saw coming
fizkes/Shutterstock
  • Un ascenso en el trabajo a menudo trae estatus, poder y, con suerte, un aumento de sueldo.
  • Pero también puede conllevar desventajas, como trabajar más horas.
  • Aquí hay cinco cosas que no esperaba que vinieran con un ascenso de trabajo.

A menudo pensamos que una promoción traerá más dinero, éxito y estatus, pero hay también inconvenientes en casi cualquier ascenso.

Es posible que te obligue a trabajar más horas. Los problemas que solían ser problemas de otros ahora son tuyos. Y gestionar a los demás puede ser difícil.

Una vez conseguí un ascenso con el que pasé a dirigir un nuevo departamento en una pequeña empresa. El cambio me llevó a afrontar muchos retos interesantes y aumentó mi autoestima, pero también hubo momentos muy duros.

A continuación, los cinco ámbitos en los que ese ascenso hizo mi vida más difícil:

1. Tenía que luchar por mí misma

1. I had to go to bat for myself

Antes de mi ascenso, tenía un gran jefe. Me protegía de la dirección, me apoyaba en mi trabajo, me dio oportunidades, y, en general, me cubría las espaldas.

Con el ascenso, pasó a ser mi compañero, y podíamos compadecernos de lo difícil que era ser jefes en esta compañía, pero ya no podía protegerme. Ahora me tocaba a mí hacer frente a los peces gordos y luchar por mi departamento.

2. Trabajaba (aún más) de más

2. I was working more overtime
Shutterstock/KieferPix

Ya trabajaba muchas horas extra sin pagar, pero aumentaron cuando me ascendieron. Cuando había problemas, mis fines de semana desaparecían. Nunca desconectaba. Necesitaba estar ahí para el cliente, a cualquier hora del día, de la noche o del fin de semana.

3. No conseguía tomar mis propias decisiones

3. I didn't get to make my own decisions

El hecho de que ahora estuviese encargada de la gestión de personal no significaba que pudiera decidir exactamente cómo funcionaría mi departamento. A veces, la alta dirección anulaba mis decisiones, y luego las consecuencias de esas decisiones terminaban siendo mi problema.

Podía prever los problemas y quería hacer las cosas de otra manera. Pero mis decisiones eran minidecisiones, porque al mismo tiempo tenía que hacer cumplir las ideas de la alta dirección y también que mantener a "mis" empleados bajo control y con un buen rendimiento.

Este conflicto puede hacer que los puestos de mandos intermedios sean estresantes y agotadoras.

4. Mis compañeros me criticaban

4. Coworkers undermined me
El Nariz/Shutterstock

Cuando me ascendieron a un nivel intermedio, algunos de mis compañeros me criticaron. Cuando un empleado de confianza susurra al oído del gran jefe sobre ti, puede ser difícil quitar esa mala impresión de la cabeza del jefe. De repente, necesitaba luchar por mi reputación.

5. Nadie me entrenó para mi nuevo puesto

5. No one trained me for my new role

Algunas grandes empresas ofrecen formación para ayudar a los trabajadores a asumir un nuevo puesto, pero las empresas más pequeñas normalmente no lo hacen. No siempre me sentí lo suficientemente preparada para gestionarlo todo, nunca antes había dirigido un departamento.

Tenía buenas habilidades de liderazgo ─creatividad, pasión y honestidad─ que me ayudaron a "fingirlo", pero en realidad no sabía lo que estaba haciendo la mitad del tiempo en términos de organización y gestión. Un poco de entrenamiento o más apoyo para negociar nuevas responsabilidades podría haberme ayudado.

A veces, un nuevo trabajo no te encaja, pero no siempre puedes probar el nuevo puesto antes de aceptarlo. Era increíble en el trabajo que tenía antes del ascenso, pero diría que como gerente era mediocre.

Por eso, considera el nuevo puesto muy cuidadosamente: si no te parece que vayas a encajar, valora dejar pasar esa oportunidad y esperar hasta que llegue la correcta. ¡Puede que seas más feliz donde estás!

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