5 mitos sobre la obesidad desmontados por la ciencia

Joven comiendo ensalada en el parque

Business Insider

  • La obesidad está envuelta en un estigma social que discrimina y dificulta la vida de las personas que la padecen. 
  • A continuación, puedes leer algunos mitos respecto a la obesidad desmontados por la ciencia.

La obesidad está envuelta en un estigma social preocupante que juzga, discrimina y dificulta la vida de las personas que la padecen. 

Según la Organización Mundial de la Salud, las personas con un IMC superior a 25 se considera que tienen sobrepeso y superior a 30 obesidad, pero estos datos están desfasados y desactualizados (ya que el IMC no es un gran indicador de salud). 

Un deportista de élite, personas con mucha masa muscular, suelen dar IMC altos y son personas consideradas sanas. Por ello, es mejor atender a otros indicadores más completos.

cáncer útero

De hecho, según los resultados de un metanálisis de 2020 "existe una asociación más fuerte entre el estigma del peso y la disminución de la salud mental con el aumento del índice de masa corporal". ¿Cómo un indicador de salud puede estar quitándosela a muchas personas?

Para desmigajar y entender qué es realmente la obesidad: estos son los 5 mitos más arraigados sobre ella, desmontados por la ciencia:

1. "Combatir la obesidad es tan fácil como comer menos y moverse más"

En la mayoría de los casos la obesidad va más allá de los hábitos, que si bien son un factor fundamental, no son siempre determinantes.

Existen factores genéticos, sociales e incluso económicos. Piensa en los productos de comida rápida, suelen ser más accesibles económicamente y normalmente son alimentos insanos. 

Esto está estrechamente relacionado con el acceso a ellos en personas de clases más bajas y es más común en estas desarrollar la enfermedad. Entre los factores ambientales destaca el aumento de la edad, cambios hormonales, situaciones de estrés, ansiedad o depresión.

2. "La obesidad causa diabetes"

No, la obesidad no siempre causa diabetes, pero sí es un factor de riesgo importante. No todas las personas con obesidad tienen diabetes, ni todas las personas con diabetes tipo II tienen obesidad. 

Pero hay que decir que la relación es estrecha y se da porque cuando comes más calorías de las que tu cuerpo necesita este las acumula y guarda en forma de grasa, de reserva energética. Y eso conlleva a una mayor producción de insulina.

Cuando esto ocurre de manera puntual tu cuerpo no se resiente, pero cuando la situación se agrava a medida que se acumula grasa en el cuerpo, la glucosa tiene más dificultades para llegar a todas las células y se produce la resistencia a la insulina.

3. "Las personas obesas son vagas"

Aunque la inactividad o el sedentarismo son factores que propicien la obesidad, no determinan que todas las personas obesas no se muevan.

De hecho, pese a que una persona con obesidad haga una actividad física por un tiempo menor a una persona con normopeso, hay que entender que su gasto es mayor, además de que si tiene otras patologías asociadas a la obesidad podrían dificultar esta práctica. 

Otro dato importante es que la salud mental de una persona con obesidad puede pasar por etapas de ansiedad, depresión o baja autoestima, lo que dificulta realizar las tareas deportivas con normalidad por miedo a la exposición. 

Por lo que no tiene que ver con que sean "más vagos/as", influyen muchos más factores.

4. "La obesidad es hereditaria"

Sí existe cierta predisposición genética a la obesidad, pero el porcentaje de influencia de esta es entre un 5% y un 10%, el resto se debe a factores ambientales. 

Numerosos estudios han demostrado que la predisposición a la obesidad, y sus condiciones asociadas, son más parecidas entre individuos genéticamente relacionados que en aquellos no relacionados.

Pero al ser una patología multifactorial es difícil separar si la obesidad la está causando esa carga genética o si realmente las causas principales son externas, como se explica en el punto 1. 

5. "La obesidad no tiene por qué conllevar problemas de salud"

Esto es un mito, ya que incluso las personas consideradas como "personas obesas metabólicamente sanas" es decir, aquellas que tienen un IMC por encima de 30 y que no presentan más de 2 complicaciones cardiometabólicas, tienen más riesgos que personas con normopeso. 

De hecho, según una revisión de 2017 estas personas pueden tener otras alteraciones funcionales como apnea del sueño, alteraciones músculo-esqueléticas, incremento en el riesgo de algunos tipos de cánceres, alteraciones en la reproducción y a nivel psicológico. 

Además de las enfermedades derivadas de la obesidad como la diabetes, las cardiopatías coronarias, dolor crónico, artrosis, envejecimiento prematuro, presión arterial alta...

Descubre más sobre autor/a de este artículo.

Conoce cómo trabajamos en BusinessInsider.