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5 razones por las que debería haber más mujeres en una junta directiva

Una directiva en una reunión
Una directiva en una reunión. Getty Images
  • Cerca del 95% de los directivos considera que la diversidad de género aporta perspectivas diferentes a una junta directiva, según un estudio de Price Waterhouse Cooper.
  • A pesar de ello, solo el 24% de los puestos directivos del S&P 500 están ocupados por mujeres (en el Ibex 35, el porcentaje de consejeras es del 23,74%).
  • Estas son las 5 razones por las que debería haber más mujeres en una junta directiva, según los autores del estudio.

Las mujeres ocupan el 23,74% de los puestos de las juntas directivas en las empresas cotizadas en España, según un reciente estudio presentado por Atrevia.

La nota positiva es que en el último año la presencia de mujeres directivas en empresas españolas ha aumentado un 11%, llegando al 30% del total en todas las empresas y sectores del país, según el informe presentado este jueves por la consultora Grant Thornton.

Una realidad similar a la que se vive en EEUU, donde solo el 24% de los puestos directivos del S&P 500 están ocupados por mujeres.

Al margen del eterno debate sobre si es bueno o no el establecimiento de una cuota de género para el acceso a las juntas directivas, una nueva encuesta elaborada por PwC señala que cerca del 95% de los directivos considera que la diversidad de género aporta perspectivas diferentes a una junta directiva.

Leer más: La brecha de género que tardará 209 años en cerrarse

En un artículo publicado en Harvard Business Review, los autores del estudio apuntan que la mayoría (un 84%) cree que la presencia de mujeres mejora los resultados de la junta directiva, mientras que 46% de los directivos considera "muy importante" tener a mujeres en las juntas. En 2012, el porcentaje era la mitad, del 25%.

En este sentido, la enorme diferencia entre el sentimiento generalizado a favor de que haya más mujeres en las juntas y su escasa presencia en la realidad, ha llevado a los autores de la encuesta a elaborar una lista de 5 razones por las que las empresas deberían aumentar la tasa femenina en sus juntas.

Son las que siguen:

1. Más mujeres es sinónimo de más beneficios

Si hay una cosa que puede desmontar cualquier prejuicio machista contra la presencia de mujeres en juntas directivas, son los datos: según un estudio llevado a cabo por la consultora McKinsey, las empresas con mujeres al frente mejoran su rendimiento financiero, incluso hasta en un 15% en algún caso

Pero con el simple hecho de aumentar el número de mujeres en las juntas directivas ya se logran más beneficios. Según los autores del estudio de PwC, "ellas tienden más a hablar de asuntos como los derechos humanos (38% frente al 25%), cambio climático (27% frente al 13%) e igualdad salarial (22% frente al 14%)".

El resultado es que las opiniones y visiones alternativas que proponen las mujeres permiten ampliar el foco de la junta directiva, al tiempo que reflejan las opiniones y visiones del 50% de los potenciales clientes de cualquier producto o servicio.

2. Con una mujer no es suficiente

La mayoría de las juntas tienen entre 9 y 13 miembros, por lo que introducir a una mujer no es suficiente como para que tenga un impacto significativo ni ningún cambio real, según los autores del estudio.

En su opinión, se necesitan "al menos 3 directivas femeninas", una cantidad vital que Egon Zehnder llama "el número mágico" en su informe Global Board Diversity Tracker de 2018. "Con al menos 2 colegas femeninas, las mujeres tienden más a hablar y ser escuchadas", sentencian.

3. Las mujeres suelen tener más experiencia tecnológica y financiera

Uno de los principales problemas de las juntas directivas formadas solo por hombres es que esos hombres llevan muchos años en ellas. Esto implica que la mayoría tiene más edad, de media, que las mujeres y, por tanto, acumulan menos experiencia tecnológica y financiera que las mujeres, según los autores del estudio.

"Los directivos que son mujeres y que no son de raza blanca que se están incorporando en este momento a las juntas tienen un historial sensiblemente distinto a sus homólogos blancos y hombres. Suele ser la primera vez que entran en estas juntas y tienden menos a haber sido anteriormente CEO en alguna otra empresa", argumentan.

4. Fijarse el 50% como objetivo hace que las mujeres se sientan representadas

Puede parecer superfluo, pero la falta de representación es uno de los aspectos que más empiezan a preocupar no solo a los clientes de una empresa, sino también a los inversores y accionistas, según los autores.

Los perfiles de inversores y accionistas han cambiado notablemente en los últimos 50 años. Por eso, puede que no se sientan representados por una empresa que no tenga mujeres, así como personas de raza negra, asiática, árabe...

5. Permite aumentar el tamaño de la junta

La falta de sillones en las juntas directivas es el mayor obstáculo para que la diversidad de género (y de raza) se vea representada. Por ejemplo, los autores citan el caso del S&P 500, donde la mitad de las empresas no añadieron en 2018 a ningún miembro nuevo.

El problema es que en la mayoría de las juntas, la edad forzada de jubilación es a los 72 años (o más), por lo que no se producen movimientos tan fluidos como para permitir el acceso a mujeres. La mejor manera de solucionar este problema es ampliar el número de sillones, concluyen los autores.

Con ello, se aumentarán los grupos representados en las juntas, no solo en el caso de las mujeres.

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