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5 trucos imprescindibles que debes conocer antes de comprar un coche de segunda mano

16 coches adelantados a su tiempo Tucker torpedo
Tucker Torpedo. RM Auctions.

Si el universo del vehículo usado te da pánico pero necesitas bucear en él para encontrar tu nueva montura, te interesa este artículo: aquí traigo unos cuantos trucos para comprar coche de segunda mano con los que deberías poder hallar tu candidato ideal... huyendo de chatarra, vendedores con demasiada labia y artefactos que no deberían pisar ni un desguace.

¿Tienes bolígrafo y papel a mano? Empezamos.

Cíñete a un presupuesto

Presupuesto

Aunque pueda parecer una auténtica perogrullada, lo primero que debes hacer a la hora de buscar un coche -sea nuevo o usado- es marcarte un presupuesto máximo que, en el caso de que te lances a por un caramelito de segunda mano, también deberá incluir una partida más o menos holgada destinada a realizar alguna reparación, mantenimiento o puesta al día.

Opta por un límite realista que no deje tu cuenta tiritando para que puedas hacerte cargo de cualquier contratiempo que pueda aparecer en los meses posteriores a su compra y, sobre todo, sé realista: que puedas encontrar un Porsche 928 a un precio de escándalo no implica que debas correr a por él si tu sueldo es de 500 euros mensuales.

Sobre todo cuando se le vaya algo y tengas que pasar por un concesionario oficial para reponerlo. 

Busca mucho... y bien

Busca bien e infórmate

El segundo de los trucos para comprar un coche de segunda mano es, quizá, el más elemental de todos: realiza una búsqueda concienzuda, tranquila e intenta no dejarte llevar por el corazón a la hora de elegir a tus candidatos.

Procura afinar el disparo todo lo posible a tus necesidades y evita ir dando bandazos de un automóvil a otro sólo porque el color de uno te encanta o porque el motor de aquel te parece mucho más divertido.

Una vez tengas seleccionados a los finalistas, pídele a sus propietarios toda la información posible y, si no te es posible realizar una primera inspección superficial, trata de recibir fotografías y vídeos que muestren todo aquello que puedas querer revisar por tu cuenta.

Un buen vendedor no pondrá pegas en hacerlo... salvo que no detecte demasiado interés por tu parte o tenga algo que ocultar. 

Haz una radiografía burocrática

Coches aparcados

En cuanto tengas elegido un firme candidato a ser tu nuevo compañero de viaje, solicita en Tráfico -o empresas especializadas- un informe completo sobre el coche con el que podrás conocer cuántos propietarios ha tenido, si está a nombre del vendedor actual, el estado del vehículo con respecto a ITV 2018 y cargas que pueda tener pendientes con los distintos ayuntamientos y sus impuestos de circulación.

¿Está todo en orden? Buena señal: es hora de ir a verlo. 

Revísalo a fondo

Revisión a fondo del coche

Si has llegado hasta este paso es porque podrías estar ante tu nuevo automóvil... y por eso debes dedicarle mucha atención a lo que viene a continuación: la revisión de un coche de segunda mano. Procura prestar atención a su carrocería -observándola limpia y con luz natural- en busca de arañazos, golpes o puntos de óxido.

Échale un vistazo a su motor y desconfía si éste se encuentra demasiado limpio -podrían estar tratando de ocultarte una pérdida de algún líquido-, observa el habitáculo con detalle y fíjate en si el desgaste de los pedales, pomo del cambio de marchas y volante son acordes al kilometraje declarado e intenta arrancarlo en frío para tratar de apreciar problemas de funcionamiento.

Una vuelta de unos 20 kilómetros en la que puedas coger algo de velocidad es crucial para saber si está todo en orden y, siempre que tengas dudas, acude a un profesional que pueda ofrecerte un juicio realista. 

Hora del papeleo

Papeleo

Una vez que hayas revisado a fondo todo y sientas la confianza suficiente como para lanzarte, llega el último truco para comprar un coche de segunda mano: hacer bien todo el papeleo.

Si tienes poco tiempo libre o dudas acerca del proceso, lo mejor es dejarlo todo en manos de una gestoría que, además, siempre aporta un extra de tranquilidad a ambas partes al estar toda la documentación en manos de profesionales.

Si prefieres hacer por tu cuenta los trámites para hacer tuyo oficialmente el automóvil, debes tener en cuenta que necesitarás dos copias del contrato de compraventa -más la tercera que se quedará el vendedor-, tener a mano tanto el permiso de circulación del vehículo como su ficha técnica y pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales con arreglo al valor declarado en el acuerdo con el anterior propietario... o las tablas de Hacienda.

Una vez tengas todo pagado -ah, el vil metal- sólo te faltará pedir cita previa en la DGT -aquí los cambios de 2018- y abonar la tasa para que te emitan un permiso de circulación nuevo. A tu nombre. ¡Ya puedes disfrutar sin problema de tu nuevo compañero!

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