Vivo en un minibús de 11 metros cuadrados que yo misma he diseñado: gracias a estos 5 trucos he conseguido aprovechar un espacio tan pequeño

Estoy viviendo en un autobús lanzadera que he reformado.
Estoy viviendo en un autobús lanzadera que he reformado.

Brittany Burrows

En el año 2019 compré un minibú. Llevaba 5 años deseando vivir en un espacio más pequeño, así que tuve mucho tiempo para aprender sobre este estilo de vida y establecer unas expectativas realistas.

Estaba claro que el mayor sacrificio iba a ser el de tener menos hueco para mis pertenencias, pero el modo de vida simplista y minimalista era precisamente lo que más me atraía. La idea de tener tan pocas posesiones que pudiera llevarlas a cualquier parte, en cualquier momento, me hacía sentir feliz.

He invertido mucho tiempo construyendo mi pequeña casa, y no podría estar más feliz con el resultado.

Reducir mis posesiones fue el primer paso (y no resultó fácil):

Me separé de mis pertenencias en diferentes oleadas en el transcurso de un año. Incluso revisé algunos objetos varias veces antes de decidir finalmente si venderlos o donarlos.

Después de mucha dedicación y algunas lágrimas, me quedé sólo con las posesiones que tenían un valor sentimental o que eran útiles.

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2 años después, ni me arrepiento ni recuerdo la mayoría de las cosas de las que me deshice.  

Creé un diseño muy detallado antes de empezar la reforma

Mi autobús mide 11 metros cuadrados

Lo primero que hice fue cuestionar si mi percepción de 2 metros de ancho por 6 metros de largo era  verdaderamente precisa, así que aparté los muebles de mi dormitorio y me puse a trabajar.

Tracé un mapa de cuánto espacio ocuparía cada elemento, y se lleno más rápido de lo que pensaba.

Estaba claro que para aprovechar al máximo el espacio tendría que pensar mucho en el diseño. Después de unas cuantas noches en vela conseguí hacer el diseño más eficiente posible.

Como estaba construyendo el espacio para mí, pude diseñarlo únicamente según mis necesidades y preferencias individuales.

Diseñé un cuarto de baño muy pequeño, pero hice un armario un poco más grande para poder guardar algunas de mis prendas más especiales.

El armario tiene 2 puertas de diferentes tamaños: una es lo suficientemente ancha como para bloquear el pasillo y así tener mayor privacidad, y la otra sirve para sostener un espejo alto.

Mi cama funciona también como lugar de almacenamiento.

Diseñé un segundo habitáculo más pequeño para colocar mi calentador de agua. En ese mismo espacio puse el somier de la cama y un colchón.

La pared construida detrás del asiento del conductor sirve como base de una cocina en forma de L, y al mismo tiempo funciona para separar la sala de estar del resto de espacios.

Optimizar el espacio fue crucial, pero muy difícil

Optimizar el espacio y utilizar cada habitáculo para la función planeada fue clave.

En un piso normal puedes permitirte algo de desorden, pero un autobús pequeño se convierte en un caos si no eres una persona ordenada.

La solución fue pensar en qué lugar iba a guardar cada cosa y respetar esta decisión al máximo.

Cada par de zapatos tiene un espacio concreto, mientras que las botas van en un contenedor debajo de la cama. 

Mi sala de estar sirve para guardar libros, artículos de arte y útiles de oficina. El armario que hay justo encima del fregadero es principalmente para los productos del cuidado de la piel, aunque también para artículos de cocina.

Otros objetos, como el paraguas o las mascarillas se quedan en el asiento del conductor.

Sigo mejorando el diseño cada día

He añadido más asientos.

Me llevó un poco de tiempo adaptarme a una vida tan minimalista, pero en cuanto lo hice no pude ser más feliz.

Eso sí, me di cuenta de que todavía podía mejorar algunas prestaciones y ganar en comodidad.

En los últimos meses, he construido 2 mesas plegables que van pegadas en la pared: una en mi habitación, que sirve para cubrir la ventana, y otra en la cocina, que es útil como espacio de trabajo. 

También compré un sofá pequeño, que sirve para relajarme y en el que puedo dormir.

Una vez que llegó el invierno, añadí una cortina en la parte delantera para mantener el calor y ofrecer más privacidad por la noche.

Ahora mismo estoy contenta con el resultado, pero no descarto cambiar más cosas.

Y a pesar de todo... la mejor manera de aprovechar el espacio es no estar en él

I enjoy spending time outside.

Cuando tu casa es capaz de moverse, cualquier lugar del mundo se puede convertir en tu patio trasero.

Dar un largo paseo bebiendo café junto a mi perro es mucho mejor que ver un capítulo repetido de "Friends"en el interior. Además, disfruto mucho cocinando al aire libre.

En no pocas ocasiones me siento alrededor del fuego a altas horas de la noche, también me gusta observar el amanecer y tumbarme en la hamaca para leer un buen libro.

Lee el artículo original en Business Insider.

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