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6 juegos que harán más inteligentes a tus hijos

Alguna clase de juegos pueden hacer que los niños sean más inteligentes.
Alguna clase de juegos pueden hacer que los niños sean más inteligentes. NadyaEugene/Shutterstock
  • Los juegos son algo más que un pasatiempo agradable, pero hay algunos que no son únicamente un entretenimiento y pueden hacer que los niños sean más inteligentes.
  • Los juegos no estructurados, el arte e incluso darse baño pueden ayudar a los niños a desarrollar estrategias y explorar su potencial creativo.
  • Aquí hay seis juegos, recomendados por un experto, que estimulan la inteligencia infantil.

Estimular la inteligencia infantil va más allá de aprender el abecedario y las formas geométricas. Los niños pueden llegar a ser mejores pensadores, estrategas, perfeccionar sus habilidades sociales y verbales simplemente jugando.

Por lo general, se pueden omitir los "juegos mentales", porque han sido ampliamente desprestigiados, según la revista mensual Popular Science. Los juegos tampoco tienen por que ser sensoriales —aunque pueden serlo—. El juego no estructurado les permite a los niños explorar el mundo con sus propias reglas.

La doctora en Psicología Clínica, Laura Markham, y autora de Peaceful Parent, Happy Kids habló con Business Insider acerca de los 6 mejores juegos para niños que les darán la capacidad de tener éxito en su vida más adelante.

1. Juegos no estructurados

El juego no estructurado les da a los niños la oportunidad de aprender y experimentar.
El juego no estructurado les da a los niños la oportunidad de aprender y experimentar. MNStudio/Shutterstock

El juego no estructurado, según el Dr. Markham, da a los niños la oportunidad de aprender muchas cosas diferentes. "Están experimentando con el mundo", dijo.

Puede ayudarles a aprender qué es el autocontrol, a entender cómo funcionan las cosas y a resolver sus diferencias con otras personas. "Sabemos que el juego de simulación es muy importante para que los niños aprendan a autorregularse y a manejar los conflictos", dijo Markham.

Un estudio realizado en 2014 en la revista Childhood Education demostró que el juego no estructurado mejora las habilidades cooperativas de un niño, construye conocimiento a través de la imitación y le ayuda a obtener nuevos conocimientos a través del ensayo y del error.

2. Diversión a la hora de darse un baño

La hora del baño puede enseñar matemáticas.
La hora del baño puede enseñar matemáticas. Ran Zisovitch/Shutterstock

Experimentar con el vaciado de agua y descubrir cuánto puede caber en recipientes de distintos tamaños es un conocimiento precursor al de las matemáticas, señala Markham.

3. Juegos de mesa

Abandonar las pantallas y juegar en familia.
Abandonar las pantallas y jugar en familia. Kzenon/Shutterstock

Dejar de lado las pantallas y jugar en familia, sentenció Markham. Animó a los padres a promover juegos cooperativos, como The secret door, en el que los niños tienen que trabajar juntos.

Conecta 4 permite a los jugadores trabajar en la estrategia, la planificación anticipada y la "atención dividida" —tener que vigilar lo que está haciendo el otro jugador—. Recordando dónde están las naves en las pruebas de memoria de Batalla naval. Según Markham, también es un fanático del juego de cartas SET, que se basa en números, formas y colores, para niños que son menos verbales.

Los juegos en los que los niños tienen que competir están bien, pero Markham dice que los padres deben calmarse a la hora de competir. "Reduce la presión de la competencia", dijo Markham. "Es importante que los padres sepan que aunque todos los niños necesitan aprender a ser buenos deportistas, a veces les pedimos demasiado a los 3, 4, 5, 6 o 7 años."

Hay un juego de mesa clásico que Markham no recomienda. "Recuerdo haberme deshecho de Sorry!, dice ella. "Te anima como jugador a sabotear a otros jugadores, y los niños no pueden manejar esa situación."

4. Arte

Cualquier tipo de arte es bueno para los niños porque desarrolla la capacidad de expresión.
Cualquier tipo de arte es bueno para los niños porque desarrolla la capacidad de expresión. MIA Studio/Shutterstock

Cualquier tipo de arte es bueno para los niños porque es expresivo, asegura Markham. Aunque a los niños preescolares les encanta pintar, dice que a medida que los niños crecen, se frustran más cuando su pintura de una vaca no se parece al animal. Como resultado, a veces dejan de el arte de lado, asegura, y "pierden la oportunidad de expresarse".

Ya sea con arcilla o plastilina, cualquier material táctil estimula una parte del cerebro que no se usa al hablar, apunta Markham. Ella está convencida de que todos los niños deberían tener materiales de arte a mano.

5. Naturaleza

Cuando los niños pasan tiempo al aire libre, se vuelven más tranquilos y felices
Cuando los niños pasan tiempo al aire libre, se vuelven más tranquilos y felices Littlekidmoment/Shutterstock

"Cuando los niños pasan tiempo al aire libre, se vuelven más tranquilos y felices", dice Markham, y eso también es válido para los adultos.

Markham confiesa que cree firmemente en los beneficios del cultivo de plantas, las acampadas, enseñar a los niños a encender un fuego de manera segura, hacer caminatas y usar prismáticos para avistar aves. Cualquier cosa que conecte a los niños con el aire libre, sobre todo si los distancia de las pantallas, es algo maravilloso, dice.

6. Diarios

Practicar la comunicación bidireccional a través de la escritura es muy beneficioso para los niños.
Practicar la comunicación bidireccional a través de la escritura es muy beneficioso para los niños. ANURAK PONGPATIMET/Shutterstock

Padres e hijos pueden turnarse para escribir un diario compartido, lo cual presenta muchos beneficios, apunta Markham. La experta recomienda comenzar esto cuando el niño cumpla ocho años.  

Un intercambio de diarios como este puede fortalecer la relación paternofilial, apunta Markham, porque ayuda a los niños a compartir cosas que podrían estar "avergonzados" de compartir en persona.

Puede que resulte complicado saber por dónde empezar. Markham afirma que los padres deben compartir emociones con sus hijos, como cuánto los echan de menos cuando viajan por asuntos de trabajo. "Que sea breve", recomienda. "Y asegúrate de responder rápido para que el niño no pierda el interés".

Los hijos también obtendrán el beneficio de practicar la comunicación bidireccional con alguien mediante la escritura. "Este es un arte en extinción" reclama Markham, "por lo cual es una actividad ideal para que los niños aprendan."

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