7 alimentos 'sanos' en Nutri-Score que los nutricionistas desaconsejan

Alimentos sanos en Nutri-Score que los nutricionistas desaconsejan.
Alimentos sanos en Nutri-Score que los nutricionistas desaconsejan.

REUTERS

  • Estos 7 alimentos han conseguido una A o B en el semáforo Nutri-Score aunque consten entre los menos aconsejados por los nutricionistas.
  • Nutri-Score es una etiqueta europea de clasificación de los alimentos, que nació con el objetivo de simplificar la información para los consumidores.
  • Aunque el Ministerio de Consumo ha asegurado que su implantación definitiva en España será a finales de 2021, la polémica sobre cómo evalúa a algunos procesados ha llevado a la división entre los nutricionistas que la defienden y quienes la critican fuertemente. 
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¿Es más saludable consumir un cereal procesado con una alta proporción de azúcares añadidos, almidones y carbohidratos que rociar una tostada de pan integral con aceite de oliva virgen? Esta es la dicotomía que presenta el uso de Nutri-Score, el semáforo de calidad alimentaria que espera el Gobierno implantar en España siguiendo la normativa europea a finales de este año. Los científicos y nutricionistas se muestran claramente divididos entre quienes aplauden la iniciativa y quienes la califican de intento fallido.

Qué es Nutri-Score

Nutri-Score es el método de etiquetado de calidad nutricional propuesto por la Universidad de París y adoptado oficialmente por la Unión Europea para evaluar los alimentos de venta al público. Este sistema califica cada alimento en un rango de cinco valores de la A a la E, siendo la A la mejor de las opciones y la E, la peor considerada. 

Para ello, evalúa una serie de componentes como positivos (proteínas, fibras y porcentaje de frutas, verduras, leguminosas y frutos secos) y otros como negativos (calorías, azúcares simples, ácidos grasos saturados y sodio), de cuya suma calcula el resultado final.

Aunque inicialmente se propuso para todo tipo de alimentos, tras las críticas vertidas a causa de la evaluación sobre alimentos con beneficios estudiados para la salud, pone el foco en los productos ultraprocesados.  

Los puntos más polémicos

A pesar de la sencillez con la que ha nacido, y la cálida bienvenida que le han dado algunos nutricionistas, el semáforo Nutri-Score presenta graves limitaciones que lo convierten en un método incompleto para saber realmente el valor nutricional de un alimento ultraprocesado, como apunta entre otros el conocido dietista-nutricionista, Juan Revenga, colaborador de El Comidista o Código de Barras en la SER. 

En primer término, se trata de un baremo que no ahonda en lo que supone el nutriente para el organismo, ni cómo reacciona éste a él, sino que evalúa todos los 

componentes con un mismo algoritmo. Es más, evalúa con el mismo valor a las grasas buenas y a las malas. O muestra una llamativa manga ancha respeto a los azúcares, como explica el químico Luis Jiménez en su blog

Otra de las quejas recurrentes sobre la idoneidad de Nutriscore como semáforo nutricional pone el foco en que no considera el nivel de procesamiento al que se somete el alimento, y dando una información cuanto menos poco clara para el consumidor sobre si un alimento es bueno o malo.

 Aunque como explica Pilar Galán, una de las investigadoras responsables de su definición,  en su perfil de Twitter, el fin del sistema no pasa por indicar si un alimento puede considerarse bueno o malo, si no establecer un escalado de valoración sobre los componentes de dicho producto. 

Como resultado de estas incoherencias, alimentos como la Coca-Cola Zero, que ya incluyen su correspondiente semáforo para aprovechar la confusión existente entre los consumidores, consigue una B. Lo que lleva a la siguiente polémica: ¿permitirá comparativas entre productos de distinta categoría? 

En su origen, Nutri Score nació como un sistema de evaluación para medir la presencia de componentes buenos o malos en alimentos de la misma categoría. Sin embargo, esto es precisamente lo que el usuario parece entender de un método evaluativo sin pedagogía detrás para que comprenda cómo y cuándo utilizarlo e interpretarlo. 

Como puntilla para los defensores, que en todo momento han puesto el valor sobre la independencia del semáforo nutricional, el caso del aceite de oliva. Inicialmente, este alimento se evaluó con una D, lo que lo engloba directamente a los no recomendables, a pesar de se uno de los productos con mayores estudios sobre sus beneficios para la salud como apunta Miguel Ángel Martínez, Catedrático de la Universidad de Navarra en declaraciones a Revista Alimentaria.

 La industria del Aceite de Oliva ha presionado al Ministerio de Consumo, lo que derivó en una modificación del algoritmo para conseguir una C. Esto a su vez ha llevado a nuevas críticas y la salida definitiva del alimento de entre aquellos que podrán utilizar este escalado para medir la calidad alimentaria. Esto ahonda en algunas de las críticas y acusaciones que vienen haciendo personajes públicos como el proyecto Sin Azúcar, uno de los primeros en llamar la atención sobre la diferencia de clasificación del aceite de oliva y del jamón, entre otros alimentos. 

Por otra parte, iniciativas como Sin Azúcar, vienen alertando de las 'trampas' que se pueden hacer a la hora de formular determinados ultraprocesados: cambiando la proporción de azúcares por otros como carbohidratos o sales, se puede llegar a conseguir buenas calificaciones en Nutri-Score, lo que ahonda en la desconfianza de los nutricionistas y científicos

Los 7 alimentos que consiguen buena nota en Nutri-Score y que desaconsejan los nutricionistas en la dieta

Así pues, ¿cuáles son los alimentos que se podrían ver en los lineales de los supermercados marcados con una A o una B y que sin embargo forman parte de la lista de los evitables según los nutricionistas?

1. Pan Blanco

La mayoría de las marcas utilizan harinas de trigo refinadas, fuente de calorías vacías y múltiples carbohidratos que en caso de llevar una vida poco activa físicamente tienen un efecto negativo en el organismo, además de generar sensación de hambre inmediata. 

Pan de Molde Blanco Hacendado en Mercadona.
Pan de Molde Blanco Hacendado en Mercadona.

Mercadona

Como podemos ver en Open Food Facts, iniciativa colaborativa y abierta para la inclusión y evaluación de los productos alimentarios de todo el mundo, el pan de molde tamaño familiar de Hacendado, la marca blanca de Mercadona, consigue una B, a pesar de sus componentes. 

2. Helados procesados

En verano, los helados entran en la lista de la compra de la mayoría de las familias españolas. Y eso a pesar de que los nutricionistas insisten en que salvo los caseros, donde se añade solo ingredientes naturales, todos los que se venden en las cámaras de congelados de los supermercados cuentan con azúcares añadidos, conservantes y calorías poco recomendables

Helados y polos de Mercadona con B en Nutri-Score.
Helados y polos de Mercadona con B en Nutri-Score.

Mercadona

Estos polos de fresa de Hacendado consiguen una B en Nutriscore, según Open Food Facts, que alerta, además de algunos de sus componentes. 

3. Zumos procesados que consiguen una B en el semáforo Nutri-Score

Al igual que ocurre con los helados, los zumos de supermercado, a excepción de los elaborados 100% de fruta exprimida sin aditivos, contienen importantes cantidades de azúcares añadidos y otros químicos, por lo que los nutricionistas abogan por limitar su consumo, especialmente en niños. 

Zumos Mercadona con B en Nutri-Score.
Zumos Mercadona con B en Nutri-Score.

Mercadona

El zumo de piña de Mercadona, incluido en la sección de sin azúcares añadidos, consigue una B con una ligera advertencia en cuanto a la presencia de éstos, al igual que el de naranja.

4. Snack salados como patatas fritas, frutos secos y nachos

El siguiente alimento que cuela una B a Nutri-Score a pesar de contener sal, azúcares y carbohidratos en cantidades bastante altas para los aconsejado por los nutricionistas en una dieta equilibrada, son los nachos de Carrefour en su versión clásica

Nachos de Carrefour.
Nachos de Carrefour.

Carrefour

5. Yogures, mejor naturales sin azúcar

Otro alimento habitual en la dieta actual de los españoles y que sin embargo no cuenta con el visto bueno de los nutricionistas para una buena alimentación es el yogur procesado. 

Los argumentos que utilizan tienen como foco las grasas y los edulcorantes que se emplean para conseguir el sabor adecuado para que gusten. 

Yogures de marca con A o B en Nutri-Score que no convencen a los nutricionistas.
Yogures de marca con A o B en Nutri-Score que no convencen a los nutricionistas.

Carrefour

Por ejemplo, este yogur de la marca Danone consigue una B en Nutri-Score a pesar de la elevada proporción de azúcares. 

6. Bebidas azucaradas

Son el demonio en cuanto a nutrición: no sólo cuentan con potentes proporciones de azúcares añadidos, sino que los suma en su componente más perjudicial, en formato líquido. Además, al no ser saciantes, animan a consumir más. 

Coca-Cola Light o Zero se cuelan en la B de Nutri-Score.
Coca-Cola Light o Zero se cuelan en la B de Nutri-Score.

Carrefour

Respecto al índice de Nutri-Score, aquí yace el principal foco de polémica entre los promotores y los nutricionistas, ya que casos como la Coca-Cola Zero, que cuenta con algunos elementos de dudosa libranza de azúcares, pero que al no constar como tales no se tiene en cuenta para el cálculo de la nota del semáforo, consigue un sonoro B. 

7. Carnes procesadas y comidas para llevar

Las carnes procesadas son todas aquellas a las que se ha sometido a un proceso de curado, sazón o fermentación. Entre ellas se encuentran los embutidos, sean del origen cárnico o vegetal que sean o las carnes en conserva. Tanto en estos como en las carnes listas para comer contienen numerosos conservantes, sal, azúcares añadidos y grasas saturadas que constituyen el máximo ejemplo de lo que aconsejan los nutricionistas consumir en el día a día. 

Por ejemplo, los escalopes empanados vegetarianos de My Best Veggie, a la venta en Lidl en España, consigue una A gracias a la escasa presencia de grasas saturadas y azúcares, si bien muestra una importante proporción de otras grasas y sal, además de contener ingredientes cuanto menos evitables según los nutricionistas como almidón o harinas refinadas de trigo. 

Escalopes Veganos Lidl Nutri-Score.
Escalopes Veganos Lidl Nutri-Score.

Lidl

También estás hamburguesas veganas Burger Deluxe - Garden Gourmet se alzan con la A y eso que tiene una proporción de sal del 18% para cada ración. 

Hamburguesas veganas ultraprocesadas  de El Corte Inglés.
Hamburguesas veganas ultraprocesadas de El Corte Inglés.

El Corte Inglés

Por su parte, estas albóndigas en salsa se quedan en una B aun cuando tanto en grasas 'buenas' como en saturadas y sal tienen una amplia proporción lo que las hace menos saludables a la vista de los nutricionistas. 

Albóndigas en Salsa de Mercadona.
Albóndigas en Salsa de Mercadona.

Mercadona

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