7 consejos para estudiar cuando estás cansado y con sueño

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Por mucha motivación que tengas, o necesidad de avanzar en tu temario, estudiar cuando estás cansado supone todo un reto. 

Algunas de las mejores estrategias para estudiar y memorizar imponen entender la información, hacer esquemas, mapas mentales o preguntarte sobre lo aprendido. Algo que se vuelve más difícil cuando apenas tienes fuerza para mantener los ojos abiertos.

Mantener la concentración cuando te vence el sueño y lo único que quieres es desconectar es posible que solo te lleve a invertir un preciado tiempo sin obtener muchos resultados. 

Lo recomendables es darle a tu cuerpo el descanso que necesita. No solo la próxima sesión de estudio estarás fresco y con las pilas cargadas, además entre los principales síntomas de la falta de descanso está la dificultad para concentrarse.

Pero si no es posible, porque no cuenta con tiempo suficiente o alternas estudios y trabajo y lo normal es que siempre estés cansado, hay remedios que puedes poner en práctica.

7 trucos para estudiar mejor y te resulte más sencillo aprender cualquier tema

El medio especializado en educación Eduadvisord ha recopilado 7 consejos para conseguir estudiar cuando estás agotado y muerto de sueño.

Empieza por las cosas más fáciles

Adolescente estudiando estudiar

Mientras que la base de la productividad se sustenta en empezar por afrontar lo más complejo, cuando estás luchando contra el cansancio para seguir estudiando esto puede ser contraproducente.

Empieza a estudiar temas o capítulos más sencillos primero. "Tener ganas de estudiar puede ser difícil, entonces, al trabajar en algo fácil, engañas a tu cerebro para que comience".

La satisfacción de completar un tema también mejorará tu estado de ánimo y te animará a seguir estudiando, a pesar de sentirte cansado, aconseja el blog.

Márcate objetivos

Día 4: Prepara una agenda para planificar lo que harás en los próximos meses.

Utilizar material visualmente atractivo para escribir y estudiar, combinado con un buen plan de estudio te ayudará a realizar un seguimiento de tu revisión. Saber dónde estás y qué eres capaz de afrontar puede hacerte más fácil asumir la tarea.

Para ello "recuerda ser realista y establecer metas que se puedan lograr", aconseja el medio. Es decir, evita en la medida de lo posible las panzadas y opta por algo pequeño y factible.

Hacer conexiones entre conceptos y formularse preguntas te permitirá evaluar tu ritmo de aprendizaje cada cierto tiempo para medir tu progreso y saber cómo programar tus objetivos.

Evita distracciones

Movil mañana persona mujer despertar cafe

Necesitarás toda tu atención para concentrarte en estudiar, por lo que no la desperdicies en distracciones. Y esto incluye desde interacciones con otros miembros de tu casa a la tele pero también el móvil o el correo.

Cuanto más cansado estás más fácil será caer en la tentación de despistarte y ponerte a divagar. La solución, busca un sitio tranquilo para estudiar, apaga las notificaciones y pon tu teléfono en silencio. 

Mastica chicle

Chico comiendo un chicle

El gesto de masticar chicle no solo te dará un buen sabor de boca, además puede ayudarte a estar más concentrado en tu lección.

Según un estudio publicado en Applied Cognitive Psychology, los participantes adultos que mascaron chicle mientras estudiaban una lección de 9 minutos sobre una estrategia de matemática mental superaron a los que no lo masticaron en una prueba posterior de resolución de problemas. También informaron niveles más altos de alerta después del temario.

Bebe agua

Un hombre se echa agua en un vaso

Si acudes al café puede que demasiada cafeína termite por acelerarte y dificulte tu concentración. Por lo que mejor recurre al agua. Hay buenas razones.

Incluso la deshidratación leve puede afectar negativamente a tu rendimiento cognitivo, según encontró un metaanálisis publicado en la revista Medicine & Science in Sports & Exercise.

Tras analizar 30 estudios previos encontraron que las tareas que involucran la función ejecutiva (pensamiento complejo, aplicación de la lógica, etc.), la atención y la coordinación motora parecen ser las más afectadas. Por lo cual, asegúrate de beber el agua necesaria.

Haz un poco de ejercicio

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Algo de actividad física te hará mantener los ojos abiertos y el corazón latiendo con fuerza, ayudándote a estar después más activo. De hecho de manera generalizada el ejercicio ayuda a la memoria.

Pero no se trata de salir a correr, ya que terminarías más agotado. Pero ayudará algunos entrenamientos sencillos de hacer en casa en pocos minutos, com  saltos de tijera, saltar a la comba o las sentadillas. "Solo recuerda hacer esto por un tiempo corto ya que levantarte con demasiada frecuencia puede hacer que procrastines y te distraigas de tu estudio".

Dale un buen aperitivo a tu mente

frutos secos mix

Picotear algunos frutos secos le dará a tu cuerpo la energía que necesita para seguir riendo. Y en especial las nueces, uno de los alimentos más recomendados para el cerebro y la memoria.

Son ricos en grasas saludables, proteína y fibra, así como nutrientes clave como la vitamina E y el zinc. Su consumo se relaciona con mejoras en la interpretación de la información verbal, mejor tiempo de reacción o mejor estado mental y anímico general. 

Todo esto debería traducirse en una sesión de estudio más productiva a pesar del agotamiento.

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