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7 lecciones imposibles de olvidar de los mejores jefes

Los buenos jefes te inspiran para alcanzar tus objetivos [RE]
  • Un buen jefe te muestra los entresijos del sector y te guía para lograr tus objetivos a largo plazo.
  • Aunque puedes haber tenido tanto buenos como malos jefes, probablemente hayas salido con lecciones más valiosas de un jefe memorable con el que hayas trabajado.
  • La autora Natalia Lusinski tuvo jefes que le enseñaron lecciones significativas, como que está bien decir que no y que hay que perseguir tus sueños, algo que le ayudó a llegar a ser lo que es en la actualidad.

En algún punto de tu carrera, has tenido tanto buenos como no tan buenos jefes. De cualquier manera, probablemente hayas seguido adelante desde la experiencia de sus valiosas lecciones en cada momento.

"La relación que tienes con tu jefe o supervisor puede tener un impacto en tu carrera ─y en tu vida─ en los próximos años", según Teague Simoncic, coach laboral en la firma Ama La Vida, le ha explicado a Business Insider EE.UU. "En una relación diaria, la manera en la que tu jefe gestiona conflictos o dificultades puede enseñarte mucho sobre cómo manejar situaciones similares en el futuro", explica. 

Simoncic argumenta que, considerándolo todo, los mejores jefes son modelos a seguir y fuentes de inspiración que podrían ser de ayuda en cómo alcanzar tus objetivos a largo plazo. "Tomarse tiempo para desarrollar una conexión significativa con tu jefe puede llevar a tu crecimiento laboral y a nuevas oportunidades, explica.

Estas son siete lecciones que he aprendido de los mejores jefes que he tenido nunca, lecciones que continúan ayudándome tanto en mi trabajo como en mi vida personal.

1. Aprender herramientas de gestión efectiva del tiempo

1. Aprendí herramientas de gestión efectiva del tiempo [RE]
fizkes/Shutterstock

Solía trabajar como asistente de escritores y coordinadora de guionización en programas de televisión, haciendo de todo, desde tomar notas y mantener el rumbo lineal de las historias, hasta crear tramas en los episodios y corregir guiones.

Normalmente, era la última persona en revisar el guión final y mandarlo a un reparto de entre 100 y 200 personas (¡sin presión!).

En uno de mis primeros trabajos, mi supervisor era una estrella de la gestión del tiempo, cubriendo más de 100 llamadas e incontables emails al día. Me senté junto a él y empecé a emular el modo en que priorizaba tareas.

Además de usar un calendario online y una lista de tareas, él tenía una agenda escrita a mano al lado de su ordenador, con tareas organizadas de más a menos importantes. Cuando completaba una tarea, la subrayaba, codificándola por colores en función del área: algunas en amarillo, otras en verde, etc.

Hoy en día, aún uso su sistema de gestión del tiempo y de priorización. Aunque tengo un excel por colores con mis fechas de entrega, sigo teniendo una agenda manuscrita al lado de mi portátil.

2. Puedes pedir ayuda si la necesitas

2. Puedes pedir ayuda si la necesitas [RE]

Solía odiar pedirle ayuda a la gente; creía que podía averiguar todo por mí misma.

Pero cuando vi a una jefa pidiéndole a su superior ayuda ─antes creía que ella sabía absolutamente todo─, me di cuenta de que pedir ayuda no es una debilidad. Es necesario y puede ayudarte a completar tus tareas más eficientemente.

3. Está bien decir que no si no puedes hacer todo por ti mismo

3. Está bien decir que no si no puedes hacer todo por ti mismo [RE]
Stock-Asso/Shutterstock

A veces, los jefes te impondrán un aparentemente inabarcable número de tareas porque, en el pasado, has demostrado que lo puedes hacer todo. ¿Por qué no darte más responsabilidades? En cualquier caso, si te enfocas en la cantidad más que en la calidad, esta última podría verse resentida.

En un trabajo como productora, me sentía mal por decir que no a cualquier petición y estaba absolutamente quemada por ello. Cuando mi jefa se percató de que yo era la última persona en salir de la oficina cada noche, me dijo que delegase tareas en un compañero si tenía demasiadas cosas que hacer. Decir que no es vital si quieres que la calidad de tu trabajo hable por sí misma.

4. Persigue tu pasión y crea tus propias oportunidades

4. Persigue tu pasión y crea tus propias oportunidades [RE]
Monkey Business Images/Shutterstock

La mayoría de la gente, en un momento dado, tiene trabajos que no aman. Pero creo que todos los trabajos pueden ayudarte a averiguar cuál es tu verdadera pasión. En mi caso, fue mi jefe quien me ayudó a descubrir lo que quería hacer.

Un guionista con el que trabajé se convirtió en productor ejecutivo y empezó un programa él mismo. Nos contó que iba a hacer X, Y y Z en su carrera, como adaptar un libro para un musical. Después lo llevó a cabo, aún teniendo que lidiar con muchas negativas por el camino.

Es el ejemplo perfecto de crear tus propias oportunidades para hacer realidad tus sueños. Me llegó al corazón. Siempre quise vivir y trabajar a distancia mientras viajo y, ahora, es a lo que me dedico.

5. Es importante sacar tiempo para compartir con tus compañeros fuera del trabajo

5. Es importante sacar tiempo para compartir con tus compañeros fuera del trabajo [RE]
Daniel M Ernst/Shutterstock

Cuando trabajaba como coordinadora de guionización en el programa de HBO Hung, el conductor del programa nos llevaba a cenar fuera cada miércoles, sin importar nuestra carga de trabajo reescribiendo el guión de ese momento.

Cuando trabajas en un programa de televisión, cenar juntos ─así como desayunar o comer de vez en cuando─ es algo normal, pero salir de la oficina o el estudio para ir a un restaurante es diferente.

Cuando compartes una comida fuera del trabajo con tu equipo, consigues conocer a tus compañeros mejor, sin trabajo alrededor.

6. Debes esforzarte para conciliar con tu vida privada

6. Debes esforzarte en conciliar con tu vida privada [RE]
Aleksandar Karanov/Shutterstock

Trabajé como productora durante varios años y los horarios eran a menudo largps, con una media de 60 u 80 a la semana.

Un jefe no nos dejaba trabajar en un guión más de 8 ó 10 horas al día, algo a lo que estábamos acostumbrados. Decía que quería un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida privada, así que podía estar en casa para cenar cada noche con su familia, y nosotros también.

Cuanto más practicábamos su método de equilibro, más eficientemente trabajábamos, ya que teníamos que completar una cierta cantidad de redacciones al día. No sólo éramos más productivos en la oficina, sino también cuando se trataba de nuestras vidas fuera de la oficina.

Teníamos más tiempo no sólo para nosotros, sino también para nuestros amigos, familias y seres queridos, y no teníamos que perdernos nuestros eventos sociales tras el trabajo. En otros trabajos, parecía que teníamos que trabajar toda la noche, sólo para volver unas horas después con un escaso tiempo de sueño entre medias.

7. Escribir notas de agradecimiento te allana el camino

7. Escribir notas de agradecimiento te allana el camino [RE]
wavebreakmedia/Shutterstock

Crecí escribiendo notas de agradecimiento a la gente, para todo, desde regalos hasta invitaciones a fiestas; pero cuando trabajé para una jefa en particular, me volvió a enseñar la importancia de mostrarse agradecido con un mensaje manuscrito.

No importaba cuán ocupada estuviera en su trabajo como ejecutiva de TV, que siempre tenía tiempo para escribir a mano notas de agradecimiento a la gente, ya fuera para agradecer a alguien que le pasase un contacto o a un compañero por invitarla a comer.

Lleva unos instantes escribir una nota de agradecimiento a alguien, y sólo piensa en cuánto aprecias recibir una. Además, en la era digital en la que vivimos, te diferencia del resto que envía notas por email.

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