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7 motivos que explican el descalabro electoral de Ciudadanos

Albert Rivera
Albert Rivera, presidente de Ciudadanos Reuters
Análisis Faldón
  • Las encuestas auguraban unos malos resultados para Ciudadanos que iban de los 15 a 18 diputados. Finalmente, la jornada electoral ha sido catastrófica y han logrado solamente 10 diputados, lo que ha provocado la dimisión de Albert Rivera.
  • Ha sido una campaña contracorriente, en la que desde el primer momento se constató que Ciudadanos no podría mejorar los resultados electorales de abril.
  • Te explicamos los motivos por los que Ciudadanos ha sufrido una de las mayores caídas de la democracia española. 
  • Tras la dimisión de Rivera, Ciudadanos se reunirá para valorar los próximos movimientos.
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Tras un mes en que las encuestas anunciaban un mal resultado, finalmente Ciudadanos ha conseguido solamente 10 escaños.

Son muchas las preguntas que pueden surgir visto el resultado electoral, así como el reparto de culpas, pero los augurios ya se basaban en una serie de circunstancias acaecidas en el partido durante los últimos tiempos.

Es complicado adivinar los próximos movimientos tras la reciente dimisión de Albert Rivera. ¿Habrá un nuevo giro ideológico? ¿Se buscará una fórmula partiendo de las comunidades autónomas donde mantiene pactos? O lo que puede ser una catástrofe para ellos, ¿serán finalmente fagocitados por el Partido Popular?

Leer más: Ciudadanos pierde 47 escaños tras el 10-N y sufre el quinto mayor batacazo electoral de la historia de la democracia

Aunque es complicado mirar hacia el futuro con claridad, si se pueden buscar los motivos por los que Ciudadanos ha perdido su nicho de votantes en tal cantidad.

En comparación con las elecciones de abril, el espacio electoral de Ciudadanos se estrechó

Albert Rivera
Albert Rivera, presidente de Ciudadanos. REUTERS/Susana Vera

Al giro del PSOE hacia partido con visión de Estado; esto es, más de centro, hay que sumar la moderación dialéctica que ha tenido la campaña de Pablo Casado y el veto de Rivera a Sánchez. En definitiva, el espacio de Ciudadanos en el espectro ideológico se ha visto reducido.

Esto no ha significado afianzar las ideas de los últimos años, sino volver al perfil que mantenían cuando únicamente se presentaban en Cataluña, antes de dar el salto nacional. 

Una actitud más conservadora y agresiva con los partidos de izquierda, así como centrar gran parte de su campaña en Cataluña y la unidad de España han conseguido que su discurso se viese indistinguible de los del Partido Popular y Vox.

El veto a Pedro Sánchez fue incomprendido por gran parte de su electorado

lista debate rivera

Albert Rivera avisó desde el primer momento que en ningún caso facilitaría un gobierno de Pedro Sánchez ni se abstendría, promesa que mantuvo hasta hace un mes cuando en un acto de campaña dejó entrever que levantaba el veto.

Esta actitud de bloqueo no fue del todo comprendida por sus votantes y acabó dañando a su electorado de centro y granjeándole enemistades en algunos grandes medios de comunicación.

Además, provocó la salida del partido de algunos de sus fundadores y economistas que observaron el veto como dañino para Ciudadanos y para España.

La famosa foto de Pedro Sánchez y Albert Rivera firmando un acuerdo es historia del país y de un partido que ha cerrado la puerta a un posible pacto con un PSOE que tal vez se habría mostrado dispuesto.

La foto de Plaza de Colón pesó sobre el partido desde el primer día de campaña

Foto Plaza Colón
Foto de Plaza de Colón

YouTube

La pérdida de un gran número de votantes que se consideran de centro se hizo patente en la famosa foto de Colón. 

La formación del gobierno andaluz junto a PP y Vox se publicitó como la oportunidad para sanar las heridas que había provocado el largo gobierno del PSOE en la comunidad autónoma, así como los subsiguientes gobiernos autonómicos que se fueron creando bajo distintas excusas.

Pero la foto de Colón en la que la imagen de Rivera quedó relacionada con Vox y el famoso término Trifachito acabaron por expulsar a votantes que habían llegado a Ciudadanos descontentos con el PSOE, o que buscaban una moderación que no encontraban en los partidos de izquierdas. 

El eclipse ideológico que supuso esta foto fue complicado de asimilar para muchos votantes.

Tampoco ayudó la imagen que mostró Ciudadanos durante la celebración del Desfile del Orgullo

Inés Arrimadas, en un acto de Europa Press
Inés Arrimadas, en un acto de Europa Press. Europa Press

La disputa que Ciudadanos ha mantenido con el PSOE por parte del voto gay ha sido larga. El tema de la gestación subrogada, la famosa foto de Rivera en Colón con las banderas del orgullo atrás y otras acciones han estado muy orientadas hacia esos votantes.

Sin embargo, la polémica surgida con la presencia de Ciudadanos en el Desfile del Orgullo en Madrid al que no fueron invitados y las fotos de Inés Arrimadas que se hicieron virales acabaron por hacerles perder un voto que ya se tambaleaba tras los pactos con Vox. A lo que se sumó su silencio ante propuestas que hablaban de reeducar para evitar la homosexualidad.

Este voto difícil de computar pero existente abandonó a Ciudadanos meses antes de la campaña electoral.

La campaña electoral ha sido demasiado personalista con Albert Rivera como única cabeza visible en la mayoría de actos

Albert Rivera
Flickr/Ciudadanos

Uno de los problemas a los que se ha enfrentado continuamente Ciudadanos ha sido a la falta de representación local. Durante la campaña la figura de su líder ha sido hegemónica.

Inés Arrimadas ha tenido poca presencia en la campaña más allá de los debates y algunos segundas filas no han aparecido apenas en medios: Girauta, Villegás, Cantó, etc. 

Las caras aparecidas en la mayoría de debates electorales no eran demasiado conocidas, al menos en comparación con los adversarios a los que se enfrentaban.

Mientras, la figura de Albert Rivera ha sufrido una debacle en los últimos meses. A pesar de la búsqueda de una nueva imagen con estrategias que intentaban transmitir cercanía, como el viral momento del perro Lucas, nada ha sido suficiente como para mantener a sus votantes o atraer a otros nuevos.

Mientras, el rescate de viejas glorias o los fichajes estrella no han funcionado en el electorado

Albert Rivera y Marcos de Quinto
Albert Rivera y Marcos de Quinto. Europa Press

Si anteriormente atraer a figuras como Manuel Valls tuvo su repercusión, el fichaje de Marcos de Quinto como referente en temas económicos ha estado salpicado de grandes polémicas, sobre todo tras sus conocidos tuits.

Si Unidas Podemos ha tenido que superar la aparición de Más País liderado por una de sus exfiguras, en Ciudadanos la nueva deriva política empujó a la salida de miembros de vital importancia en el periodo entre elecciones: Javier Nart, Xavier Pericay, Francesc de Carreras... Todo esto no hizo más que dañar una imagen que no se recompuso con los fichajes ni la anexión de UPyD.

Estos 7 meses han sido especialmente complicados para Ciudadanos en el ámbito nacional y la reformulación ha quedado malograda ante la imposibilidad de mantener al electorado o, en definitiva, atraer a uno nuevo más acorde con el perfil que ha buscado al partido.

Y la campaña desastrosa en todo el terreno digital no ha ayudado: quiso ser viral y se convirtió en meme

Albert Rivera y el cachorro
Albert Rivera y el cachorro en la presentación de la campaña. Instagram

El partido de Albert Rivera ha enfocado las últimas semanas a buscar una nota distintiva que llamase la atención en redes sociales y sketches televisivos. Sin embargo, sus intentos por ser virales no han acabado todo lo bien que se deseaba.

Se podrían enumerar distintas estrategias: los vídeos grabados por Rivera móvil en mano, la idea de las camisetas Liberales ibéricos, la anécdota del perro Lucas, las pancartas en la sede, primero felicitando el embarazo de Arrimadas y luego con Rivera cuando era niño o sus imágenes en moto.

En principio esta clase de prácticas no tienen que salir mal. Pero, a causa de los motivos enumerados en este artículo, Ciudadanos había perdido gran parte del voto más joven que debería servirle de apoyo y red de seguridad en Twitter. Esto provocó que sus acciones quedasen en manos de los activistas de otros partidos, que no tardaron en transformar en meme cada movimiento. 

No hace falta poner ejemplos porque todos han visto muchas bromas realizadas en base a los casos propuestos. El desconocimiento de su músculo en redes, la sensación de que solo trataban de llamar la atención un día tras otro y una inexplicable bisoñez en el uso de las redes dañaron de forma importante su imagen en un campo tan importante como el digital.

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