Vacunar a personas con más interacciones que a los grupos de riesgo reduce un 70% el total de muertes

Sanitario vacunando a una niña.

REUTERS/Flavio Lo Scalzo

  • Vacunar a las personas con más interacciones sociales podría evitar un 70% de las muertes de COVID-19 tras la campaña de inmunización, según un nuevo estudio. 
  • De hecho, priorizar a las personas de riesgo puede conducir a un número significativamente mayor de muertes totales finales. 
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La campaña de inmunización priorizará, durante los primeros 6 meses del despliegue, las personas pertenecientes a grupos de riesgo: personas mayores y / o con patologías previas

Asimismo, a aquellos que están en primera línea frente al coronavirus

Pero un nuevo estudio ha demostrado, con un modelo mecanicista, que esta estrategia podría conducir a un número significativamente mayor de muertes totales finales.  

"Los resultados indican en todos los casos, para todos los valores de efectividad y cobertura de la vacuna evaluados, que los criterios de prioridad de vacunación grupal no deben ser aquellos con mayor mortalidad, sino aquellos con el mayor número de interacciones diarias entre personas", inciden los autores del estudio publicado en medRxiv, aún no revisado por pares.

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Este tiene como objetivo buscar el mínimo total de muertes al final de la campaña de vacunación.

Para ello, establece clasificaciones de los grupos de población en función de diferencias relevantes en la mortalidad —debido a su edad, apuntan— y comportamientos relacionados con el riesgo, como el número de interacciones diarias entre personas. 

Según sus resultados, priorizar en la campaña de vacunación a las personas que más interactúan entre sí —como los trabajadores esenciales y jóvenes—, multiplicaría la efectividad de la vacuna, mientras reduce el número de contagios y la mortalidad. 

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"La planificación de la vacunación por grupos prioritarios puede lograr reducciones drásticas en el total de muertes (más del 70% en algunos casos) en comparación con la ausencia de priorización", resaltan los autores del estudio

Asimismo, el español ingeniero químico que dirige la investigación, Jorge Rodríguez, destaca a El País: "Si la vacuna es también eficaz contra la transmisión, nuestro modelo indica, de forma inequívoca, que la vacunación prioritaria a los grupos de población con más interacciones podría lograr, en un país como España, enormes reducciones en fallecimientos totales frente a si se vacuna por criterios de alta mortalidad". 

No obstante, Rodríguez aclara que el factor a priorizar es la interacción con otras personas. Es decir, independientemente de la edad de los individuos. 

"Si tenemos 10 vacunas y 30 personas, la mitad de ellas mayores. ¿A quién vacunamos primero? ¿Al señor de 90 años que pasa la mayor parte del tiempo en su casa y se protege? ¿O a la chica de 26 que trabaja de cajera en el supermercado donde atiende al anciano, a mi madre y a otros vecinos?", plantea a El País el experto.

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