8 alimentos que jamás te imaginaste que podías comprar frescos y congelar para consumir más tarde

Comida congelada
  • Hay alimentos que puedes comprar frescos y en grandes cantidades para congelarlos, aprovechando que están de oferta o de temporada.
  • Es una manera de tener ingredientes listos para su consumo en cualquier momento, desde verduras a lácteos, e incluso frutos secos. Conoce cuáles son. 
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Tanto por su carácter caduco como por su disponibilidad durante una temporada concreta del año, hay alimentos frescos que puedes comprar para congelarlos a posteriori y de este modo, tenerlos disponibles para consumir cuando lo desees. Ahorrarás dinero, reducirás el desperdicio alimentario y podrás introducir más variedad en tus menús.

Congelar ingredientes te permite comprar a granel y en el mejor momento, aprovechar las ofertas y descuentos y apostar por una mayor diversidad de alimentos en tu frigorífico. En el caso de algunos de ellos, probablemente no tenías ni idea de que se pudiesen congelar. Ha llegado el momento de saberlo. 

Queso

Variedad de quesos.
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Uno de los alimentos que recomiendan congelar para consumir después desde Mental Floss se trata del queso, ahorrando ya que podrás adquirirlo en cantidades más grandes. Para el proceso puedes cortarlo en porciones pequeñas, envolverlos en papel film e introducirlos dentro de una bolsa hermética. 

No todos los quesos conservarán igual su textura y sabor. Desde Consumer recalcan que los quesos muy cremosos, con un elevado contenido de grasa y agua, pierden textura porque sus componentes se separan. 

En cuanto a los quesos curados, muchos más secos, pierden textura al desmenuzarse y romperse en el proceso de descongelación. Los quesos frescos no son buenos tampoco para la congelación.

¿Cuáles son los mejores quesos para congelarse? Aquellos tiernos, con una proporción de grasa en torno al 40%, como el gouda, gruyere, emmental o edam son los más indicados, así como el manchego semicurado.

Leche 

Leche

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Si creías que la leche no puede congelarse, estás muy equivocado. Desde el blog de Contexto Ganadero explican que tanto la leche cruda como la pasteurizada pueden someterse al proceso de congelación, ya que no daña su perfil nutricional ni destruye las enzimas y probióticos de los lácteos crudos.

Hay que tener en cuenta un dato en torno al envase: no lo llenes totalmente de leche (o de lo contrario, podría explotar). También resulta importante que si empleas cristal, soporte bajas temperaturas y sea lo suficientemente grueso.

Si congelas leche cruda o pasteurizada a baja temperatura, es importante que la agites muy bien antes de guardarla para que se distribuya de forma uniforme.

Frutos secos

Frutos secos

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Se trata de otra opción que no muchos conocen para conservar durante más tiempo estas ricas fuentes de grasas insaturadas y proteínas, pudiendo así comprarlas a granel por un precio mucho más económico. 

Todos los frutos secos pueden congelarse en recipientes herméticos. Puedes hacerlo con cualquiera de sus variedades, con o sin cáscara: permanecerán frescos durante un año, a excepción de los piñones que pueden ser conservados durante 6 meses.

Huevos

Huevos.
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Los huevos son otro de esos alimentos que no sabías que se pueden congelar. Pero ojo, no deben congelarse con cáscara, puesto que esta podría romperse. 

Desde la web de Albal recomiendan congelar claras de huevo, yemas de huevo o huevos crudos sin cáscara. ¿Cómo hacerlo? Simplemente deberás colocar tu elección en una bolsa de congelación adecuada, anotando cuánta cantidad hay en su interior. 

En cuanto a su vida útil, los huevos pueden conservarse en el congelador hasta 8 meses, 10 meses en el caso de las proteínas.

Legumbres cocidas

Lentejas

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Si te has pasado con el tamaño de esa olla de lentejas, ni se te ocurra tirarlas. Puedes congelar legumbres cocidas de todo tipo, sin tener que escurrirlas. Descongélalas directamente poniéndolas en agua hirviendo o si tienen salsa, al baño maría. Eso sí, hazlo en un recipiente congelado herméticamente.

Plátanos

Los plátanos son buenos para los perros y son ricos en fibra.
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Esta fruta rica en potasio y múltiples vitaminas y minerales también puede conservarse a la perfección en el congelador. La mejor manera de hacerlo es pelar el plátano, cortarlo en rodajas o triturarlo y depositarlo dentro de una bolsa hermética. 

Cuando saques los plátanos del congelador tendrán el grado de maduración correspondiente al momento en el que los guardaste y podrás usarlos para aperitivos, desayunos o batidos. 

Frutos rojos

Frutos rojos

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¿Pueden congelarse los frutos rojos frescos? La respuesta es sí. Compra fresas, moras, arándanos y frambuesas a granel y congélalas. 

Un truco consiste en lavar la fruta con agua, secarla bien, ponerla en una bandeja y dejarla un par de días en el congelador. Pasadas 48 horas, se transfieren a una bolsa o recipiente de plástico dejando espacio para que los frutos puedan expandirse. 

Verduras de hoja verde

Espinacas

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Las verduras de hoja verde son imprescindibles en la dieta para tu cerebro, corazón, fuerza muscular o prevención de múltiples enfermedades, y la buena noticia es que puedes congelar las coles, espinacas o acelgas frescas para tenerlas a mano cuando quieras. 

En Mental Floss aconsejan lavarlas bien, retirar los tallos duros, cortarlas en tiras o trozos pequeños, escaldarlas en agua hirviendo un minuto, enfriarlas en un recipiente con agua helada, escurrirlas y sellarlas en una bolsa hermética antes de congelarlas.

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