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9 cosas que debes conocer para saber si te están manipulando en una relación

Los manipuladores son unos maestros del engaño.

Las personas manipuladoras están en todos los ámbitos de la vida. Es posible que los encuentres en el trabajo, donde se atribuyen méritos, o en otras situaciones en las se muestran controladores, exigentes e incluso abusivos.

Conocer la manera adecuada de tratar con estas personas puede darte fuerza para enfrentarte a ellas o alejarte. En las relaciones románticas, la manipulación es, probablemente, un signo de relación tóxica, así que lo mejor que puedes hacer es salir de ahí, y rápido.

Una vez conozcas su forma de actuar, te puede ser más fácil ver a las personas manipuladoras como realmente son, y podrás reunir la fuerza suficiente para alejarte de ellas.

A continuación, 9 rasgos que debes tener en cuenta si crees que alguien te está manipulando, y lo que significan:

1. Son muy controladores

Las personas manipuladoras siempre están pendientes de sus víctimas.

En las primeras etapas de una relación de pareja, es normal sentir mariposas en el estómago e incluso querer saber qué está haciendo la nueva pareja todo el tiempo. Sin embargo, si la persona con la que estás empezando a salir es manipuladora, entonces su afecto y atención podrían ser como una bomba.

Lisa Aronson Fontes es investigadora en psicología en la Universidad de Massachusetts Amherst y autora de Cadenas invisibles: cómo superar el control represivo en una relación íntima.

La escritora asegura a Business Insider EE.UU. que podría ser una mala señal si tu novio o novia no deja de querer estar en constante contacto. Así, recuerda que los mensajes de texto y las llamadas constantes pueden suponer una forma de acoso.

No responder a la avalancha de mensajes, posiblemente provoque la ira de tu pareja: no pases por eso. Necesitas tu espacio, y cualquiera que merezca tu tiempo lo sabe, y lo respetará.

2. Se enfadan hasta límites insospechados

No sienten ninguna empatía.

Todo el mundo tiene malos momentos, especialmente en las relaciones de pareja. Sin embargo, las personas manipuladoras, como los narcisistas, se enfadan con sus seres queridos más allá de lo normal y aceptable.

Aquellos con trastornos de personalidad como el narcisismo carecen de algo llamado "constancia del objeto", que es la capacidad de mantener los sentimientos positivos sobre una persona al mismo tiempo que estamos enfadados, molestos o decepcionados con ella.

Cuando insultan y gritan a su pareja, los narcisistas no sienten los sentimientos de afecto que alguna vez albergaron hacia esa persona. Por eso pueden parecer una persona completamente diferente en estos momentos, como Jekyll y Hyde.

Su reacción es tan potente que puede hacer que la víctima se sienta como si estuviera equivocada, y así empiezan a alterar su conducta para hacer feliz a su controladora pareja.

3. Les atraen las personas fuertes

Te parecerán muy atractivos.

Al contrario de lo que se piensa, las personas manipuladoras a menudo buscan a aquellos que son fuertes y seguros de sí mismos para aprovecharse de ellos, porque les hace sentirse superiores. Apuntar a personas vulnerables no las hace sentir poderosas, así que a menudo van a por ti porque ven lo positivo que hay en ti, de la misma forma que una polilla se acerca a una llama.

Si alguien te está manipulando en el trabajo, probablemente sea porque se han fijado en tus habilidades y quieren parecer mejores que tú. 

En una relación, quieren que otras personas sepan que alguien tan grande como tú ha elegido estar con ellos. Solo de esa manera pueden empezar a derribarte, porque así pueden empezar a romper tu confianza.

La baja autoestima hace que sea más probable que te quedes con un compañero controlador, porque puedes sentir que es lo que te mereces.

4. Dan la vuelta a las situaciones

No todo es lo que parece.

La gente manipuladora son maestros del engaño. Si eres su objetivo, te habrán estudiado intensamente y conocerán todos tus puntos fuertes y debilidades: son las herramientas que necesitan para saber cómo controlarte.

A menudo, también te acusarán de las mismas cosas que ellos mismos han hecho. Por ejemplo, si te han engañado, pueden acusarte de ser infiel. Si siempre están cancelando sus planes, podrían decirte que eres culpable, por no darles ninguna libertad.

Confundir a su pareja y hacerla sentir indefensa hace que las personas manipuladoras se sientan ganadoras.

En última instancia, para un manipulador, todo es un juego. La única manera de salir del juego es dejar la relación y no establecer contacto.

En un ambiente de trabajo, hay que aprender a no hacerlos responsables o a esperar sus disculpas. Cuando sepan que no pueden irritarte, seguirán su camino.

5. Hacen luz de gas

Prepárate para la realidad.

El término luz de gas fue acuñado tras la película de 1944 Gaslight, en la que un hombre controla a su mujer hasta el punto de hacerle perder la cabeza. Hoy día, describe cómo los manipuladores se imponen a otras personas haciéndoles sentir que se han vuelto locos.

Los manipuladores mienten e inventan cosas que nunca sucedieron, pero lo dicen de una manera tan convincente que sus víctimas acaban creyéndoles.

Sucede de una forma muy lenta, primero, con una pequeña mentira aquí y allá, de manera que no choque a la víctima, y van aumentando la intensidad de manera que luego es difícil despertar.

6. Te hacen dudar de lo que piensas

Podrías vivir con miedo.

Más allá de la luz de gas está el llamado lo que en inglés se llama perspecticide, o la incapacidad de saber qué es lo que realmente sabes. Es lo que pasa cuando la persona manipuladora hace creer a alguien tantas cosas que no son ciertas, que la víctima ya no sabe lo que es real.

Cuando esto sucede en las relaciones de pareja, la víctima es prisionera de su propia vida, y no puede hacer nada, ni siquiera pensar por sí misma. Quien la controla puede acabar con sus recursos, como su dinero, teléfono o transporte para asegurarse de que la víctima no puede hacer nada por sí misma.

Al final, el controlador acaba dominando también ámbitos muy personales como las creencias y religión de la otra persona, porque la víctima vive con miedo todo el tiempo de no hacer lo correcto.

7. Unión traumática

Alejarse puede resultar duro.

Desde fuera, la gente puede no entender las relaciones abusivas y preguntarse cómo la víctima aguantó en esa situación tanto tiempo. Una de las respuestas es la unión traumática.

Las personas manipuladoras y abusivas tienden a ser crueles con sus parejas y las insultan. A veces también son físicamente violentos. Sin embargo, no empezaron de esta manera cuando buscaban acercarse a su víctima.

Los manipuladores también dan a sus parejas períodos intermitentes de amor para que estén contentas. Estos momentos se dan cuando la pareja se ha "comportado" o ha hecho algo bien. Es una forma de condicionarlos, y la víctima se vuelve biológicamente adicta emocionalmente a ellos.

"El cuerpo se vuelve adicto", asegura Shannon Thomas, terapeuta y autora de Curar el Abuso Oculto (Healing from Hidden Abuse).

"Cuando estamos buscando algo que queremos, que alguna vez tuvimos, una conexión con alguien que está jugando al gato y al ratón, entonces el cuerpo realmente se vuelve dependiente de tener esa aprobación", apunta.

8. "Pero no me pegaba"

El acoso psicológico es tan dañino como el físico.

Una de las peores cosas que puede decir una persona que vive en una relación dañina y tóxica es: "pero no me pegaba".

El abuso psicológico es tan dañino como el abuso físico, pero es más difícil de identificar porque no hay cicatrices. Desafortunadamente, las personas manipuladoras a menudo son conscientes de esto, y pueden utilizarlo en su beneficio.

Saben que la violencia física es el punto de ruptura para muchas personas, por lo que abusarán y controlarán a su pareja en todos los sentidos pero sin llegar ahí.

"Cuando la gente dice 'pero no me pegaba', lo que a menudo quieren decir es que dejarían la relación si les pegaran", cuenta Lisa Aronson Fontes, investigadora de psicología de la Universidad de Massachusetts Amherst.

"Sus parejas ejercen el control de mil maneras, pero pueden no pegar, si saben que eso rompería la relación", puntualiza.

9. Te suplicarán que no les dejes

No pongas en peligro tu salud.

A los manipuladores no les gusta perder. Si das un paso atrás, o dejas una relación con ellos, te pedirán y suplicarán una segunda oportunidad si creen que todavía pueden conseguir algo de ti.

Es probable que hagan todo lo que puedan para mantenerte a tu alrededor.

Pueden decirte cómo cambiarán, o cómo nunca encontrarás a nadie que te quiera tanto como ellos. Sin embargo, todas las promesas están huecas, y no te interesa volver con ellos por miedo.

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