Netflix se hunde más de un 35% en bolsa: sus acciones retroceden a niveles de hace 4 años tras perder 50.000 millones de euros de valor en un día, una cifra superior a la capitalización de BBVA o Telefónica

Alguien poniendo Netflix en la televisión

Unsplash / freestocks

Cuesta abajo y sin frenos. El valor de las acciones de Netflix se ha desplomado este miércoles más de un 35% después de que en las últimas horas se haya sabido que la empresa ha perdido suscriptores por primera vez en la última década

La noticia ha provocado una huida masiva de inversores que se ha traducido en una pérdida de valor de la empresa que ronda ya los 50.000 millones de euros, el equivalente a lo que valen en bolsa gigantes cotizados como Telefónica o BBVA.

En concreto, cerca de las 17.00 del miércoles, hora española, Netflix se dejaba más de un 36% con respecto a la jornada anterior, lo que deja el valor de cada acción de la compañía en algo más de 220 dólares, unas cifras que no se manejaban en el gigante del streaming desde hace casi un lustro.

Es el resultado de una tendencia negativa que no se ha dejado notar solo en la pérdida de suscriptores. La empresa, apuntan los analistas, no ha sabido gestionar el tiempo posterior a una pandemia que confinó a la gente en sus casas y disparó el consumo de entretenimiento digital. 

Aquello fue para el líder del streaming un regalo envenenado. Mientras que, por una parte, veía sus cifras de suscriptores crecer artificialmente con un público puntual que, tras los meses pandémicos, no volvió, la competencia, cada vez más grande y más numerosa, aprovechó la ocasión para hacerse fuerte.

Así, han recordado en sus análisis medios como la CNBC, gran parte del público ganado durante aquellos meses se evaporó una vez las vacunas se generalizaron y se relajaron las restricciones para salir a la calle.

Ahora, el panorama no es muy halagüeño. En concreto, Netflix ha perdido, según sus propias cuentas, más de 200.000. No parece gran cosa considerando que la empresa cuenta con más de 220 millones de cuentas en todo el mundo. 

Pero aún hay más. En los próximos meses, vaticina la empresa, perderán todavía más público: unos dos millones de suscriptores durante el segundo trimestre del año.

Una pérdida de suscriptores durante un trimestre puede ser un accidente, pero un retroceso dado durante dos trimestres consecutivos ya es una tendencia, y ante estas perspectivas muchos inversores han preferido poner pies en polvorosa.

Por ahora, la primera reacción de Netflix ha sido culpar al empedrado. 

Mientras presentaban estos resultados, los hombres fuertes de la compañía recordaron que, más allá de los 200 millones de suscriptores, calculan que hay unos 100 millones más de espectadores que aprovechan la contraseña de algún familiar o de algún amigo para acceder al servicio sin pagar.

Pero clientes que no han pagan por el streaming, han recordado este miércoles muchos expertos, ha habido siempre en Netflix, y hasta ahora nunca habían sido impedimento para crecer. 

Antes bien, tradicionalmente siempre han sido precisamente estos clientes piratas quienes, con el paso de los meses y de los años, han terminado suscribiéndose convencidos de la calidad de las producciones que presenta la plataforma. Antes que un enemigo a combatir, Netflix siempre entendió que eran una bolsa de potenciales clientes.

La publicidad entra en juego

Para cambiar la tendencia, como ha recordado recientemente Business Insider, Netflix lleva meses estudiando la posibilidad de incluir publicidad en la plataforma.

Así, quienes quieran acceder a la ella por menos de los 8 euros que cuesta hoy el plan estándar en España, lo podrían hacer a cambio de tener que ver unos cuantos anuncios entre capítulo y capítulo y en mitad de los mismos.

Pero esta cura para los profundos males que aquejan a Netflix no es lo suficientemente rápida a ojos de los expertos.

"Aunque los planes de Netflix para reacelerar el crecimiento, que incluyen limitar el uso compartido de contraseñas y un modelo publicitario, tienen mérito, estos no tendrán un impacto notable hasta el 2024, según admiten ellos mismos. Demasiado tiempo", han dicho al respecto los analistas de Bank of America en una nota emitida este miércoles y recogida por la propia CNBC.

La firma ha sido una de las casi una decena de empresas que han rebajado la calificación de Netflix debido a sus últimos resultados.

Y eso, teniendo en cuenta que Netflix no ha estado sola en su caída. Previendo una agresiva campaña por parte del líder de esta industria y una próxima lucha sin cuartel en el sector del entretenimiento digital, los inversores por ahora prefieren apostar por otras empresas.

Por ello, en la tarde de este miércoles, Disney, que lleva años ejecutando un ambicioso plan de conquista del streaming que ha incluido la compra de gigantes como Marvel o la saga Star Wars, se ha dejado en bolsa algo más de un 6%. 

Mucho más diversificada, en cambio AT&T, dueña de HBO pero también de otros muchos canales y plataformas como Warner Bros, CNN, Cartoon Network, TNT y Sky, entre otros muchos, se dejaba un modesto 0,2% en la tarde del miércoles.

Con todo, en mitad de la tormenta, hay quien espera que Netflix siga siendo el rey, sobre todo considerando la penetración que tiene entre el público, gracias, precisamente y entre otras cosas, a esas cuentas compartidas de las que tan amargamente se ha quejado la empresa últimamente.

"Netflix es única en el sentido de que está mucho más penetrada, particularmente cuando se contabiliza el intercambio de contraseñas", ha dicho al respecto la consultora Wolfe Research.

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