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ACS se asegura la construcción y explotación del mayor puente atirantado de Norteamérica por 2.600 millones

El puente Gordie Howe
ACS

ACS se ha adjudicado la construcción y posterior explotación del puente Gordie Howe, que unirá Canadá y Estados Unidos y que, con sus 2,5 kilómetros de longitud, será el puente atirantado más largo de Norteamérica, según informó el grupo.

Con este proyecto, estimado en unos 4.000 dólares canadienses (unos 2.600 millones de euros), el grupo que preside Florentino Pérez refuerza la destacada presencia que tiene en este mercado, el primero del grupo por ingresos.

ACS se ha aliado con la local Fluor para lograr este nuevo macroproyecto que abarca el diseño, construcción, financiación, mantenimiento y explotación de un nuevo puente que, en concreto, discurrirá entre la ciudad estadounidense de Detroit y la canadiense de Windsor.

La infraestructura se construye en uno de los pasos fronterizos más concurridos de Norteamérica, un eje de "vital" importancia para la industria y la economía de los dos países. De hecho, se estima que el puente registre el tráfico de unos 26.500 vehículos diarios en el horizonte de 2025.

El puente salvará el río Detroit y contará con seis carriles (tres por sentido). Su vano principal será asimismo el más largo de Norteamérica con más de 850 metros de longitud y sin pilas en el agua.

Leer más: La OPA de ACS y Atlantia sobre Abertis dispara un 230% el valor de fusiones y adquisiciones en España en 2018

En virtud del contrato, ACS y su socio se encargarán también de construir y mantener las instalaciones fronterizas en los dos países, los edificios para el control de pasajeros y vehículos, además de mejorar la autopista I-75, la que conecta con el puente en Detroit.

ACS era la única compañía española que compitió por esta infraestructura, por la que pujaron otros dos consorcios internacionales. Un grupo liderado por la estadounidense Betchel y otro encabezado por una alianza entre la francesa Vinci y la canadiense SNC Lavalin.

ACS consigue este nuevo contrato internacional mientras en España ultima la toma de control conjunta del grupo de concesiones Abertis con la italiana Atlantia, con la que buscan conformar un líder mundial de infraestructuras.

De hecho, el proyecto forma parte del listado de obras por valor de 200.000 millones de euros que ACS ha identificado para pujar hasta 2021 una vez se haga conjuntamente con Abertis.

Cascada de macroproyectos en Norteamérica

Por el momento, este contrato sucede a los otros megaproyectos que ACS ha logrado en lo que va de año en Norteamérica que, en conjunto y con el conseguido ahora, suman una cartera de obra de unos 9.300 millones de euros.

En concreto, desde el inicio de 2018, ACS ha logrado en este mercado la construcción del tren automático de transporte de viajeros del área metropolitana de Montreal, en Canadá, estimado en 3.300 millones de euros, así como el tren sin conductor que transportará viajeros por el aeropuerto de Los Ángeles, uno de los mayores de Estados Unidos, por 1.570 millones.

El grupo que dirige Marcelino Fernández Verdes también se ha adjudicado obras por valor de 1.000 millones de euros en uno de los mayores proyectos hidroeléctricos de la historia de Canadá y, también en este país, la construcción y posterior mantenimiento de la nueva línea de metro ligero de Toronto, estimada en 775 millones.

Estos contratos se suman a la cartera de obras que ACS ya tenía en esta zona a cierre de 2017, que sumaba 23.896 millones de euros.

Norteamérica es el actual primer mercado de ACS, por delante de Australia, dado que el pasado año reportó al grupo ingresos por 14.669 millones de euros, el 46% del total de la compañía.

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