Disparidad, distancia y duración: las 'tres D' que usa esta epidemióloga para evaluar el riesgo de las actividades cotidianas para el COVID-19

  • El riesgo de estar expuestos al COVID-19 aumenta en según qué casos y disminuye en otros.
  • La doctora Susan Hassig, epidemióloga de la Universidad de Tulane, comparte con nosotros como podemos sopesar el manejo del riesgo en las actividades que realizamos en nuestro día a día. 
  • Analiza las situaciones observando la distancia que podrás mantener con los demás, la cantidad de hogares diferentes que se entremezclan en un mismo evento y la duración de la actividad e interacciones. 
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Esta es la transcripción del vídeo.

Dra. Susan Hassig: básicamente trato de recordarle a la gente que este virus sigue en nuestro entorno esperando el momento perfecto para saltar a sus vías respiratorias. Aún sigue ahí, y se adquiere al interactuar con la gente.

Narrador: ella es la Dra. Susan Hassig.

Dra. Susan Hassig: soy profesora asociada de Epidemiología. No fui de esos que se apresuraron a ir a un restaurante el primer fin de semana que estaba permitido. Eso sería dar una oportunidad para que el virus se extendiera.

Narrador: para mantenerse a salvo del contagio del COVID-19 no es necesario aislarse en un búnker, pero sí significa sopesar los diferentes riesgos que existen en función de la situación. Puedes pensar en las actividades diarias en términos de las tres D: disparidad, distancia y duración. La disparidad es el número de hogares que se entremezclan. Así que, el riesgo es mayor si te encuentras con gente con la que no convives, particularmente si no sabes dónde han estado en las últimas dos semanas. También es mayor si en su zona se han producido muchos casos recientes,  o si las pruebas son demasiado limitadas como para saber cuántos portadores activos hay en esa zona. La distancia es un problema en cuanto estás a menos de un metro de distancia de otras personas. Especialmente si estás en un espacio interior o si la gente no usa máscaras. Por último, la duración. ¿Corres entre la gente en los parques? ¿O mantienes una larga conversación cuando te encuentras a alguien?

Dra. Susan Hassig: el desafío está en que tienes que traducir todo esto en comportamientos más normales en el día a día. Como el tipo de situaciones que se dan en una fiesta en la piscina. Hay comida de por medio. Y es más que probable que en una reunión de adultos haya alcohol involucrado. Me preocuparía por el uso de la máscara en ese contexto, que en realidad debería ser parte de todo. Cuando piensas en la distancia  y en la disparidad, esas suelen ser dos cosas que pueden complicar el mantener ese tipo de ambientes y puede haber incluso presión social para no mantener la distancia.

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Los bares están diseñados a para atraer a la gente en grandes cantidades y para estimular los acercamientos. De modo que suele ser uno de los puntos que más me preocupa cuando, con el tiempo, se les permita abrir. En los lugares de culto, la población que se suele reunir allí suele ser mayor, que son potencialmente más vulnerables a los efectos de la infección por coronavirus, pero también hay muchas otras actividades que pueden ser potencialmente muy problemáticas. Sabemos que cantar hay que proyectar mucho aire...y virus. En los deportes de grupo, cuando te ejercitas físicamente, respiras mucho más fuerte. Y la exhalación forzada, si estás infectado, acaba siendo una forma de expulsar más virus. En el gimnasio, lo que he visto es que han deshabilitado las barras de las cintas de correr. Han quitado algunas máquinas o las han espaciado para proporcionar distancia entre los individuos que hay en ellas. Creo que el verdadero desafío es, creo, cómo lo lleven los entrenadores. 

Las fiestas en interior también tienen un riesgo bastante alto. Puede que haya un distanciamiento razonable, pero probablemente no será el suficiente. Y cuando comes, obviamente no puedes llevar una máscara. Si se trata de núcleos de hogar que se juntan, es ahí donde encontramos el verdadero problema. Las opciones que hay para el movimiento son, básicamente, hacia espacios relativamente pequeños y cerrados con mucha gente en ellos durante un período de tiempo prolongado. Ya sea un autobús, el metro o el avión, hay muchas posibilidades. Para una reunión, debes asegurarte de con quién vas a estar y saber donde han estado si te vas a acercar físicamente a ellos. Es buena idea.

Echa un vistazo a sus redes sociales para ver qué es lo que han estado subiendo, y si han estado en un par de bares o en algunas fiestas antes, yo no tendría ningún encuentro físico con ellos. Lo seguiría manteniendo virtual. En las visitas al dentista, se mantiene una distancia cercana con el doctor durante un largo período de tiempo y, al ser paciente tienes que mantener la boca abierta de par en par, lista para dar la bienvenida al virus.  Doy por hecho que harían un análisis a cualquiera de sus pacientes. Creo que los otros tipos de servicios de cuidado personal y de interacción cercana, como hemos visto en el ejemplo lo que sucede cuando un peluquero enfermo vuelve al trabajo,  es realmente un problema.

Con los Airbnb, creo que dependerá del propietario y el intervalo que deje entre los huéspedes. Porque sabemos que el virus no sobrevivirá más de dos o tres días en cualquier tipo de superficie sin que haya una contaminación. Me preocuparía bastante que un Airbnb estuviera de nuevo en el mercado el mismo día después de haber dejado un cliente. En un hotel, me preocupa un poco menos aunque me gustaría pensar que dejan al menos un día entre los huéspedes en las habitaciones individuales, lo preferible serían dos días.

En las compras, por lo general, las posibilidades son relativamente bajas, pero en un centro comercial donde pueda haber ocasión para que la gente se reúna a mí me preocupa más. 

En las piscinas públicas, el agua en sí no es un riesgo. Pero si el agua está llena de gente hombro con hombro o lo que sea, eso sí es un riesgo. Es un entorno de riesgo. Creo que los campings son seguros, siempre y cuando no te reúnas alrededor de la fogata con los habitantes de otras cinco caravanas.

En el caso de pasear por el parque o lo que sea, lo que no tienes que hacer es detenerte durante 10 minutos con un viejo amigo, no estoy seguro de que realmente necesites usar una mascarilla en ese contacto, porque no pasas en un ningún momento cerca de nadie, a menos que sea el concurrido paseo marítimo de Nueva Jersey o de Carolina del Norte o en cualquier otro lugar. 

Narrador: todo esto varía de una situación a otra y de una persona a otra. Las tres “D” pueden no ser suficientes si eres de alto riesgo o interactúas con personas que lo son, ya que incluso un riesgo moderado puede llevar consecuencias mayores.

Dra. Susan Hassig: hay algunas personas que están listas y dispuestas a aceptar las consecuencias de participar en cierto tipo de actividades. Pero aquí se trata de algo más que del individuo. Se trata de su esfera colectiva de amigos, familia y de aquellos con los que interactúas.

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