La cancelación del multimillonario contrato JEDI del Pentágono es la señal más clara de que la próxima gran revolución de la computación en la nube ya está aquí

Ben Lamm Hypergiant - BI

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Tras años de contienda alrededor del contrato de 8.400 millones de euros del Departamento de Defensa de los Estados Unidos llamado JEDI, el acuerdo se canceló el pasado julio.

El contrato JEDI se había asignado a Microsoft en 2019, pero su legalidad fue puesta en tela de juicio tras una queja de Amazon y su cancelación puso punto final a los rumores sobre su finalización por parte de la Administración Biden.

Con el acuerdo JEDI fuera de la ecuación, el Pentágono ha lanzado un nuevo proyecto que cambiará sus siglas a JWCC por su denominación en inglés, Joint Warfighters Cloud Capability.

La diferencia entre ambos proyectos radica en que, a diferencia de JEDI, el JWCC dispondrá de varios proveedores de cloud para dar servicio al Pentágono — que probablemente serán Microsoft y Amazon —.

El contrato seguirá regando de millones a los ganadores del mismo, pero se repartirán entre varias compañías.

Compartir es vivir, en la nube

La estructura compartida del contrato hace del JWCC uno de los ejemplos más visibles del gran cambio que arrasa en la industria de la computación en la nube, tanto en el sector público como el privado.

El gran cambio en la industria es la tendencia al alza de una infraestructura multinube, que permite a los usuarios escoger entre las mejores características de las nubes de Amazon, Microsoft y Google, en vez de limitarse a una sola de ellas.

El hecho de que el Departamento de Defensa americano, con todos sus requisitos y alta complejidad, haga una apuesta tan grande por la multinube, es una clara señal de la nueva normalidad que se avecina para los proveedores de TI.

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Según los expertos, los proveedores de TI que quieran ganar contratos lucrativos tendrán que acostumbrarse a compartir, ya que los días donde un acuerdo como el de JEDI se asigne a una sola empresa, quedarán lejos.

"Creo que esta opción será el nuevo estándar", explica Ben Lamm, cofundador y CEO de la startup de inteligencia artificial, Hypergiant, que vende su tecnología al Pentágono.

"Ya se ha hecho normal en el sector corporativo de EEUU, y creo que se estandarizará en los sistemas de defensa, donde esencialmente tienes que poder trabajar con miles de plataformas distintas".

Diversificar la oferta no implica que los grandes no sigan ganando

Hypergiant, fundada en 2018, es una de las 29 compañías que fueron seleccionadas por Air Force el pasado julio como parte de la iniciativa de 809 millones de euros para conectar todas las divisiones militares estadounidenses en una única red.

Lamm sugiere que esta tendencia presentará problemas en el sector público para empresas pequeñas como la suya, que invirtieron temprano para asegurarse de que su software funcionaba en todas las nubes principales.

"Todavía tenemos que tener presencia en Google, Microsoft, Amazon y Oracle", explica Lamm.

Desarrollar productos en un contexto multinube, no obstante, permitirá a las marcas construir herramientas abiertas "que no tengan exclusividades locas de 10 años con los vendedores".

Ali Ghodsi, cofundador y CEO de la startup de IA, Databricks, que también vende sus servicios al sector público, afirma que el contrato JWCC es el último ejemplo de cómo los clientes demandan opciones en el contexto de la nube.

"Más y más clientes están diciendo: oye, quiero tener opciones, no quiero solo una", detalla.

Raj Jalan, fundador y CEO de la empresa de TI que trabaja con el Departamento de Defensa, Device42, apuesta por la multinube porque permite a los usuarios escoger los mejores precios de cada proveedor.

"Alguna de la gente más inteligente del planeta trabaja para el Gobierno," matiza. "¿Por qué no ahorrarían dinero si pueden?".

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El último experto en opinar, Chris Cornillie, un analista de mercado en Bloomberg Government, ya había predicho que el contrato JEDI sería reemplazado por una opción más orientada a la multinube.

"En los últimos años, el Departamento de Defensa ha aprendido mucho sobre cómo adquirir servicios en la nube, y esas lecciones han sido: escoge la multinube, escoge una nube híbrida", asegura.

Pese a ello, la postura favorable a una sola nube no ha desaparecido del todo. El mismo mes que el Departamento de Defensa de EEUU canceló el contrato JEDI, la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés), realizó otra apuesta.

La NSA otorgó un contrato de 8.500 millones de euros para a Amazon Web Services para que almacenara sus datos secretos, y ahora es Microsoft quien protesta en un curioso cambio de roles.

Clint Dean, vicepresidente de gobierno local y estatal en la empresa de asesoría TI, Ensono, afirma que para las necesidades de la NSA, tiene sentido contratar una sola nube.

La multinube se adapta mejor a las organizaciones con requisitos de TI diversos, mientras que en el caso de la NSA, "a pesar del valor enorme del contrato, el uso es único en su naturaleza y se inclina más hacia una opción de una sola nube".

Este artículo fue publicado originalmente en BI Prime.

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