Adolescentes y el mal uso del teléfono móvil: calculadoras secretas y dependencia. ¿Qué pueden hacer los padres?

Grupo de adolescentes usando el móvil
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  • Según el informe "Impacto de la tecnología en la adolescencia. Relaciones, riesgos y oportunidades" desarrollado por UNICEF, indica que el 30% de los menores y adolescentes hace un uso problemático de la tecnología.
  • “Como adultos debemos asumir que los dispositivos electrónicos van a estar presentes en la crianza, el reto está en entender cuál sería un buen uso de estas herramientas. Todo apunta a que la solución se encuentra entre limitar el tiempo basura y fomentar un desarrollo productivo", explica la profesora y emprendedora Stefanía Braca.
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Podría decirse que las nuevas generaciones son un binomio compuesto por persona+smartphone. Aunque la mayoría de las veces también se podría añadir la red wifi o la conexión a internet, pasando así a ser un trinomio generalizado en el país. 

Según datos de la Encuesta sobre equipamiento y uso de tecnologías de información y comunicación en los hogares elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2020, el 69,8% de los niños y adolescentes entre 10 y 15 años posee un teléfono móvil y más del 90% de ellos tiene acceso a internet. Cifras que sin duda han crecido como consecuencia de la pandemia.

Adolescentes pegados a sus teléfonos móviles, así se podría resumir, y hasta ahí todo bien, porque en la era de la tecnología quién quiere vivir sin acceso al universo digital. Sin embargo, la pregunta es: ¿están preparados los adolescentes para gestionar su relación con el teléfono móvil y las redes a edades tan tempranas? En muchos casos no. 

Y es que según el informe Impacto de la tecnología en la adolescencia. Relaciones, riesgos y oportunidades desarrollado por UNICEF, el 30% de los menores y adolescentes hace un uso problemático de la tecnología.

¿Qué son las calculadoras secretas? ¿Cómo saber si tu hijo tiene una?

La gran mayoría de expertos en educación coinciden en que el control excesivo es una mala formula para mantener a los niños y adolescentes alejados de los peligros de internet, y no es de extrañar, ya que los padres tienen la batalla perdida antes de comenzar a jugarla.

Hay que tener en cuenta que los adolescentes o la generación iGen, como llama la profesora Jean Tweng a todos los nacidos entre 1995 y 2012 (personas que no recuerdan que existió una vida sin internet), tienen altas capacidades digitales

Abren, cierran, bloquean, descargan y comparten a velocidad de vértigo desde sus pequeñas pantallas, todo ello a un ritmo imposible de seguir para padres analógicos. En este sentido, es relativamente sencillo para los jóvenes ocultar a sus padres lo que hacen. 

Uno de los ejemplos más comunes son las llamadas calculadoras secretas o falsas. Se trata de  aplicaciones que permiten esconder fotografías, vídeos, archivos, e incluso otras apps, bajo la apariencia de una simple calculadora.

Las calculadoras secretas se pueden instalar en un smartphone o tableta e imitan el aspecto de una calculadora normal que permite realizar las operaciones matemáticas más habituales, no obstante, introduciendo una contraseña también permiten acceder a contenido privado.

Cada vez son más los menores que encuentran en este tipo de aplicaciones el modo perfecto de que sus padres no puedan saber qué es lo que hacen realmente con sus dispositivos móviles

¿Cómo detectar una calculadora falsa?

Aunque a simple vista es imposible que este tipo de aplicaciones no pasen desapercibidas, sí que puedes realizar algunas comprobaciones sencillas. 

  • Fíjate en cuántas calculadoras hay instaladas, en el caso de que el dispositivo tenga dos podría darte motivos para sospechar. 
  • Comprueba el nombre de la aplicación en la App Store, en la descripción se mostrarán todos los detalles sobre sus funcionalidades. Algunas de estas calculadoras pueden ser encontradas en las tiendas utilizando términos de búsqueda como “calculadora secreta” o “calculadora ocultar fotos”.

¿Qué riesgos conlleva un mal uso del teléfono móvil en la adolescencia?

Los menores pueden no ser conscientes de que eso que hacen no está bien, incluso pensar que sus padres no los entenderían, por eso acuden a nuevas herramientas o funcionalidades que les permite mantenerlo oculto.

Estas aplicaciones dedicadas a camuflar archivos pueden contener imágenes sexuales que se pueden compartir mediante redes sociales o plataformas de comunicación.

De hecho, según el estudio elaborado por UNICEF, más de 4 de cada 10 adolescentes admite haber recibido alguna vez mensajes de contenido erótico.

Instagram en el punto de mira tras permitir imágenes de niños sexualizados

El sexting, como se denomina a esta práctica, es uno de los malos usos que los adolescentes pueden hacer del móvil o la tecnología, pero no el único, esto puede ir acompañado de ciberbullying e incluso grooming, que se refieren al acoso sexual de un adulto a un menor

Los niños aún no alcanzan a comprender los riesgos a los que están expuestos. De hecho, es frecuente que estas aplicaciones sean utilizadas como virus informáticos que filtran los archivos ocultos a terceros sin que el menor sea consciente de ello.

Según subraya Jaume Funes, psicólogo y educador, autor de Quiéreme cuando menos me lo merezca porque será cuando más lo necesito. “El debate no es cuando tener móvil, sino qué actividades del mundo digital han de ser posibles y recomendables en cada edad, con qué acompañamiento adulto, cómo se inscriben esas actividades en el conjunto de la educación y el desarrollo”.

¿Cómo conseguir que niños y adolescentes hagan un uso responsable de la tecnología?

Business Insider habla con Stefanía Braca, profesora STEM y emprendedora que promueve con la startup WoWplay un uso responsable y moderado de las pantallas desde edades tempranas. 

Según Braca, adoptar una postura de cero pantallas es una opción poco realista en el mundo en el que vivimos hoy día: "La adolescencia suele ser una etapa compleja, por ello recomiendo empezar antes a educar en tecnología".

“Como adultos debemos asumir que los dispositivos electrónicos van a estar presentes en la crianza, el reto está en entender cuál sería un buen uso de estas herramientas. Todo apunta a que la solución se encuentra entre limitar el tiempo basura y fomentar un desarrollo productivo". 

Uso moderado de las pantallas desde edades tempranas: ABC para empezar a educar a tus hijos

¿Cuál es la proporción adecuada entre tiempo en pantallas y manchas de barro? La profesora especializada en STEAM da algunos consejos para evitar que los niños generen dependencia a dispositivos electrónicos como el teléfono móvil. 

Accesibilidad: “los niños no van a adquirir una competencia tecnológica si no tienen acceso a ella. Las escuelas deberían ofrecer oportunidades para ese acercamiento para las familias que no tienen dispositivos en casa. Las que lo tienen, deben empezar a preocuparse en cómo incorporarlas responsablemente”.

Balance: “así como nos preocupamos porque la dieta sea equilibrada, el uso de pantallas también debería serlo. Suena fácil, pero hay que afinar la sensibilidad para saber cuándo marcar límites y cuándo seguir la corriente y permitir su uso". 

"Llevarles de camping y dejar la tablet en casa quizás sea muy radical, pero podemos usarla solo al salir a dar un paseo por la noche con la aplicación de encontrar estrellas, es decir, usarla como un complemento. Siempre teniendo en cuenta que nada sustituye los juegos físicos y presenciales en familia”.

Compañía: “hacer prohibiciones repentinas puede resultar en resistencias indeseadas. Hará falta mucha paciencia para ir poco a poco. También es importante ser conscientes de las herramientas de control parental, empaparse bien para poder tomar decisiones informadas de cómo limitar el tiempo de uso y el acceso a ciertos contenidos".

"En el proceso también deberían intervenir acciones como: darles alternativas de entretenimiento offline y ponerles límites. Como padres también podemos mostrar interés genuino por las actividades que hacen online y así formar parte de ellas, siempre dando ejemplo de su uso”, añade Braca.

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