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Aerolíneas 'low cost' como Ryanair, Easyjet o Wizz Air podrían jugar con ventaja para superar la pandemia frente a las grandes compañías, según anticipan varios analistas

Un avión de Ryanair y otro de la compañía easyJet se preparan para despegar en el aeropuerto de Mánchester
REUTERS/Andrew Yates
  • Las aerolíneas low cost podrían estar más preparadas para recuperarse de la crisis del coronavirus, según dos analistas consultados por Business Insider España.
  • Tres factores que las sitúan con mayores ventajas para luchar contra esta crisis son sus más ajustados costes, su posición de liquidez y sus rutas cortas y más flexibles.
  • Aparte, un analista prevé un escenario de caída de precios que podrán soportar mejor las low cost.
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Las aerolíneas low cost podrían estar más preparadas para recuperarse de la crisis del coronavirus, según dos analistas consultados por Business Insider España, a pesar de que sus bajos precios podrían llevar a pensar que son quienes más peligro corren ante una vuelta a la normalidad que se prevé lenta.

"Estoy de acuerdo en que parece que las low cost podrían sufrir un poco menos", apunta en conversación con este medio el analista de Renta4 Iván San Félix, que cubre el sector de las aerolíneas; haciendo referencia sobre todo a sus costes, más ajustados, y a la mayor rapidez de estas empresas a la hora de cortar rutas o establecer otras.

De la misma manera se expresa el analista de Moody's Stanislas Duquesnoy, preguntado al respecto. 

Duquesnoy apunta a tres factores principales que "probablemente" sitúan a las low cost con mayores ventajas de partida para luchar contra esta crisis:

  • los costes que tienen que cubrir son menores, incluso pueden llegar a ser de la mitad que las aerolíneas tradicionales
  • su posición de liquidez, que es sólida en muchos casos, algo que "en una situación de muy pocos vuelos, sin duda está ayudando" 
  • las low cost suelen hacer más rutas cortas, y estas se recuperarán más rápidamente que las más largas —y además, tienen más facilidad para cambiar rutas, ya que tienden a ajustarlas habitualmente

En concreto, el analista de Moody's se refiere a Wizz Air —la empresa cree que va a seguir creciendo en el largo plazoy a Ryanair como ejemplos de dos aerolíneas que parten de una posición especialmente favorable; y San Félix cita a Ryanair —su CEO opinó en esta columna que los rescates a otras aerolíneas van a provocar "una catástrofe"— y EasyJet.

Aun así, ambos insisten en que es complicado hablar de tendencias generales, ya que habría que estudiar caso por caso la situación de cada compañía, y que todas van a sufrir impactos muy fuertes. San Félix matiza que IAG está muy bien preparada, sin ser low cost, mientras que Norwegian, que sí lo es, se encuentra en una difícil situación.

"Esta caída de precios la pueden soportar los modelos de las low cost"

Además, San Félix remarca que, aunque "no hay consenso" sobre qué puede pasar con los precios de los aviones en la etapa post COVID-19, cree que los precios van a bajar, en un momento en que la capacidad adquisitiva de la población se ve mermada por toda la crisis económica.

"Yo soy de la opinión de que seguramente esto provoque una caída de los precios inicial", ha señalado, algo que también favorecería a las low cost frente a los grandes operadores.

Leer más: "Hemos podido transmitir el coronavirus en Madrid y Barcelona": los tripulantes de cabina piden auxilio para prevenir contagios en los aviones y proponen 9 medidas de protección a las aerolíneas 

"Esta caída de precios la pueden soportar los modelos de las low cost, están mejor establecimos para poder soportar un escenario así, un poco de precios a la baja", ha remarcado.

"Por ahí probablemente las compañías low cost estén un poco más preparadas y puedan aguantar un poco más, como te digo, un escenario de mayor competencia de precios".

En los últimos días, la principal aerolínea alemana, Lufthansa, ha aprobado recibir un rescate de 9.000 millones de euros por parte del Gobierno alemán, algo visto como un agravio por parte de otras competidoras pero que también podría suponer una oportunidad para las low-cost.

Asimismo, a lo largo de abril y mayo la industria se enfrenta a tener que reducir la capacidad de los aviones para dejar asientos libres y así facilitar la distancia social entre pasajeros, aunque pierdan dinero —a menos que suban los precios—, o no hacerlo y afrontar posibles multas de autoridades, que no han establecido un criterio claro al respecto.

Este martes se ha conocido que la demanda internacional de tráfico aéreo cayó un 94,3% en abril en comparación con el mismo mes de 2019, la tasa de variación más drástica que ha registrado la Asociación Internacional de Tráfico Aéreo (IATA).

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