Por qué ahora se habla de la voluntariedad en los ERE: una combinación entre reputación empresarial y negociación colectiva

Manifestación en contra del ERE de CaixaBank. Reuters
Manifestación en contra del ERE de CaixaBank. Reuters

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  • Los expedientes de regulación de empleo son una fórmula recogida en la normativa por la que las empresas de forma excepcional pueden acogerse a ellos para despedir a trabajadores cuando concurran determinadas causas.
  • En los últimos años, ha primado el acuerdo con sindicatos para que existieran una adhesión voluntaria de los trabajadores a estos expedientes. Las empresas buscaban salvar su reputación. 
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Las negociaciones de los últimos grandes ERE han puesto el foco en la adhesión voluntaria de trabajadores a estos procesos. Muchos grandes expedientes de regulación de empleo en grandes empresas, sobre todo, en la banca se han saldado en los últimos años con bajas voluntarias en unas condiciones mejoradas pactadas con los sindicatos. Eran prejubilaciones con buenas condiciones para evitar, en lo posible, dañar la imagen de la empresa. 

Sin embargo, en los expedientes que se están negociando en las últimas semanas uno de los grandes puntos de fricción en las negociaciones está siendo la voluntariedad. Las empresas empiezan a poner sobre la mesa la meritocracia, que en román paladino es que la empresa decida a quien despedir, frente a la adhesión voluntaria. Aunque, muchas ya han tenido que dar marcha atrás. 

Gonzálo Gortázar, CEO de la nueva CaixaBank, en una rueda de prensa de presentación de la nueva entidad tras la absorción de Bankia apuntaba que en el gran ERE que preparaba el banco querían priorizar la voluntariedad y meritocracia, no la edad. 

Un mensaje en el que se leía entre líneas un adiós a las doradas prejubilaciones de la banca. Finalmente, para lograr el acuerdo con sindicatos ha tenido que eliminar los despidos forzados del ERE. 

Algo similar ha ocurrido también en BBVA que acordó con los sindicatos las salidas de 2.935 trabajadores solo de la filial española, dentro de la que se incluyen servicios centrales y sucursales, pero permitiendo la voluntariedad de las salidas. Orange también pactó con los representantes de los trabajadores las adhesiones voluntarias en su ERE de 400 trabajadores, aunque con excepciones, ya que, dejó algunos departamentos como el de ciberseguridad fuera. 

¿Tienen que ser voluntarios los ERE? 

Los expedientes de regulación de empleo son una fórmula recogida en la regulación por la que las empresas de forma excepcional cuando concurran determinadas causas, como problemas de viabilidad económica, puede obtener de la autoridad laboral competente la autorización para suspender o extinguir las relaciones laborales. 

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En este procedimiento administrativo no se contempla que tenga que existir una voluntariedad de los trabajadores para adherirse al ERE. Lo que sí que está ocurriendo es que las grandes empresas, sobre todo en los bancos, que han puesto en marcha estos procedimientos sí que han tratado de llegar a pactos con los representantes de los trabajadores.

"El esquema de la voluntariedad aparece en las negociaciones actuales porque fue la pauta en muchos ajustes tras la crisis financiera. Seguirá siendo un esquema absolutamente útil, pero no es infinito", apunta explica Santiago Carbó, Catedrático de Economía de la Universidad de Granada y director del Área Financiera y Digital de Funcas, a Business Insider España. 

"Desgraciadamente, tendrá que haber también reducciones de plantilla con menor voluntariedad. En todo caso, sí es bueno que haya reciclajes y reubicaciones para nuevos empleos más cercanos a cuestiones digitales, para lo que se precisa inversión y flexibilidad", añade. 

En esta línea se pronuncia también Massimo Cermelli, profesor de Economía de Deusto Business School, que apunta que la ley no recoge la voluntariedad del ERE. "Hay una negociación con sindicatos, se puede llegar a un acuerdo", apunta, pero recuerda que si no hubiera acuerdo el ERE podría seguir adelante. 

Cermelli explica que en los últimos años ha habido acuerdos en grandes empresas porque las compañías se enfocan en temas "reputacionales". Por un lado, señala, de cara a su imagen externa, pero también de cara interna, a los trabajadores que se quedan. 

"Lo ideal en beneficio de todos es intentar recolocar a la mayor parte posible de los empleos y lo hemos visto con los casos de CaixaBank y BBVA, donde las cifras iniciales de recortes se han corregido a la baja intentando las recolocaciones. Pero es tal el recorte de la red de oficinas que no es posible recolocar a todos los trabajadores", apunta Joaquín Maudos, director adjunto del Ivie y catedrático de la Universidad de Valencia, a Business Insider España. 

En esta línea también ha ido la presión del Gobierno hacia las negociaciones de las grandes empresas y sindicatos para acordar las salidas de los trabajadores. 

"Son procesos tremendamente traumáticos para el conjunto de trabajadores de estas empresas y sus familias, es muy importante y valoro que estén reduciéndose el número de bajas y que se estén orientando hacia las bajas voluntarias. Esa es la línea de diálogo y negociación correcta para abordar estos procesos que siempre son lamentables y negativos", dijo la ministra de Economía, Nadia Calviño, en el curso de periodismo económico organizado hace unos días por la asociación de periodistas de información económica (Apie). 

Por el momento, la voluntariedad es lo que está predominando en los grandes ajustes de empleo del sector. Aunque habrá que ver hasta cuándo. 

 

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