Todos contra Amazon: así es la actual la batalla por llevar paquetes a la puerta de tu casa con 'players' como Glovo, Cabify y Apple luchando por el liderazgo

Repartidor de Amazon cargando paquetes en una furgoneta.
Repartidor de Amazon cargando paquetes en una furgoneta.

Reuters.

La pandemia supuso una auténtica fiesta para el comercio electrónico y el sector del reparto de última milla. Millones de personas encerradas en sus casas, la mayoría de las tiendas con la persiana bajada y los marketplaces echando humo. El delivery, ya sea de hamburguesas, móviles, ropa o herramientas de jardinería, se convirtió en una actividad esencial.

Ahora, son muchos los que se preguntan qué va a pasar. 

¿Aguantará el delivery la resaca pospandémica? ¿Habrá supuesto un cambio en los hábitos de consumo de las personas tan fuerte que no dejará de crecer? ¿Puede alguien competir realmente con Amazon?

La primera pregunta tiene una respuesta rápida. Según uno de los últimos estudios del Foro Económico Mundial, en 2020 los envíos de paquetería de empresa a consumidor aumentaron aproximadamente un 25%. La previsión es que el crecimiento se prolongará en el tiempo: si bien en los 2 años anteriores tocaron un máximo, el aumento será al menos de entre el 10% y el 20%.

El reparto de última milla se ha convertido en una pieza clave en la economía digital. La operativa continúa siendo compleja en un contexto en el que crece la competencia entre los nuevos players y los agentes más consolidados, además de que los consumidores demandan entregas cada vez más rápidas.

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Actualmente, según un estudio realizado por Shopify, los consumidores están acostumbrados a entregas gratuitas en períodos de tiempo de mismo día a uno o 2 días como máximo. El coste de un servicio así es elevadísimo y, si a eso le añadimos las devoluciones, puede ser casi insostenible.

Además, aunque las previsiones en el actual contexto pospandémico son positivas, la euforia vivida en los últimos 2 años se le comienza a atragantar incluso a un coloso como Amazon. 

En este primer trimestre de 202, la empresa tecnológica ha reportado 6.000 millones de dólares de costes añadidos porque, según el director financiero de la compañía, Brian Olsavsky, la compañía tiene demasiados almacenes y no suficientes pedidos.

Todos contra Amazon, y Amazon contra todos

Por lo pronto, hace solo unas semanas, otra noticia daba la vuelta al mundo. Apple se suma a la guerra del reparto a domicilio. 

Según adelantaba el reportero de Bloomberg Mark Gurman, la compañía de la manzana estaría empezando a testear un servicio que consistiría en llevar la compra a la casa de los usuarios, y que estaría integrada en sus aplicaciones de salud.

Apple no estaría inventando nada nuevo con esto, lo que si sería revolucionario es la integración con sus servicios de salud, ya que esta propuesta de reparto de comida, en principio, tendría que ver con comida saludable, aprovecharía el cruce de datos masivos entre aplicaciones para mejorar la experiencia del usuario.

Por el momento, hay muy poca información al respecto, y aunque el binomio Apple-Delivery puede resultar extraño, en los últimos años ya se han visto ejemplos de empresas tecnológicas que daban el salto al sector del reparto. Uber, por ejemplo, es uno de ellos.

En este sentido, con los viajes en coche de la compañía de transporte todavía recuperándose de la pandemia, su canal de delivery vivía un fuerte acelerón en los últimos años, y ahora se están adentrando en los envíos ultrarápidos de la mano de Carrefour. 

Dara Khosrowshahil, actual CEO de Uber, recientemente dejaba de soñar con llegar a ser algún día como la compañía fundada por Jeff Bezos, algo que ha repetido en varias ocasiones, y ahora ya ha empezado a hablar de "superar al gigante del comercio electrónico"

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Un ejemplo similar el de Uber es Cabify, otra empresa que ha diversificado sus servicios y también se ha adentrado en el mundo del delivery. 

En el año 2020, también golpeada duramente por los confinamientos, lanzó su propuesta Cabify Envíos especializada en el reparto de última milla. Aunque comenzó con algunos problemas con las autoridades, un año más tarde extendió este servicio a empresas.

Hoy, tal y como desglosaba la propia empresa, ese segmento había multiplicado por 5,6 la facturación. En el comunicado que publicaron no adelantaron números absolutos ni qué porcentaje supone este vertical a su negocio. 

En una reciente entrevista con Forbes, el CEO de Cabify, Juan De Antonio, aseguraba que durante la década que llevan operando han generado una cantidad ingente de datos sobre lo que sucede en las ciudades, y eso les permite ahora optimizar cómo se mueven los vehículos dentro de una ciudad.

La carrera por convertirse en una SuperApp

El giro de Uber tiene mucho sentido. El de Cabify también. Como muchas otras compañías de movilidad, su aspiración es convertirse en una superapp. Es decir, un lugar en el que los usuarios puedan desde hacer la compra o alquilar un patinete, hasta coger un taxi. 

Algunos ejemplos de superapps son la empresa estonia Bolt, que cuenta con una amplia oferta de movilidad, además de delivery, o Getir, que aunque en España solo cuenta con su servicio de envíos ultrarápidos, en Turquía es un gigante del transporte de pasajeros.

En general, todo el sector del retail lucha contra Amazon. Desde Shopify a Glovo. La segunda hace unos meses firmaba acuerdos con Fnac y C&A que poco tienen que ver con el food delivery, aunque ellos siempre han asegurado ser "más que una app de comida a domicilio”.

Además, dentro de la compañía catalana siempre han tenido a Amazon en mente. Su aplicación cada vez sigue más esa línea; convertirse en un grandísimo marketplace donde el usuario pueda tener desde tiritas a helados, y todo ello en tiempos cada vez más reducidos.

La propia Shopify compraba recientemente la empresa logística Deliveer por más de 2.000 millones de dólares. Una de las adquisiciones más grandes realizadas por la compañía. Esta startup optimiza todo el proceso logístico dentro de los almacenes. 

En los últimos meses, la palabra "diversificar" resuena constantemente en el sector tecnológico. Sobre todo en las compañías especializadas en el delivery.

Algunas empresas como Delivery Hero o Jokr, una empresa especializada en los envíos ultrarápidos, han añadido funcionalidades de publicidad en sus plataformas para aumentar su línea de ingresos. Parece evidente que centrarse en un solo servicio no les es suficiente. Otra vez, Amazon en el horizonte.

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De empresas de reparto a compañías de software

En los últimos meses, una de las tendencias del sector de reparto es apostar por convertirse en plataformas de software. Otra vez resuena Amazon y algo su servicio en la nube AWS.

Glovo recientemente adquiría WinDelivery, una plataforma tecnológica extremeña de gestión integral de todo el ciclo del reparto de comida a domicilio. Y en marzo se hacía con la portuguesa Kitch, también siguiendo esta línea.

WinDelivery ofrece a los establecimientos la posibilidad de crear un canal propio y unificado para la gestión del reparto. De esta manera, la plataforma aglutina bajo una misma interfaz a los principales agregadores como la propia Glovo, Uber Eats, Just Eat o Deliveroo, las apps, páginas webs e incluso asistentes de voz como Alexa a través de los cuales, los clientes realizan los pedidos.

La estadounidense Doordash, uno de los gigantes del reparto de comida a domicilio del mundo, realizaba en marzo un movimiento similar cuando compraba otra plataforma similar a WinDelivery llamada Bbot. 

El caso más particular es el de la británica Jizzy, que hasta hace poco era una empresa especializada en los envíos ultrarápidos y ahora ha pasado a ser una compañía SaaS (software as a service). Un cambio que realizó hace relativamente poco la red social Vimeo y que parece puede ser una tendencia en el medio plazo de compañías muy disruptores pero con modelos de negocio difíciles de rentabilizar.

Jizzy a partir de ahora ofrecerá su servicio de software a los clientes para que tengan su propio servicio de entrega rápida.

Quien se aventure a entrar en esta batalla por convertirse en una plataforma tecnológica especializada en el reparto de última milla, se las tendrá que ver con quizá uno de los competidores más fuertes a nivel mundial: Google. 

Este año, la compañía de Silicon Valley lanzaba Last Mile Fleet Solution, una solución integrada en Google Maps, encargada de optimizar las entregas y que permite a los operadores logísticos tener el control de toda la etapa de viaje, desde cuando se realiza la compra en el sitio web hasta la entrega en la puerta del usuario.

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