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Análisis y oratoria del discurso de Oprah Winfrey en los Globos de Oro

Oprah Winfrey en un momento de su discurso de los Globos de Oro 2018.
Oprah Winfrey en un momento de su discurso de los Globos de Oro 2018. Paul Drinkwater/Getty Images

De los discursos de la entrega de los Globos de Oro en Hollywood destaca el de Oprah Winfrey, quien recogía el Premio Cecil B.

De Mille a toda su carrera. La "mujer más poderosa de Hollywood" como se le suele llamar, realizó una brillante intervención, que aquí vamos a analizar.

Lenguaje Verbal

Buen inicio: Oprah comienza con un buen inicio, empleando un storytelling de su infancia. En él hace alusión a cuando, en 1964, siendo una niña, vio cómo Anne Bankroff entregaba el Óscar a mejor actor a Sidney Poitier. Era la primera vez que un actor negro recibía este premio.

Diálogo directo: Al contar la historia de Sidney Poitier emplea el diálogo directo, poniendo dos puntos y abriendo comillas para indicar: "Dijo cinco palabras: 'El ganador es Sidney Poitier". El estilo directo hace más ágil, más oral la comunicación. Si hubiera dicho: "Anne Bankroff anunció que el ganador del premio era Sidney Poitier", el discurso hubiera perdido frescura. 

Objetivo: El objetivo del discurso es agradecer, y Oprah aprovecha para agradecer a las personas con las que ha trabajado en la industria del cine; también a los medios de comunicación, haciendo una alusión sutil a la importancia de que los periodistas cuenten la verdad de lo que pasa. 

Homenaje a la mujer: Aprovecha la periodista para hacer un homenaje a todas las mujeres, haciendo referencia al abuso al que muchas de ellas han sido sometidas, dando las gracias a aquellas que han elevado la voz para denunciarlo. También da las gracias a las mujeres anónimas 

Líneas de aplausos: Oprah es consciente de que el público va a aplaudir ciertas líneas suyas y se para tras pronunciarlas para que el auditorio también tenga su espacio. 

Storytelling: Incluye Winfrey también la historia de Recy Taylor, una mujer que falleció hace 10 días. Taylor fue violada en 1944 cuando tenía 24 años por seis hombres blancos que no fueron juzgados por lo que hicieron. Aprovecha Oprah para mencionar en esta historia a Rosa Parks, la activista por los derechos de los negros, indicando que intentó ayudar a Taylor sin éxito. Como Recy Taylor ha muerto hace unos días, Oprah le rinde así un homenaje.  

Reiteración: La frase más importante del discurso es "El momento ha llegado" (en referencia a que se deben acabar los abusos), y la repite en varias ocasiones con la consiguiente ovación del público. 

Buen final: Termina su discurso con un impresionante llamamiento a la lucha por la igualdad de hombres y mujeres. "Que un día nadie tenga que decir me too ('yo también') otra vez". 

Lenguaje Paraverbal (la voz)

Silencios y pausas: Oprah sabe emplear de manera magistral los silencios y las pausas, especialmente para contar bien las historias que ha incluido en su intervención. 

Jugar con la voz: Emplea la voz muy bien, jugando con ella según la necesita en cada ocasión, haciendo hincapié con silencios y pausas, y bajando y subiendo volúmenes según lo que quiera contar. La fuerza de su voz envuelve al público y a quien vea el discurso. 

Lenguaje No Verbal 

El lenguaje no verbal de Oprah es muy potente y congruente con su voz y su mensaje.

Su presencia, por ejemplo, es magnífica. Sabe mantener muy bien la postura de neutralidad, bien situada ante el micrófono de pie. 

Su mirada va pasando de un lado a otro del público, tratando de conectar con todo el auditorio.

Gesticulación: sus manos se mueven lo justo, acompañando a lo que va diciendo, empleándolas para hacer hincapié en los puntos más importantes.

Naturalidad, humildad y corazón

El éxito de un discurso está en saber gestionar bien los tres tipos de lenguaje, como ha sabido hacer Oprah Winfrey, pero también en cumplir las tres claves de la oratoria: naturalidad, humildad y corazón.

Para Winfrey es tan habitual hablar en los medios de comunicación que se muestra tal como es, con la naturalidad que la caracteriza. Por otro lado, no olvida nunca, y así lo recuerda en varios momentos de este discurso, la familia humilde de la que procede, y por último, habla desde el corazón, de las cosas que siente y lleva dentro, y eso hace que llegue muy bien a las personas a las que se dirige. 

Este discurso es un ejemplo extraordinario de lo mucho que se puede decir en nueve minutos y lo bien que se pueden explicar las cosas. ¡Una gozada desde el punto de vista de la Oratoria!

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Mónica Pérez de las Heras es periodista, formadora en Oratoria y Comunicación y Directora de la Escuela Europea de Oratoria.

Ha publicado 16 libros, entre ellos: "El secreto de Obama", sobre las técnicas de hablar en público del expresidente Barak Obama y "Escribe, Habla, Seduce" sobre las claves de la Oratoria. 

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