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Un analista estrella de JP Morgan avisa: la próxima crisis podría ser la peor en 50 años

Traders de mercados ante una situación problemática
Getty Images
  • Marko Kolanovic, subdirector general de JP Morgan, pronostica que la próxima gran crisis puede ser similar a la que se vivió en Estados Unidos en 1968.
  • El experto indica que los bancos centrales pueden verse obligados a utilizar medidas no convencionales como la intervención en el crédito, la compra de bonos, o la adquisición de acciones.
  • Entre los factores de esta posible gran recesión se encontrarían el volumen de gestiones automatizadas e indexadas, que pueden provocar una gran ola de ventas en los mercados.​​​​​​

Los años de bonanza siguen predominando en los mercados, sobre todo en Estados Unidos. Por eso, hay muchos analistas que empiezan a intentar predecir cuándo va a ser el momento en el que la situación se va a dar la vuelta y se apagará la música de la fiesta, como sucedió durante el año 2007.

Uno de los expertos más reconocidos en el ámbito bursátil, Marko Kolanovic, subdirector general de JP Morgan, ya se ha aventurado a pronosticar cómo puede ser la próxima crisis que azote a la sociedad y a las bolsas. Los mecanismos que han transformado los procesos de inversión en la última década, como el aumento del trading automatizado y la gestión pasiva, están generando determinadas condiciones para que se produzcan movimientos potencialmente violentos en las cotizaciones una vez que termine el actual mercado alcista.

"Pueden darse descensos muy rápidos y bruscos en el valor de los activos con fuertes aumentos de la volatilidad", señala el experto. En este sentido, las nuevas herramientas del mercado no han sido testeadas en un contexto de recesión económica por lo que es ahí cuando se pueden generar turbulencias de mayor magnitud. 

"Si estas fuertes órdenes de venta de acciones, impulsadas por la liquidez, llegan al final del ciclo, creo que puede haber una corrección mucho más significativa e incluso un aumento más grande de volatilidad del mercado", advierte Kolanovic.

Leer más: Tres analistas sobre el ciclo alcista de Wall Street: las claves sobre si sigue siendo una buena inversión

La gestión automatizada hará daño

En su informe, el subdirector de la entidad norteamericana analiza cómo las principales tendencias del mercado que ocurrieron después de la crisis de 2008 provocaron muchas ventas durante momentos de pánico. 

Así, el aumento de las estrategias de gestión automatizada también sería un factor relevante, debido a que muchos hedge funds programan sus posiciones para vender automáticamente los activos ante los signos de debilidad. Lo preocupante es que los fondos indexados y cuantitativos representan de manera conjunta en la actualidad hasta dos tercios de los activos que se gestionan a nivel mundial. Asimismo, el 90% de las transacciones diarias provienen de esas o estrategias similares.

Crisis de liquidez

Kolanovic apunta que este posible colapso en el precio de las acciones podría causar la próxima crisis financiera, debido a una gran crisis de liquidez. En el supuesto de que las bolsas retrocedan un 40% o más, destaca, la Reserva Federal tendría que entrar en acción para evitar la espiral que condujo a la depresión. Para ello, podría tomar medidas no convencionales como las compras directas de acciones, como ya ha hecho el Banco Central de Japón.

"Si tienes este tipo de crisis severa, ¿cómo rompes el círculo vicioso, el ciclo de retroalimentación negativa?", se cuestiona el experto. "Quizás haya que estimular la economía recortando los impuestos aún más, incluso llevándolos a territorio negativo", concreta. "Creo que lo más probable es la intervención directa del banco central en el precio de los activos, quizás de los bonos y el crédito, y tal vez de las acciones si están en el epicentro del terremoto", pronostica en tal supuesto. 

Con todo y con ello, Kolanovic considera que la posibilidad de que ocurra una crisis es baja al menos hasta la segunda mitad de 2019. En su opinión, el momento exacto de esta crisis es incierto, pero estará determinado por la velocidad con la que la Fed sube los tipos de interés y revierta el programa QE (la siglas en inglés para Quantitative Easing con el que se refieren a las compras de bonos). Además, la guerra comercial en ciernes con China también podría acelerar o retrasar el final del ciclo, según describe.

Por último, el analista concluye su pronóstico con una nota agorera: "La próxima crisis también puede dar lugar a tensiones sociales similares a las observadas hace 50 años en 1968". Ese año vio el apogeo tanto de la guerra de Vietnam como del movimiento contra la guerra y los asesinatos de Martin Luther King y del Senador Robert F. Kennedy. 

Por tanto, desde su punto de vista, si los bancos centrales pueden evitar lo peor de una crisis al proporcionar un suelo para los distintos vehículos cotizados, entonces el status quo probablemente se mantendrá. "Si no logran hacerlo", advierte, "entonces se podría entrar en una espiral de depresión, disturbios sociales y cambios mucho más disruptivos que pueden afectar negativamente a las rentabilidades durante mucho tiempo", sentencia. El debate está servido.

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