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La reducción de la previsión de los beneficios empresariales por parte de los analistas abre nuevas incertidumbres en los mercados

Traders siguen con preocupación las operaciones en Wall Street
Reuters
  • Los analistas han reducido enormemente las expectativas sobre los beneficios empresariales hasta cerca de 16.000 millones de dólares en ganancias.
  • El auge de la guerra comercial o los temores de que el daño del ciclo de aumento de tipos de la Fed ya se haya afianzado agudizan el recorte de estimaciones.
  • Con todo, no hay una correlación clara entre un recorte de los beneficios corporativos y una recesión económica.

La presentación de los resultados de las empresas cotizadas arrastra mucha cola y puede ser un indicador de lo que puede llegar a posteriori en los mercados. En los últimos años ha sido un termómetro de la salud económica de la que ha gozado la economía de los países desarrollados, en términos generales, y un claro indicador de hacia adónde se podían dirigir las bolsas a futuro.

La conclusión ha sido bastante clara: la dinámica al alza en niveles de ingresos y ventas por parte de las compañías ha sido una tendencia que ha dado soporte a los índices más importantes del mundo. Generalmente, un buen síntoma de las previsiones de las empresas es un catalizador positivo para el devenir de los mercados

Una vez conocido el contexto, la clave es observar en qué punto nos encontramos en este momento y cuál es la visión de los expertos. Así las cosas, después de predecir un crecimiento impresionante de las ganancias del 11% en el primer trimestre para las compañías S&P 500 el año pasado, los analistas han reducido enormemente las expectativas hasta cerca de 16.000 millones de dólares en beneficios. Esto se traduce en el primer descenso anual en los últimos tres años. 

Esas expectativas elevadas se habían pronosticado en marzo, pero se redujeron drásticamente desde ese momento. Ahora muchos predicen una “recesión en las ganancias corporativas”, además de un crecimiento negativo de los beneficios en los dos primeros trimestres del presente ejercicio.

La reducción de las previsiones tiene su origen a raíz de muchos factores que, según los economistas, podrían causar una recesión económica inesperada: el auge de la guerra comercial o los temores de que el daño del ciclo de aumento de tipos de la Fed ya se haya afianzado. Los expertos se van moviendo hacia esa línea.

Al final, lo que se trasladó a los mercados de renta variable es que las estimaciones de cuánto y por cuánto tiempo se beneficiarían las empresas de la reforma fiscal eran demasiado elevadas, a juzgar por las crecientes expectativas después de la aprobación de la ley de impuestos, que desde entonces se han revisado a la baja.

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Los retornos de capital serán más débiles

Esto se pudo observar, sin ir más lejos, con la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. Wall Street se disparó enormemente descontando el efecto del cambio de fiscalidad que llevaba en su programa. Todo ello, teniendo en cuenta que la bolsa se encaminaba al rally más largo de su historia. Un recorrido que terminó haciéndose realidad.

Como telón de fondo y atendiendo a los datos, no hay una correlación clara entre un recorte de los beneficios corporativos y una recesión económica. La última disminución de previsiones comenzó en el tercer trimestre de 2015 y la economía norteamericana continuó creciendo, por lo que no hay una relación directa.

Mike Wilson, estratega de Morgan Stanley, señala que “los retornos de capital aún pueden ser positivos durante el descenso de los beneficios empresariales, pero probablemente sean más débiles de lo que serían en las estimaciones previas”. Esto genera, cuanto menos, un cambio de sesgo sobre el escenario previo.

La previsión de los expertos sobre el crecimiento de los beneficios de las cotizadas dentro del S&P 500 en este trimestre comenzaron a descender desde el 6% a finales del pasado año, cuando el mercado cayó estrepitosamente, hasta el pronóstico actual del -1,2%. 

En el caso de que se produzca una caída de las ganancias corporativas lo más probable, atendiendo a la estadística, es que sea de corta duración. Los analistas aún esperan que los beneficios del cuarto trimestre sean un 9% más elevados que en el año anterior. Y los números conocidos hasta ahora van en esa línea. 
 

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