Pasar al contenido principal

Las aplicaciones a las que juega tu hijo están repletas de anuncios y no le están enseñando nada

Las apps para niños están plagadas de anuncios
StockSnap/ Pixabay
  • Los niños españoles pasan 2 horas y 14 minutos al día de media jugando con su teléfono móvil.
  • Algunas investigaciones ya han demostrado que los dispositivos tecnológicos a edades tempranas no son recomendables.
  • Un nuevo estudio norteamericano alerta de las grandes cantidades de publicidad que las aplicaciones infantiles conllevan.
  • Como advierte Jenny Radesky, pediatra y directora de la investigación, al diario The New York Times, estas distracciones publicitarias hacen que las aplicaciones educativas pierdan su factor pedagógico.
  • Especialistas en comunicación, tecnología y educación nos dan claves para escoger las mejores aplicaciones para nuestros hijos.

Los niños españoles pasan de media 2 horas y 14 minutos al día jugando con su teléfono móvil. Quizá para algunos pueda parecer poco, pero esto cambia si lo comparamos con el tiempo promedio que dedican a jugar al aire libre, 1 hora y 51 minutos, según las conclusiones del estudio My first Device (mi primer dispositivo) elaborado por Norton.

Y esto a pesar de que ciertos estudios ya han advertido de los riesgos que los dispositivos tecnológicos pueden conllevar en edades muy tempranas del desarrollo. Según las conclusiones obtenidas, el uso continuado de móviles o tabletas por parte de menores de entre uno y tres años puede afectar tanto a su cerebro como a sus capacidades emocionales y sociales.

Algo que confirma Jenifer Saiz, psicóloga infantil en la comunidad de Madrid, cuando se le pregunta sobre el uso y las consecuencias de estos dispositivos y apps en menores.

"El problema que veo y con el que suelo tratar en mi trabajo, es que los niños pueden desarrollar alteraciones neurológicas emocionales, con un exceso de estos aparatos" si se utilizan cuando el padre o la madre trabajan mucho y se sirven de este tipo de dispositivos para entretener o distraer a los niños pequeños, "estos no desarrollan correctamente los vínculos afectivos", explica Saiz.

Por otro lado Saiz también pone el foco de atención en la forma en que se permiten móviles y tabletas, muchas veces confiriendo una visión demasiado positiva sobre ellos. "Si los ofrecemos como premios estos no son percibidos por el menor como una herramienta para trabajar o que está a nuestro servicio para, por ejemplo, aprender o distraernos en un momento puntual" resalta la psicóloga. "Al decir si haces esto o si terminas los deberes podrás utilizarlo" un móvil por ejemplo es asumido por el menor, según nos explica, como un premio a alcanzar, en definitiva un fin en sí mismo.

Ahora una nueva investigaciones ponen el acento sobre esto y alerta además sobre cómo las aplicaciones para niños no sean quizá tan adecuas para ellos como pensamos.

El estudio Advertising in Young Children's Apps: A Content Analysis ( "Publicidad en las aplicaciones de los niños pequeños: un análisis de contenido") determina que la gran mayoría de apps infantiles contienen gran cantidad de publicidad y define los riesgos que esto puede entrañar.

Leer más: Los niños y el uso de los móviles: no es el cuánto, es el cómo

La pediatra norteamericana Jenny Radesky y su equipo han invertido horas probando y analizando hasta un total de 135 aplicaciones para niños de entre 12 meses y 5 años de entre las más populares y descargadas, dispuesto a comprobar la cantidad de elementos de distracción que conllevan estos juegos. Para su sorpresa los investigadores han descubierto que el 95% de las aplicaciones normalmente descargadas contenían al menos un tipo de publicidad. Y esto no es bueno.

Entre los anuncios se incluían el uso de caracteres comerciales (42%), teasers de aplicación completa (46%), vídeos publicitarios que interrumpen la reproducción, ventanas emergentes o compras en la aplicación (30%) entre otras publicidades. Radesky afirma que es habitual encontrar personajes de los juegos infantiles incitando a comprar.

"En las aventuras de Olaf, publicadas por Disney, al hacer clic en un pastel brillante que no está marcado como un anuncio se lleva al jugador a una tienda, en Doctor Kids, de Bubadu, un personaje llora si el jugador se aleja de la tienda de aplicaciones", ha explicado la pediatra al diario The New York Times.

Los anuncios impiden la capacidad pedagógica

Las apps para niños están plagadas de anuncios
PxHere

Todo ello en opinión del equipo de investigación hace que las aplicaciones educativas para niños pierdan su función pedagógica al distraer constantemente y apartar al usuario del objetivo principal con anuncios.

"Hay investigaciones muy limitadas que muestran cómo los niños aprenden de los medios interactivos", afirma. "Pero lo único que es coherente es que si tienes mucha parafernalia que distrae, los niños no comprendan el material de aprendizaje subyacente tampoco", declara Radesky.

Publicado en el Journal of Developmental & Behavioral Pediatrics, el estudio recoge que la publicidad fue significativamente más frecuente en las aplicaciones gratuitas (100% frente al 88% de las aplicaciones de pago). Las tasas de publicidad fueron similares en aplicaciones etiquetadas como "educativas" frente a otras categorías.

Leer más: Apple se compromete a introducir nuevas herramientas para luchar contra la adicción de los niños al móvil

Las aplicaciones y juegos analizados se encontraban en la tienda Google Play, y algunas demandas solicitan ahora responsabilizar a los desarrolladores por estas prácticas e instan "a iniciar una investigación de las aplicaciones de Android diseñadas para los niños pequeños."

Frente a esto, según recoge el New York Times, un portavoz de Google ha declarado en un comunicado que "los desarrolladores de aplicaciones pueden mostrar anuncios siempre que acepten cumplir las leyes de privacidad y las políticas de la compañía, como impedir que los anunciantes puedan recopilar información de usuarios menores de 13 años."

Más allá de encontrar una regulación de las instituciones respecto a este tipo de aplicaciones, desde el equipo de científicos encargados de la investigación se espera que estos resultados lleven a los padres a reflexionar sobre el uso y el tiempo que sus hijos dedican a los dispositivos digitales.

Educar y acompañar

Niños smartphone

Y después de esto, qué hacemos, ¿borrar todas las aplicaciones infantiles de nuestros dispositivos y negar a nuestros hijos que una vez existió YouTube, y esperar a que el drama no sea muy duradero?

Como casi todo no se trata de escoger entre blanco o negro. "Las aplicaciones educativas pueden ser muy útiles y tener un objetivo educativo muy interesante. El problema no es el uso de estas aplicaciones sino el abuso y el mal uso", afirma Ariadna Fernández- Planells, profesora de grado y máster en la Universitat Politècnica de València y focalizada en nuevos medios, juventud y comunicación.

"Cuando el niño o niña está solo ante la pantalla y ante aplicaciones móviles sin un acompañamiento, sin un adulto que les guíe, les muestre y explique cada uno de los elementos que surgen en una aplicación, incluida la publicidad, es ahí donde surge el problema", explica la docente.

Una visión que también comparte Marcos Garasa Mayayo, coordinador de innovación TIC en Colegio Internacional J.H Newman y profesor en la Universidad Rey Juan Carlos. Ambos especialistas ponen el acento en lo esencial que resulta la educación y el acompañamiento de los menores ante los dispositivos tecnológicos.

"Cualquier cosa que damos sin control es mala", asegura Garasa, "las empresas o los desarrolladores de aplicaciones no piensan en el sistema educativo, piensan en usuario final. No diseñan para el sistema educativo sino para enganchar y conseguir un modelo de recurrencia, al fin y al cabo tienen un producto que tienen que vender", por ello en su opinión la clave pasa por saber qué estamos ofreciendo a nuestros hijos cuando aceptamos permitirles jugar a unas de estas aplicaciones.

Leer más: YouTube añadirá opciones avanzadas para que los padres puedan controlar mejor qué vídeos ven sus hijos

"Coger aplicaciones de una store que tienen un valor comercial o particular y dárselas al niño está bien pero claro te encuentras con todos estos problemas", indica el especialista en TIC, "La tecnología debe aplicarse en educación sí y solo sí va a mejorar el proceso de enseñanza de aprendizaje, no porque brille, y se ha cometido mucho ese error", añade.

Por ello Garasa aconseja fiarse en ciertas cosas antes de descargar una app infantil. Entre los puntos a tener en cuenta para seleccionar una buena aplicación educativa infantil destacan evaluar cómo está diseñada, qué niveles tiene, la manera en que crea el enganche, o las sensaciones que genera .

Y todo ello siempre acompañando y educando. Es esencial hacerles comprender  a los menores desde el principio "qué redes y aplacaciones pueden utilizar y cuáles no y por qué y cómo deben comportarse en ellas" insiste Garasa.

Marco regulador de competencias digitales

Por ello ambos especialistas ponen el acento en la necesidad de que estás aplicaciones educativas sean "filtradas y cribadas" desde colegios e instituciones.

 "Adecuar la legislación actual a los nuevos escenarios digitales" y "regular la publicidad en aplicaciones dirigidas a menores ya que son una audiencia especialmente vulnerable" son algunos de los pasos que deberían darse en opinión de Fernández- Planells.

En definitiva, resume Garasa, "crear un marco de competencias digitales sobre la necesidad de los alumnos ante estas apps donde se recoja qué necesitan, cuándo lo necesitan y para qué lo necesitan". Y desde ahí ya poder seleccionar las app que mejor se adapten a cada una de esas demandas.

Te puede interesar