'No es año para tecnológicas', salvo si eres Apple: ¿será 2023 tan bueno como el curso pasado o se acercan nubarrones?

Tim Cook, actual CEO de Apple.
Tim Cook, actual CEO de Apple.

Reuters

  • Apple ha sido una de las tecnológicas que mejor parada ha salido de un año 2022 complicado para el sector, pero en 2023 afrontará retos importantes.
  • Tendrá desafíos como los costes de plantilla, mantener las ventas, solucionar problemas en la fabricación en China y cambiar el puerto de carga de los iPhone europeos.
  • También se le presenta una oportunidad con el lanzamiento de su primer visor de realidad mixta, una nueva categoría de producto.

Si fuera una película, No es año para tecnológicas sería un buen título para el 2022 de las empresas de tecnología. 

Después de un 2021 magnífico gracias al impulso de la pandemia y el teletrabajo, se han sucedido las malas noticias: primero el descenso de ventas de dispositivos y la bajada de los beneficios con respecto al curso anterior, y después los despidos masivos de gigantes como Meta, Amazon, Salesforce y Twitter, sorprendentes en un sector acostumbrado a crecer.

Aunque el retrato de 2022 para las tecnológicas es oscuro, hay una compañía que va por libre y que sale bastante bien parada del curso: Apple. No solo sigue creciendo en ingresos a buen ritmo, sino que sus ventas aguantan el desplome y su plantilla aún no conoce los despidos.

La estabilidad de Apple se someterá a examen en 2023: el año que viene puede ser el que ratifique su tendencia mejor que la del resto de fabricantes pero también corre el riesgo de que la situación económica fuerce a la empresa a reducir gastos y recortar personal.

Estos son los principales retos a los que se enfrentará Apple en 2023 y cómo esperan los expertos que la compañía tecnológica salga parada de esta situación.

RETO 1. Empleo y productividad: entre el crecimiento y los despidos

La pérdida de productividad —los ingresos crecen a menor ritmo que el número de empleados— ha llevado a prácticamente todas las tecnológicas a cambiar el rumbo: de ser el lugar favorito para trabajar han pasado a realizar despidos masivos en el segundo semestre: 11.000 puestos recortados en Meta, 10.000 en el de Amazon, 3.000 personas menos en Twitter (el 50% de su plantilla) y 2.500 despidos en Salesforce. Y por el camino han desaparecido muchas de las ventajas que hacían diferente trabajar en Silicon Valley.

Apple no es una excepción y en el primer semestre cayó en productividad con respecto a 2021. Los ingresos de Apple han crecido entre julio y septiembre de este año un 8% hasta llegar a los 90.100 millones de dólares, los más altos de su historia, aunque al mismo tiempo está estancada en beneficios. 

Pero en cuanto a su política de plantilla, Apple es una de las pocas voces discordantes que no han anunciado despidos en 2023, junto a Google.

A pesar de la decisión de la empresa de congelar las contrataciones en algunas divisiones para 2023, su plantilla ha seguido creciendo y es de 164.000 personas a tiempo completo en la actualidad, 10.000 más que 2021. Según estimaciones de TradingPlatforms.com, la plantilla de Apple se ha incrementado en un 20% en los últimos 2 años.

Son datos que afectan también a España: a finales de septiembre de 2021, Apple contaba con 2.025 empleados en nuestro país, tanto en tiendas como en oficinas, un 20% más que el año anterior. Esta tendencia plantea el primer reto de cara a 2023 para Apple: ¿seguir contratando o reducir gastos de personal para mantener la productividad? 

En una entrevista reciente de su CEO, Tim Cook, en la cadena CBS, ha admitido que en la compañía están siendo "muy cuidadosos" en las contrataciones por la incertidumbre económica, pero que no se ha dejado de contratar.

"Para 2023 no veremos ninguna noticia relacionada con despidos en sus filas pero seguramente se mantendrá que la plaza que se quede libre no sea cubierta, al menos no todas", comenta José Noblejas, profesor en universidades como UCLA o UC Berkeley y en instituciones como la Cámara de Comercio.

Esta decisión puede hacer que la plantilla de Apple en 2023 crezca menos e incluso decrezca ligeramente si las salidas no se suplen.

Y la decisión puede acarrear consecuencias negativas. "Apple tiene una rotación medio-alta y un freno a las contrataciones podría acarrearles problemas", advierte Noblejas.

Y también está la posibilidad de que un empeoramiento global también acabe por afectar a este gigante tecnológico.

"Apple resiste mejor que el resto, y digamos que será con toda probablidad la última en aplicar determinados tipos de medidas, pero no quedará al margen de ellas en función de lo que suceda", afirma Marc Sansó, profesor de OBS Business School.

RETO 2. Ventas de dispositivos y precios: las ventas de tecnología seguirán cayendo en 2023

El 2022 no ha sido un año positivo para las ventas de dispositivos tecnológicos. Productos como los smartphones y los ordenadores han caído un 9,9% y un 15,1% durante este año a nivel mundial, según los datos del analista Canalys previos al cierre del curso.

Esta caída del consumo ha afectado también a Apple, cuyo crecimiento había sido muy alto en 2021, pero la estadounidense ha salido bastante bien parada de la situación porque los segmentos de precio más altos caen menos o incluso crecen ligeramente, frente al descenso general del consumo por la coyuntura económica y la inflación.

Las ventas de dispositivos tecnológicos no remontan en el segundo semestre pese al Black Friday y tampoco lo harán en 2023: la buena noticia es que los móviles aguantan

En el segmento de smartphones, en el tercer trimestre, el más reciente con datos definitivos, muestra un crecimiento del 8% en ventas de iPhone. Apple es la única marca del top 5 que crece, según los analistas, debido al buen funcionamiento de la gama alta de móviles. 

Similar a lo que ocurre en ordenadores, mercado en el que Apple vendió un 1,7% más en el tercer trimestre frente al desplome generalizado del mercado y de todas las demás marcas líderes.

Esta habilidad para salir airosos de una situación complicada es algo a lo que los ejectuvos de la empresa ya hacen referencia. Luca Maestri, director financiero de Apple, habló sobre la "capacidad de sortear las dificultades en una coyuntura macroeconómica compleja y volátil" en sus últimos resultados económicos.

En 2023 las previsiones no son mucho más halagüeñas: se espera que el mercado de smartphones permanezca plano (+1% frente a 2022) y que el de ordenadores continúe su debacle (-8,1%), según Canalys.

"Apple tiene ciclos de vida más largos, además de un público muy fiel", señala Ángel Barbero, profesor de EAE Business School como razones de que la compañía siga creciendo en aguas turbulentas.

Apple se encuentra ante el reto de que el mercado plano en sus 2 principales categorías de producto lastre sus resultados en 2023, lo que le obligará a sacarse un conejo de la chistera para seguir convenciendo a los consumidores a golpe de funciones y diseños llamativos.

"Deberá sacar algo realmente innovador, porque al usuario ya no le basta con un procesador más potente, o en pleno 2023 y con las crisis económica que se avecina podría tener graves problemas", advierte José Noblejas.

Además de las funciones, algo que puede influir en las ventas de Apple de 2023 es el precio de sus dispositivos.

Tras el lanzamiento de la serie iPhone 14, subió el precio del modelo estándar 100 euros y del Pro 160 euros en España, al igual que en otros muchos países del mundo, mientras que en Estados Unidos el precio se mantuvo igual porque allí la inflación era más baja en septiembre y el dólar había superado al euro.

La compañía puntualiza que esta diferencia de precios entre Europa y Estados Unidos no es tan alta, ya que a los precios de venta en dólares se le añaden después el impuesto sobre la venta, equivalente al IVA en España, que cambia en los diferentes Estados.

"El usuario de Apple es menos sensible al precio y se sostiene mejor que las rentas más bajas", apunta Barbero, que no espera que la subida de precios afecte negativamente a las ventas del fabricante. De hecho, sus modelos de iPhone 14 Pro, más caros, están vendiendo más de lo esperado en este año.

Dado que en la recta final del año la inflación se ha ido unificando en todo el mundo y el euro ha vuelto a rebasar al dólar, algunos expertos esperan una estrategia de precio más unificada internacionalmente el año que viene.

"Apple debe estar ahora pensando en algunas alternativas precisamente por la inflación. Sería imposible seguir con esa política de precios más altos en el resto del mundo que en Estados Unidos", opina José Noblejas.

 

"Apple tiene resultados mejores que sus competidores durante dichos ciclos porque es la referencia central del ecosistema tecnológico. Veremos si la potencial recesión de 2023 es capaz de cambiar esa tendencia, dado el precio premium de Apple", coincide Sansó.

RETO 3. Problemas en la cadena de producción: entre la inestabilidad de China y la diversificación

Para que Apple pueda vender más dispositivos el año que viene, primero es necesario que pueda fabricarlos. Esto parece una obviedad que está garantizada, pero en las últimas semanas, la situación en China ha puesto en jaque esta continuidad en la producción.

La fábrica de Foxconn en Zhengzhou, China, en la que trabajan 200.000 personas y donde se fabrican todos los iPhone 14 Pro y Pro Max, está sufriendo problemas a causa de brotes de COVID-19 y de las condiciones de aislamiento impuestas a los trabajadores. 

Esto ha causado escasez de mano de obra e incluso protestas violentas cuyos efectos han cruzado continentes: Apple ya se ha visto obligada a reconocer el problema después de que se hayan producido retrasos en las entregas de la campaña de Navidad de varias semanas

"Seguimos observando una elevada demanda del iPhone 14 Pro y el iPhone 14 Pro Max. Sin embargo, prevemos una disminución en los envíos del iPhone 14 Pro y el iPhone 14 Pro Max respecto a lo que habíamos planificado, por lo que los clientes tendrán que esperar más de lo habitual para recibir sus nuevos productos", aseguró Apple en un comunicado.

Este problema corre riesgo de cronificarse en 2023 debido a la dependencia que tiene Apple de empresas con fabricación en China como Foxconn, ya que no depende de la empresa sino de las políticas sanitarias del país asiático.

Como alternativa, Apple tiene planes para ir sacando progresivamente la fabricación de China y derivarla a otros países asiáticos como India e incluso a Estados Unidos, pero se trata de planes con un impacto reducido en el total de la producción y que conlleva un proceso largo que no puede estar listo en 2023.

"Los grandes fabricantes han planteado planes alternativos como traerse las fábricas o proveedores más cercanos pero esos movimientos tienen un impacto reducido y tienen un ciclo lento. Es muy probable que en 2023, al menos al principio, los problemas sigan", concluye Barbero.

RETO 4. 2023 será el año en que el iPhone cambie su cargador en Europa.

En 2023, se producirá uno de los mayores cambios hasta el momento en el hardware de Apple por imposición de un Gobierno: los iPhones europeos cambiarán su puerto de carga para unificar el cargador.

Los iPhone han usado desde sus inicios un puerto de carga propio, denominado Lightning, que ha ido evolucionando con el tiempo pero que siempre ha sido diferente al estándar del ecosistema Android, que en la actualidad se ha concentrado en el puerto USB tipo C.

El Parlamento Europeo ha aprobado este año una normativa que obligará a todos los fabricantes de dispositivos electrónicos portátiles, como móviles, tablets (incluye el iPad) y cámaras, a unificar sus cargadores, que deberán ser USB tipo C antes de finales de 2024. Esto conllevará un ahorro de 250 millones de euros año, estiman.

Esta medida, que persigue reducir los residuos electrónicos y facilitar la vida a los usuarios, tendrá su efecto antes en el iPhone, y ya existen rumores que apuntan a que los iPhone europeos de 2023 abandonarán Lightning en favor de USB-C. Apple ha confirmado que acatará la ley pero no ha confirmado la fecha.

"Nos preocupa que una normativa que imponga un único tipo de conector para todos los dispositivos del mercado perjudique a los consumidores europeos al ralentizar la introducción de innovaciones beneficiosas en las normas de carga, incluidas las relacionadas con la seguridad y la eficiencia energética", criticó la empresa en una carta a la Comisión Europea.

Entre los expertos, hay opiniones distintas sobre si finalmente Apple estará o no afectada por el cambio.

"No vamos a ver consecuencias negativas, esta medida es buena para el usuario y además se ha razonado bastante bien los motivos de su imposición, no será problemática en ningún caso", sostiene José Noblejas.

"Lo veo positivo para el usuario pero no tanto para Apple. Habrá que ver cómo afrontan su negocio de accesorios adicionales", opina por su parte Ángel Barbero.

 

RETO 5. Ecosistema abierto: podría tener que admitir tiendas de aplicaciones de terceros en el iPhone

El último gran reto que tendrá que afrontar Apple el año que viene también procede de la Unión Europea, concretamente de la Ley de Mercados Digitales, que ha entrado en vigor recientemente pero que será de obligado cumplimiento en 2024.

Y esto tendrá consecuencias para Apple en 2023, ya que la empresa se está preparando para abrir su ecosistema de software cerrado en los iPhone europeos permitiendo las tiendas de aplicaciones de terceros a partir de iOS 17, previsto para septiembre de 2023.

Hasta ahora, Apple controla las aplicaciones que se instalan en sus iPhone y iPad, ya que solamente permite usar su propia tienda de aplicaciones, la App Store, en la que revisa las apps antes de que se publiquen para garantizar la seguridad y obtiene comisiones de entre el 15 y el 30% por los pagos internos.

De confirmarse, se espera que esto sea un enorme desafío para el imperio de Apple en el software, ya que la App Store movió solo el pasado año 2021 más de 85.100 millones de dólares.

"Desde el punto de vista de volumen no le va a afectar mucho pero tiene el potencial de abrir el mercado de apps a los desarrolladores", como pronostica Barbero, que sin embargo no cree que el uso de otras tiendas vaya a ser mayoritario, de la misma que ha sucedido en Android con Google Play.

"Aunque poco probable a corto plazo, el riesgo de una regulación antimonopolística en Estados Unidos y la UE por la posición dominante de Apple en el mercado de servicios (derivados de la App Store) existe y es bastante probable a medio plazo", opina por su parte Sansó.

OPORTUNIDAD: lanzamiento de su primer visor de realidad mixta

Pero no son todo retos para Apple, ya que si se cumplen los pronósticos, 2023 será el año en el que lance su primer visor de realidad virtual o mixta. No se sabe mucho del dispositivo, pero se espera que tenga un sistema operativo propio, chip M2 de Apple y que sea de gama alta, con un precio elevado. 

De cumplirse, sería el primer lanzamiento de una nueva categoría de producto importante de Apple en 8 años, desde el primer Apple Watch (2015). El analista Ming-Chi Kuo espera que su llegada se retrase a la segunda mitad de 2023 debido a problemas con el software, pero hay consenso general en que el lanzamiento sí será el año que viene.

"Pueden ocurrir 2 cosas: que Apple esté esperando, pero que tenga un éxito enorme como el del iPhone en la realidad virtual y haga crecer a nivel de usuario, o que sea una apuesta por crear un nicho poco a poco", pronostica Ángel Barbero.

"El visor de Apple será el segundo gran detonante [después de Meta] para el desarrollo de estos mundos y no tengo ninguna duda de que esta vez será con la calidad que demanda el mercado", valora por su parte Silvia Leal, senior advisor de Evercom.

Pese a los avances de la compañía en este ámbito, Apple no se ha adherido de forma tan entusiasta como Meta al concepto del metaverso, y su CEO ha llegado a decir que la compañía evita este término porque la gente no sabe realmente lo que significa y no tiene claro de si llegará a ser una realidad.

En la actualidad, las empresas que lideran el hardware para el metaverso y la realidad virtual o mixta son Microsoft, con sus HoloLens 2, Bytedance —matriz de TikTok— con las PICO 4, y Meta con las Meta Quest Pro y las Quest 2.

La oportunidad de Apple está clara: convertirse en referente en dispositivos inmersivos y hacerse con parte de un mercado que se espera que sea multimillonario. Según Fortune Business Insights el metaverso pasará de un negocio de 8.490 millones de dólares en 2022 a los 27.350 millones en 2029.

Queda por ver qué parte de este pastel millonario, al igual que del resto de mercados, es capaz de llevarse Apple finalmente en un 2023 lleno de incertidumbres que pondrá a prueba su estabilidad durante este año. 

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