La tecnología de ARNm de Moderna podría ayudar en la búsqueda de una vacuna contra el VIH y acelerar décadas de investigación

Los archivos de protocolo de la biotecnológica Moderna para las vacunas contra el COVID-19 se conservan en los Centros de Investigación de América en Hollywood, Florida, el 13 de agosto de 2020.
Los archivos de protocolo de la biotecnológica Moderna para las vacunas contra el COVID-19 se conservan en los Centros de Investigación de América en Hollywood, Florida, el 13 de agosto de 2020.

Photo by CHANDAN KHANNA/AFP vía Getty Images

  • La tecnología de ARN mensajero (ARNm) de Moderna podría cambiar las reglas del juego en el esfuerzo de décadas por desarrollar una vacuna contra el VIH.
  • La compañía ha anunciado que espera iniciar 2 ensayos de vacunas en humanos para finales de 2021.
  • Aunque están "entusiasmados" con la posibilidad, los investigadores del VIH advierten que las vacunas de ARNm tienen un largo camino por delante.
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La presentación de Moderna a los inversores realizada este miércoles ha puesto en evidencia los esfuerzos de la biotecnológica con sede en Massachusetts, Estados Unidos, para desarrollar vacunas contra el VIH y otras 8 enfermedades infecciosas.

La tecnología de ARNm de la empresa, que se ha basado en décadas de investigación, contribuirá ahora al esfuerzo frustrado de contener la epidemia mundial de VIH/SIDA.

Trabajando en colaboración con los Institutos Nacionales de Salud de EEUU, Scripps Research, la Fundación Gates y otros socios, Moderna ha confirmado que empezará a probar 2 candidatas a vacunas contra el VIH en humanos a finales de 2021.

El objetivo a largo plazo del fabricante de la vacuna contra el COVID-19 es demostrar que su vacuna basada en ARNm puede producir anticuerpos ampliamente neutralizantes, un tipo de respuesta inmune que los investigadores creen que será protectora contra las cepas de VIH que circulan en todo el mundo.

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"Piensa en las personas que mueren de VIH cada año, las personas que no están vivas porque no tienen la impresionante terapia que hay disponible en este país", ha señalado el CEO de la firma Stephane Bancel en una entrevista este martes con Business Insider. En 2019, 700.000 personas murieron por causas relacionadas con el sida, la enfermedad provocada por el VIH, y se estima que 1,7 millones de individuos contrajeron el virus.

Con todo, 2 veteranos de la investigación del VIH/SIDA han advertido a Business Insider que aunque están entusiasmados con la idea de utilizar la tecnología del ARNm para desarrollar una vacuna contra el VIH, hay un largo camino por recorrer para todos los actores implicados. La tecnología de ARNm de Moderna acelerará indiscutiblemente el "perfeccionamiento" del desarrollo de la vacuna contra el VIH, pero sólo las pruebas continuas demostrarán si el resultado final es realmente seguro y eficaz. 

El profesor de virología de la Universidad de Emory (Atlanta, EEUU), Rafick-Pierre Sekaly, que ha estudiado el VIH durante más de 2 décadas, ha reconocido que sería "una locura no probar" si la tecnología de ARNm podría evitar el costoso y lento proceso de generación de estos fragmentos de proteínas en el laboratorio.

"Tuvimos un resultado tan espectacular con el coronavirus que es absolutamente necesario embarcarse en esta plataforma y probarla", ha defendido Sekaly. "Ninguna de las otras plataformas [del VIH] ha generado ningún indicio de resultados prometedores". 

La alianza de Moderna se basará en un nuevo enfoque no probado en materia de vacunas 

William Schief, profesor de inmunología en Scripps Research y director de diseño de vacunas de la Iniciativa Internacional para la Vacuna contra el Sida, ha presentado a los inversores de Moderna datos inéditos de un ensayo de vacuna contra el VIH expuesto en una conferencia virtual de investigación sobre el sida en febrero.

El ensayo, que comenzó en 2018, se ha realizado con 48 adultos VIH-negativos y servirá como base preliminar a partir de la cual Moderna y sus colaboradores seguirán estudiando y probando un enfoque de vacuna dirigido a los anticuerpos ampliamente neutralizantes. Los sujetos han recibido una dosis baja o alta de la vacuna candidata basada en proteínas, diseñada para activar determinadas células B "vírgenes" del sistema inmunitario. 

Cuando se activan, los linfocitos B producen proteínas que acaban dando lugar a los esperados anticuerpos ampliamente neutralizantes.

"La importancia de activar estas células B vírgenes es el primer paso clave", ha explicado Schief en la convocatoria de inversores. "Si no se consigue que eso funcione, no funcionará el conjunto".

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Tras ser tratados con la vacuna experimental, 47 de los 48 participantes han mostrado los niveles deseados de células B vírgenes, que son fundamentales para acabar produciendo anticuerpos, aunque los datos siguen estando sujetos a una revisión por pares. El último voluntario del estudio abandonó el ensayo. 

La tecnología de ARNm de Moderna, de coste y duración reducidos, acelerará el proceso de realización de ensayos clínicos, asegura Schief. En términos relativos, la fabricación convencional de proteínas en el laboratorio es lenta y costosa. 

"Tardamos años en hacer ese único ensayo, muchos años", añade, refiriéndose al estudio de 48 personas. "Necesitamos hacer muchos ensayos clínicos en humanos y creemos que el ARNm de Moderna es la tecnología que nos permitirá hacerlo".

Moderna tiene previsto probar en humanos 2 candidatas a vacunas contra el VIH administradas con ARNm, en las que se comprobará su seguridad y eficacia. La primera se basa en el componente proteico del estudio inicial, mientras que la otra determinará si los antígenos sintéticos similares al VIH pueden provocar la respuesta inmunitaria deseada. Ambos ensayos comenzarán a finales de este año

El CEO de Moderna, Stephane Bancel asiste a la Cumbre de Salud 2019 de Forbes en el Jazz at Lincoln Center, el 05 de diciembre de 2019 en la ciudad de Nueva York, EEUU.
El CEO de Moderna, Stephane Bancel asiste a la Cumbre de Salud 2019 de Forbes en el Jazz at Lincoln Center, el 05 de diciembre de 2019 en la ciudad de Nueva York, EEUU.

Steven Ferdman/Getty Images

Comparado con el virus que está detrás del COVID-19, el VIH es un "juego muy diferente"

El Dr. Ian Frank, investigador de vacunas contra el VIH en la Universidad de Pensilvania, también EEUU —que ha ayudado a desarrollar vacunas contra el VIH, incluida una que llegó a las últimas fases de los ensayos en 2007—, ha señalado que el enfoque del ARNm para desarrollar una vacuna contra el VIH tiene la ventaja de la rapidez y la flexibilidad. Sin analizar los datos del estudio de Schief, que todavía está en fase de revisión por pares, es un poco difícil entender los matices, aclara.

Sin embargo, si los datos demuestran que la vacuna creó anticuerpos ampliamente neutralizantes, este enfoque marcaría un cambio de paradigma completo para la investigación de la vacuna contra el VIH, reconoce Frank.

A pesar del éxito del uso de ARNm para inmunizar contra el COVID-19, el VIH es un "juego muy diferente", dice Sekaly, investigador del VIH en la Universidad de Emory. Una vez infectado con el VIH, el virus permanece activo de forma permanente en un pequeño número de células del cuerpo si no se trata, a diferencia del virus que causa el COVID-19.

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Esto significa que una vacuna contra el VIH que tenga éxito tiene que superar un obstáculo mayor que cualquier otra vacuna de la historia, puntualiza Frank. Tendría que prevenir la infección o la respuesta inmunitaria subyacente, por completo. Otras vacunas, como la Moderna y la de Pfizer-BioNTech, sólo impiden que la infección se convierta en enfermedad. 

"Para que tengamos una vacuna contra el VIH que sea eficaz y que permita prevenir la infección, habrá que hacer algunos ajustes en esta vacuna", dice Frank.

Aunque está "entusiasmado" con la perspectiva de la colaboración de Moderna en los ensayos de vacunas contra el VIH, Sekaly ha subrayado que el método de administración basado en el ARNm aún no ha sido probado más allá del COVID-19 e hizo hincapié en la necesidad de garantizar la seguridad de los pacientes en los ensayos clínicos. 

Tanto Frank como Sekaly han afirmado que la plataforma de ARNm de la empresa probablemente permitiría que cualquier candidato prometedor a una vacuna pasara de la fase inicial a la fase media de los ensayos clínicos en un año, un ritmo mucho más rápido que el que ha seguido históricamente el desarrollo de vacunas.  

Los candidatos de ARNm de Moderna tienen un gran potencial en la frustrante y costosa búsqueda de una vacuna contra el VIH

En declaraciones a Business Insider, el CEO de la empresa, Bancel, ha reconocido el desafío inherente al desarrollo de una vacuna segura y eficaz contra el VIH, un problema de salud mundial cuya solución ha eludido a los investigadores durante 4 décadas.

El último candidato a vacuna contra el VIH que había llegado a las últimas fases de estudio en Sudáfrica se detuvo en febrero de 2020 después de que no hubiera "absolutamente ninguna evidencia de eficacia", ha declarado su investigador principal a Science

Una versión anterior de la vacuna utilizada en el estudio sudafricano sólo había mostrado una eficacia del 31% en un ensayo anterior en Tailandia. Antes de eso, la última vacuna contra el VIH que llegó a un ensayo clínico en fase avanzada concluyó en 2007

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Los 2 ensayos clínicos restantes de vacunas contra el VIH en fase avanzada, Mosaico e Imbokodo, están siendo dirigidos por Johnson & Johnson y no publicarán los resultados antes de finales de 2021.

Al igual que el estudio sudafricano detenido en 2020, ambos ensayos utilizan un vector viral inactivo que lleva material genético basado en las numerosas cepas del VIH de todo el mundo, así como una proteína sintética que imita parte de la proteína de la envoltura de la partícula.

Incluso sin la participación de Moderna, la vacuna contra el VIH diseñada por el equipo de Schief adopta un enfoque diferente para abordar el virus que el utilizado en los ensayos de J&J. Al utilizar el mismo método de administración que las vacunas COVID-19 de Moderna y Pfizer-BioNTech, los investigadores podrán perfeccionar aún más las versiones de su vacuna, ha detallado Frank.

Una médica palestina muestra un vial de la vacuna Moderna contra el COVID-19.
Una médica palestina muestra un vial de la vacuna Moderna contra el COVID-19.

AP Photo/Oded Balilty, File

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Aunque la perspectiva de una vacuna de ARNm le parece emocionante, Frank aclara que Moderna y sus socios tienen un largo camino por delante para demostrar si su enfoque de proteínas administradas por ARNm tiene éxito.

"La estrategia tiene el potencial de ser un gran avance, pero es el primer paso de una dura escalada", dice el experto. La tecnología de ARNm de Moderna dará sin duda a los investigadores la posibilidad de realizar pruebas con rapidez, pero eso es todo lo que se puede concluir. 

"Estoy seguro de que pueden conseguir una vacuna candidata", defiende. "El reto será la eficacia de la respuesta inmunitaria que provoque". 

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El COVID-19 ha sido el momento decisivo para las vacunas de ARNm, lo que ha permitido avanzar en la investigación sobre el VIH y el cáncer. Sin embargo, según un reciente documento de la Oficina Nacional de Investigación Económica de EEUU, en realidad han sido décadas de fracaso colectivo y los miles de millones de euros invertidos en la investigación de la vacuna contra el VIH los que han sentado las bases de las vacunas contra el COVID-19.

Tras su publicación en marzo, el autor, Jeffrey E. Harris, descubrió que el 86% de las vacunas clínicas de COVID-19 podían rastrear su base científica en ensayos anteriores de vacunas contra el VIH. Desde este punto de vista, la plataforma de ARNm de Moderna no es más que un breve interludio de la investigación científica directamente orientada al VIH que impulsa los últimos esfuerzos para frenar la epidemia de VIH/SIDA.

Andrew Dunn ha contribuido a la redacción del presente artículo. 

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