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Varios países europeos están recopilando datos sanitarios para las investigaciones contra el coronavirus: qué riesgos implican para los ciudadanos

Una extracción de sangre para detectar anticuerpos del coronavirus
REUTERS/Susana Vera
  • Varios países europeos están poniendo en marcha bases de datos sanitarios para incentivar las investigaciones contra el coronavirus.
  • El problema está en los potenciales riesgos de transferencias o pérdidas de estos datos a otros países, como Estados Unidos.
  • En Francia se vive una polémica a causa de ello: la autoridad que está recopilando estos datos los está alojando en la plataforma en la nube de Microsoft, Azure.
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El coronavirus ha acelerado los procesos de recolección de datos sanitarios en varios países europeos. Bloomberg explica en un artículo publicado esta semana cómo los gobiernos de Francia, Finlandia, Alemania o Italia llevan recopilando estos datos desde hace años.

Sin embargo, el artículo también abunda en cómo la pandemia del COVID-19 ha puesto el foco en la necesidad de usar estos datos para tomar decisiones sanitarias y económicas "en semanas en lugar de en años".

En este contexto, en Francia se vive una polémica desde hace semanas después de que el CNIL —el homólogo a la Agencia Española de Protección de Datos en el país galo— denunciase públicamente cómo el hub tecnológico que recopila estos datos sanitarios se está alojando en Azure, la plataforma en la nube de Microsoft.

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Se trata del Health Data Hub francés que dirige Stéphanie Combes, y que está recibiendo críticas por activistas y abogados especializados en privacidad que entienden que se han recopilado demasiados datos de hospitales, farmacias, laboratorios y centros de atención primaria.

El CNIL lanzó un comunicado en junio en el que advertía de los riesgos de una potencial transferencia de datos europeos a Estados Unidos, debido al alojamiento de los mismos en Azure. Además, medios como Mediapart también han denunciado que la elección de la plataforma de Microsoft se hizo sin la habitual licitación pública.

Combes, por su parte, defiende que el data hub francés no está atado "de pies o manos" por Microsoft, y que la elección de Azure se debió a necesidades de urgencia. El Hub se comenzó a desarrollar en marzo del año pasado, y ha cobrado especial protagonismo durante la pandemia, ya que echó a andar de forma operativa a principios de 2020.

"El virus nos ha obligado a acelerar las cosas. La crisis nos enseña por qué hemos nacido: para tener estos datos procesables. Pero tenemos que llegar mucho más lejos, tenemos que repensar cómo recopilamos estos datos sanitarios", explica la propia Combes en una reciente entrevista que cita Bloomberg.

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Un experto en salud pública de la consultora EY, Loic Chabanier, explica a Bloomberg que el valor de los datos recopilados por las autoridades francesas puede ser "colosal".

En Reino Unido también se está procediendo a recopilar datos sanitarios digitalmente, y la posible transferencia de datos británicos a Estados Unidos forma parte de las conversaciones entre ambos estados. Hasta la fecha, Amazon, Google, Microsoft e incluso la controvertida startup Palantir han firmado contratos con el Servicio de Salud Pública británico, el NHS.

Otros proyectos similares se están poniendo en marcha en todo el continente europeo. En Alemania se espera que los datasets sean accesibles para estudios médicos a mediados de 2021. En Finlandia ya está en marcha el proyecto Findata desde abril. En Francia, acaba de empezar.

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