Pasar al contenido principal

Así es Transition, el primer coche volador del mundo, que saldrá a la venta en octubre

El coche volador Transition de Terrafugia
Wikipedia

La carrera por desarrollar el primer coche volador del mundo parece haber llegado a su fin. Aunque hay muchos y variados proyectos en marcha, sólo el Transition —de la startup Terrafugia— es el único que empezará a comercializarse en 2019. Aún más: desde el mes de octubre, se podrá precomprar el vehículo a través de su página web.

El precio no ha trascendido, pero se sabe que será un vehículo destinado al uso particular y con capacidad para dos ocupantes, que utilizará un sistema de propulsión híbrido que le permite alcanzar una velocidad máxima de vuelo de unos 161 km/h y que tiene una autonomía estimada de 643 kilómetros.

Por su estructura, muy similar al de una avioneta, el Transition requiere de grandes espacios con superficies lisas para poder despegar y aterrizar, tales como las pistas de los aeropuertos para vehículos 100% aéreos, como se puede apreciar en el siguiente vídeo.

El coche, que según la compañía podrá circular por carretera a las velocidades de las autopistas en EEUU —en torno a los 100 y los 130 km/h—, se transforma en sólo unos minutos y despliega sus alas apretando sólo un botón.

La gran pregunta que surge, pues, es si un vehículo capaz de rodar por carretera y de volar puede circular libremente sin restricciones legales. La respuesta es sí: desde 2011, el prototipo del Transition cumple con la normativa de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) y, desde el mismo año, tiene permiso para volar según la Administración Federal de Aviación (FAA) de EEUU.

Leer más: Los 10 mejores prototipos del coche volador del futuro, según Boeing

En este sentido, lo que teóricamente se avecina en 2019 es que cualquier persona que adquiera el vehículo —y tenga licencia para conducir y para pilotar— podrá circular con el Transition por tierra o aire. Al menos en EEUU, donde se comercializará en primer lugar tras superar las barreras legales iniciales.

Pendientes de una regulación específica

Lo que no está claro es si la comercialización del Transition propiciará en un futuro inmediato algún tipo de regulación respecto a este tipo de vehículos, algo que en estos momentos no existe en ningún lugar del globo, salvo contadas excepciones como Dubái o Nueva Zelanda, donde los taxis dron son la gran apuesta para el futuro del transporte.

Aunque no se trata exactamente de lo mismo que los coches voladores —ni se sujetan a la misma regulación— la carrera en el campo de los drones la lideran Google y Uber, quienes pretenden introducir los taxis autónomos en estos y otros países de aquí a cinco años.

En cualquier caso, el hito que supone el vehículo biplaza de Terrafugia es sólo el primer paso: en octubre se presentará el TF-2, un modelo de cuatro plazas y con capacidad para almacenar equipaje que será capaz de despegar y aterrizar en vertical.

Te puede interesar