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Así serán las viviendas en 2030: los robots y el teletrabajo cambiarán el mercado inmobiliario

Una imagen de un barrio residencial.
Una imagen de un barrio residencial. Breno Assis / Unsplash

Soplan vientos de cambio en la economía y el mercado inmobiliario no se queda atrás. Los expertos de PwC en su informe Tendencias del mercado Inmobiliario destinan un capítulo a hablar de cómo evolucionará el sector fijando la vista en horizonte del año 2030. Hasta llegar a él observan una serie de cambios disruptivos, en gran parte debidos a los avances tecnológicos, que cambiarán cómo vivimos, trabajamos o compramos. 

Los "mayores impactos estarán relacionados de alguna manera con la tecnología y los cambios sociales" apuntan las respuestas recopiladas por la consultora entre 781 directivos del sector. En este contexto, el mercado inmobiliario tiene una serie de retos por delante para adaptarse a este nuevo escenario. 

1. Ciudades más grandes y más pobladas

Uno de los puntos que cambiará cómo viviremos en el futuro será el aumento de población de las ciudades. Una mayor densidad urbana hará que la industria deba plantearse cómo construir y cómo distribuir el espacio. El estudio apunta que los consumidores urbanos buscarán estar o cerca del centro de las ciudades o bien próximos a un lugar donde puedan encontrar sus necesidad de consumo y ocio. 

El envejecimiento de la sociedad es otro factor a tener en cuenta, ya que, supondrá nuevos retos en la planificación de la vivienda. "Tiendas de conveniencia y de ocio serán una parte importante del mix, sobre todo, teniendo en cuenta el envejecimiento de la población", apuntan en el texto. 

2. Menos coches en propiedad y el coche autónomo

El mercado inmobiliario, y concretamente, el de la vivienda se verá condicionado porque cada vez menos gente tendrá coche en propiedad. Las formas de desplazarse cambiarán y esto tendrá un efecto en el urbanismo de las ciudades y la distribución del espacio.

"Hay un acuerdo generalizado en la industria en que los viajes compartidos y el coche sin conductor liberará espacio de las ciudades", apuntan en el estudio. Un menor número de vehículos hace que se necesite menos espacio para aparcarlos o que en el caso del autónomo puedan aparcarse lejos de la ciudad o estar circulando sin necesidad de estar aparcados. 

3. Inteligencia artificial, realidad virtual y robots 

La forma en que trabajamos cambiará conforme vaya aplicándose nueva tecnología y esto impactará en la forma de concebir dónde trabajamos. Uno de los grandes retos del sector será adaptarse a cómo las digitalización de la economía hace que cambie la necesidad de los espacios. "La modernización y digitalización de la banca, la automatización de tareas, el uso de inteligencia artificial y de realidad virtual afectará a las necesidades de espacio y cómo este tiene que ser usado", dicen en el texto. 

La automatización de algunos puestos de trabajo cada vez es mayor.
La automatización de algunos puestos de trabajo cada vez es mayor. Photo by Alex Knight on Unsplash

4. Trabajos más flexibles y teletrabajo 

En el informe se explica que habrá algunos puestos de trabajo que se automaticen mientras que se mantengan aquellos más creativos, lo que implicará una necesidad mayor de oficinas flexibles. Algo que impactará en la forma de construir oficinas, pero también en la manera de alquilarlas o venderlas.

5. Comercio electrónico y el "apocalipsis minorista"  

Tradicionalmente, una parte del mercado inmobiliario ha estado muy enfocada a cubrir las necesidades de ocio y relacionada con el comportamiento del consumidor sobre cómo compra y dónde lo hace. De esta forma, los centros comerciales han jugado un papel clave, y en muchos casos todavía lo hacen. 

Sin embargo, la entrada de nuevos actores como Amazon o Ebay con sus grandes cifras de comercio electrónico están cambiando las reglas del juego. Mientras que en la década de los 90 la tendencia era hacia grandes centros comerciales a los que ir en coche actualmente se está viviendo un incremento del consumidor urbano, que prioriza la proximidad y vive en pequeños apartamentos, según apunta el estudio. 

6. Educación a distancia o virtual 

La forma en cómo aprendemos también se verá afectada por los nuevos cambios tecnológicos y estos tendrán su efecto en el sector inmobiliario tanto en centros de estudio como en las instalaciones relacionadas con ellos. El creciente aumento de la educación a distancia hace que por un lado no sean necesarias grandes instalaciones de aulas para muchas universidades o centros de estudios y por otro disminuyen la necesidad de edificar o gestionar grandes residencias universitarias. 

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