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Los autocines como solución para disfrutar del séptimo arte en tiempos de coronavirus

autocine race madrid
Vicente Cano.
  • Los autocines, que disfrutaron de su época dorada a mitad del Siglo XX en EE.UU., cayeron en decadencia con el avance del audio y de la imagen del cine convencional.
  • Ahora, emergen como una alternativa sólida a causa del coronavirus para disfrutar del séptimo arte manteniendo la distancia de seguridad recomendada.
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Es posible que en pocas semanas los cines vuelvan a abrir sus puertas; pero todavía no está claro cómo gestionarán la necesaria distancia social para evitar un rebrote del coronavirus. Es por ello que los autocines pueden ser la solución de la industria.

Origen y decadencia

Esta modalidad de entretenimiento fue muy popular entre la década de los ’50 y ’60, sobre todo en EEUU, gracias al boom económico que permitió la compra no ya del primer coche, sino del segundo vehículo por familia.

También fue uno de los pilares de la revolución sexual en varios países de Occidente, donde el coche se convirtió en el punto de encuentro de jóvenes que buscaban la intimidad que sus hogares no podían darle.

Pero el mundo fue cambiando, y los autocines entraron en decadencia. El aumento del precio del combustible lo fue alejando como una opción económica. Además, las salas mejoraron su tecnología de audio y de imagen, y es más cómodo disfrutar de una proyección digital con sistema Dolby Surround que tener en medio al parabrisas.

El cambio inesperado

Es una certeza que el coronavirus modificará las costumbres. Y es que hay muchos aspectos cotidianos cuyo cariz resulta una incógnita en el futuro más próximo. Entre ellos se encuentra acudir a las salas de cine.

Muchas de ellas están con la calculadora en la mano tratando de saber qué cantidad de entradas tienen que vender por función para que sea rentable el negocio sin quebrar las medidas de protección.

Y como un actor que hace tiempo que no aparece en pantalla, el autocine se encuentra ante su oportunidad de resurgir para los amantes del séptimo arte. Claro, siempre y cuando se tenga coche.

Aquel boom de EEUU

Según la Asociación de Propietarios Unidos de Autocines (UDITOA), en EE.UU. había a finales del año pasado 305 drive-in con 549 pantallas en total, muy alejado de los 4.000 autocines que llegó a haber en sus años de oro.

Actualmente, solo unos 25 establecimientos permanecen abiertos, y se espera que su número se incremente conforme se relajen las normas de seguridad.

También en Corea del Sur y Alemania se está presenciando un renacer de esta alternativa de entretenimiento, donde se aprendió la lección de Wuhan. De hecho, hace pocas semanas reabrieron los cines y tuvieron que volver a cerrar sus puertas debido al aluvión de gente con el que se abarrotaron las salas.

Mejor tecnología (y más económica)

La resurrección del autocine viene de la mano del avance tecnológico. En los últimos años algunos establecimientos han pasado a usar pantallas LED —como las presentes en los conciertos de rock—, que permiten ver películas incluso con luz diurna. Un problema que restringía la oferta de pases en los drive-in de toda la vida.

Asimismo, los costes se han reducido, pues es posible improvisar proyecciones con poca inversión: basta un proyector LCD y un equipo para transmitir el audio a los coches por radiofrecuencia. A esto contribuye el hecho de que ya haya en el mercado pantallas inflables que se instalan en pocos minutos.

Tampoco es obligatorio contar con un bar: cualquiera puede llevar su ración de bebidas y chuches para distraerse en el coche.

Es una opción similar al cine de balcón que se ha visto hace pocas semanas por las calles de Madrid, o al que se proyecta durante los Veranos de la Villa.

Autocines en España

En España hay una media docenas de autocines, que tuvieron que cerrar desde mediados de marzo; pero que esperan reabrir sus puertas en cuanto lo autoricen las Autoridades.

Uno de los más recientes es el Autocine Madrid Race, en el barrio de Valverde de la capital, que si bien ahora está cerrado, prometen reabrir con una proyección de Grease, como no podía ser de otra manera.


Promoción de Autocine Madrid Race

Las entradas ya están a la venta solo por Internet. Para cumplir con los protocolos de seguridad, precisan que el personal del bar —dotado de mascarillas y guantes— lleve la comida a los coches.

Con 27.000 metros cuadrados de espacio exterior, es capaz de acoger hasta 350 coches; pero en cada vehículo solo se permitirá la presencia de dos personas como máximo.

En el Mediterráneo y el Norte

Esta capacidad no esta muy lejos de la del Autocine El Sur, en Mutxamel (Alicante), con espacio para 400 vehículos, y que ha estado funcionando desde 1980.

Un año antes, en Denia, se había abierto el Autocine Drive-In de Playa Las Marinas, que presume de tener la pantalla exterior más grande del sur de Europa, y con resolución HD.

En Valencia, entre la Playa del Pinedo y la del Saler, está en Autocine Star; que funciona desde 1981 y que hasta el 13 de marzo ofrecía sesiones dobles.

También encontramos un autocine en Gijón, abierto desde 1993 y otro en Getxo, en Vizcaya, que al tener solo cinco años de vida cuenta con uno de los equipos tecnológicos más modernos para disfrutar del cine al aire libre.

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