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El Banco de Inglaterra eleva los tipos de interés hasta el 0,75% en un movimiento "imprudente", según los empresarios británicos

El Banco de Inglaterra
Flickr / Captain Roger Fenton

El Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra (BoE) ha decidido este jueves "por unanimidad" elevar en un cuarto de punto porcentual el tipo de interés de referencia de la libra, que pasará así a situarse en el 0,75%, lo que supone el precio del dinero más elevado en Reino Unido desde febrero de 2009, según ha informado la institución.

Se trata de la segunda subida del precio del dinero durante el mandato de Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra desde julio de 2013, después de la realizada el pasado mes de noviembre. En su última reunión, celebrada el pasado mes de junio, seis miembros del Comité votaron a favor de mantener los tipos y tres optaron por una subida.

No obstante, en su comparecencia ante los medios para explicar la decisión del Comité del Banco de Inglaterra, Mark Carney ha querido dejar claro que la institución no se apresurará en acometer nuevas subidas de tipos, asegurando que "las políticas necesitan caminar, no correr, hasta detenerse", subrayando que cualquier subida futura será "limitada y gradual".

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Por otro lado, los miembros del Comité del Banco de Inglaterra votaron unánimemente a favor de mantener en 10.000 millones de libras esterlinas (11.263 millones de euros) el programa de compra de deuda de empresas financiado con la emisión de reservas del banco central, así como de continuar con el programa de 435.000 millones de libras esterlinas (489,947 millones de euros) de compra de bonos soberanos.

El Banco de Inglaterra ha señalado que su previsión central contempla una tasa de crecimiento del PIB "alrededor del 1,75% de media durante el horizonte previsto" con un crecimiento de la demanda por encima de su potencial estimado y unas condiciones de financiación que seguirán siendo acomodaticias, aunque algo menos favorables para la actividad del Reino Unido.

"El Comité considera que la economía británica cuenta con un grado de holgura muy limitado", indicó la entidad en un comunicado, donde destacó que el desempleo es bajo y se prevé que caiga algo más, por lo que la previsión central de la institución apunta a un pequeño margen de exceso de demanda para finales de 2019, que podría traducirse en un incremento mayor de los costes domésticos de lo registrado en los últimos años.

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Por otro lado, el Banco de Inglaterra recordó que la tasa de inflación de junio se situó en el 2,4%, por encima del objetivo de estabilidad, como consecuencia del efecto sobre la libra de las presiones de costes externas resultantes de la pasada depreciación de la moneda británica y de los mayores costes de la energía.

Esta contribución externa se aliviará a lo largo del periodo analizado, mientras el banco central espera un incremento de las presiones domésticas sobre la inflación, lo que mantendrá el IPC por encima del objetivo del 2% durante la mayor parte del horizonte temporal analizado.

"El Comité sigue reconociendo que las perspectivas económicas podrían verse significativamente influenciadas por la respuesta de hogares, empresas y mercados financieros a la evolución de los acontecimientos relacionados con el proceso de salida del Reino Unido de la UE", apuntó la entidad.

Una decisión "imprudente"

A pesar de las pretensiones del gobernador del Banco de Inglaterra de rebajar el impacto de la subida de tipos anunciada, esperada por el mercado, aunque no así la unanimidad del voto del Comité, las Cámaras de Comercio Británicas han criticado la decisión, que han calificado de "imprudente".

"La subida de tipos, aunque esperada, parece imprudente en el contexto de debilidad de la economía", ha indicado la institución empresarial, añadiendo que, a pesar del carácter limitado de la subida de 25 puntos básicos, esta "amenaza con socavar la confianza" en un momento de significativa incertidumbre económica y política.

"La subida refuerza un preocupante aspecto de la postura del Banco de Inglaterra, que parece prestar excesiva atención a una dirección idealizada de los tipos en vez de a la realidad económica", advierte la organización, que recomienda al BoE analizar "cuidadosamente" sus siguientes pasos y apuesta por un prolongado periodo de estabilidad monetaria.

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No obstante, Ranko Berich, analista de Monex Europe, señala que, "tras el fuerte repunte de la libra al conocerse el voto 9-0 favorable a la subida, la divisa se debilitó rápidamente al hacerse claro el tono de prudencia de las declaraciones", puesto que el BoE ha dejado claro que la subida se explica por el ajuste a los cambios en la neutralidad de los tipos en oposición a la necesidad de una postura más restrictiva de la política monetaria, que en palabras de Carney "tiene que caminar en vez de correr".

En este sentido, el analista considera que la reacción negativa "tiene sentido" ante el escaso optimismo del BoE con respecto a las perspectivas de la economía, añadiendo que puede calificarse como una "clásica subida dovish", algo que será cada vez más común entre los principales bancos centrales, con excepción de la FED.

Por su parte, los analistas de ING señalan que la unanimidad del Comité a la hora de apoyar la subida de tipos "puede haber pillado a algunos inversores ligeramente con la guardia baja", añadiendo que los miembros del BoE son conscientes de la creciente dificultad de volver a subir tipos antes de que Reino Unido abandone la UE en 2019.

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