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Por qué el banco quiere que contrates fondos garantizados para tu jubilación aunque puede que a ti no te interese

Dos personas planificando su jubilación
Getty Images
  • Los fondos garantizados aparentemente son vehículos que garantizan, en una fecha determinada, la recuperación del capital invertido de forma total o parcial.
  • Sin embargo, habría que restarle el efecto de la inflación (entre un 1,5% y un 2% cada año) y que genera retornos más bajos que los fondos de inversión tradicionales.
  • Además, el partícipe de estos fondos asume un compromiso de permanencia con la entidad comercializadora del fondo para recuperar su inversión sin que esta pueda ser garantizada en un momento distinto del vencimiento del fondo.
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¿Has ido a tu banco recientemente para intentar mover tu dinero? Si es así seguro que te suena el concepto de fondos garantizados. Estos productos, que se empezaron a comercializar hace escasas fechas, están siendo los que más están intentando vender las entidades bancarias en España.

¿En qué consisten? Aparentemente son vehículos que garantizan, en una fecha determinada, la recuperación del capital invertido de forma total o parcial. Es decir, permite al cliente meter una cantidad de dinero que luego va a recuperar dentro de unos años. Como poco, el capital inicial.

La gestora de cada fondo se encarga de explicar el tipo de garantía aplicable y si existe o no un compromiso de rentabilidad extra. ¿Qué quiere decir esto? Aparentemente puede resultar un tipo de fondo atractivo. Si las cosas van mal, como mucho conseguiremos tener lo que invertimos inicialmente. Pero si van bien, habrá un rendimiento más elevado.

Las grandes contraindicaciones 

Sin embargo, en ese escenario habría que restarle el efecto de la inflación (entre un 1,5% y un 2% cada año). A ello, habría que sumarle que este producto genera retornos más bajos (al ser precisamente “garantizados”) que los fondos de inversión tradicionales. El matiz es muy importante.

Y es que el partícipe de estos fondos asume un compromiso de permanencia con la entidad comercializadora del fondo para recuperar su inversión sin que esta pueda ser garantizada en un momento distinto del vencimiento del fondo.

Leer más: Si tienes 10.000 euros y no quieres perder poder adquisitivo: estas son las alternativas para invertir

¿Significa esto que el partícipe no puede recuperar su inversión en cualquier momento? Según explican los expertos de Self Bank, “no estrictamente”, pero es cierto que el coste de recuperación, fuera del vencimiento marcado, “puede suponer para el inversor una minoración en el valor total de su inversión”

¿Cuáles son las razones? En las llamadas ventanas de liquidez la inversión se recupera a precio de mercado. Estos expertos señalan que eso quiere decir que si el comportamiento en el mercado de los activos que componen la cartera del fondo está sufriendo un mal comportamiento y su precio es menor que el precio de compra, “existirá una minusvalía para el partícipe”.

Por otra parte, fuera de estas ventanas de liquidez, si el partícipe decide recuperar su inversión puede enfrentarse a la comisión de reembolso. Esta comisión, añaden los especialistas de la entidad, tiene un “doble papel”: por un lado, desincentivar la salida del capital y por otro lado, minimizar los efectos de “esta salida para el resto de los partícipes del fondo”

De esta forma, la entidad gestora podría aplicar una comisión por salir del fondo fuera de la ventana de liquidez de hasta el 5% (máxima legal).

En resumidas cuentas, los fondos de inversión garantizados no siempre garantizan el total de la inversión o una rentabilidad adicional al partícipe. Y a todo esto hay que añadirle las comisiones de deposito y gestión, que suelen ser más altas que en otros fondos de inversión, debido al reembolso anteriormente mencionado. 

Por ejemplo, si un fondo garantiza un 7,5% a tres años, el liquidativo garantizado se fijará el día que contrates el producto y el periodo de garantía finalizará tres años después. De esta manera, un ahorrador mal asesorado podría creer que está poniendo su dinero en algo similar a un depósito, pero no es así

Este fondo en concreto nos garantizaría a su vencimiento un 107,5% de lo aportado. Es decir, de un aporte 10.000 euros, a los tres años nos devolvería 1.750 euros brutos. A ello habría que restarle costes que se aplican habitualmente: depositaría, corretaje, tipo de cambio etc. 

Lo que en muchos casos puede mermar ese rendimiento en más de un 5%. ¿Resultado? Rentabilidad entre el 2% y 2,5% en este caso que, dividido entre tres, no llega el 1%. Perderíamos poder adquisitivo con el factor

Además, si necesitamos el dinero y queremos vender el fondo para obtener liquidez, antes del plazo de garantía, la rentabilidad es aún inferior. Por eso, no compensa como usuarios la contratación de estos vehículos, pero a la entidad comercializadora sí le interesa venderlos.
 

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