La batalla entre Epic y Apple puede ser eterna y convertir a empresas europeas en víctimas si Bruselas no actúa

Tim Cook, CEO de Apple.
Tim Cook, CEO de Apple.

Reuters

Foto del redactor Alberto R. AguiarFoto del redactor Alberto R. Aguiar
  • Epic se puede permitir enfrentarse a Apple en sus intentos de no cumplir con el Reglamento de Mercados Digitales porque es otro gigante empresarial.
  • Otras empresas, como la española Uptodown, no tienen ni los mismos recursos ni la misma paciencia para que Bruselas haga valer su ley de competencia.

El culebrón entre Apple y Epic Games sigue sumando capítulos y no parece que su desenlace vaya a llegar pronto. El problema es que con este conflicto eternizándose, las grandes damnificadas no son otras que las empresas tecnológicas europeas que depositaban en el Reglamento de Mercados Digitales europeo sus últimas esperanzas.

Esta regulación, también conocida como DMA —sus siglas en inglés—, introdujo nuevas obligaciones a las grandes tecnológicas para garantizar que se pueda competir libremente en el mercado digital. 

Empezó a aplicarse hace apenas unos meses, en marzo, y este DMA exige por ejemplo la interoperabilidad entre apps de mensajería —lo que todavía tiene que llegar— o que tiendas de aplicaciones de terceros puedan competir libremente con las grandes tiendas de gigantes como Google o Apple.

Esto, en el caso de Apple, era algo impensable hasta hace nada: el gigante de la manzana se caracteriza por tener un ecosistema cerrado en sus dispositivos. En iPhone o en iPad la única tienda en la que los usuarios pueden conseguir aplicaciones es la del propio fabricante, la App Store.

Sin embargo, cuando faltaban solo semanas para que la DMA entrase en fase de aplicación, Apple empezó a revolverse. Anunció una actualización con la que sí, permitirían que en su ecosistema apareciesen por primera vez tiendas de terceros, pero con muchas salvedades y condiciones.

Esos peros de Apple desataron las críticas de otros gigantes del sector. Sin ir más lejos, las de Epic Games, desarrolladora y distribuidora del popularísimo videojuego en línea Fortnite, que ya ha protagonizado encontronazos en el pasado con la firma que dirige Tim Cook precisamente por las condiciones que Apple impone a las apps presentes en su App Store.

Epic se las prometía felices con la entrada en aplicación del DMA, tanto que a principios de año anunció el regreso de Fortnite a los iPhone. Sin embargo, en marzo Apple bloqueó el lanzamiento del videojuego en su ecosistema. A las críticas, además de Epic, se sumaron otras grandes multinacionales como Microsoft.

Apple aprueba la tienda de aplicaciones de Epic Games

La causa: Apple introdujo un sistema de notarización con el que tiene al final la última palabra para autorizar qué tiendas de terceros entran en su ecosistema. La premisa puede ser válida, desde el punto de vista de que Apple reivindica su ecosistema cerrado como el más seguro para los usuarios.

Después del bloqueo a Fortnite, Tim Sweeney, el CEO de Epic, volvió a la carga a principios de julio, denunciando que Apple había rechazado ya dos veces el despliegue de la tienda de aplicaciones de la distribuidora de videojuegos. Un argumento: el botón con el que en la tienda de Epic pulsarás para descargar e instalar sus apps se parece al botón "Obtener" de la App Store.

El mismo día, apenas unas horas después de que Epic remitiese un comunicado a los medios denunciando la postura de Apple, el fabricante del iPhone cambió de guion. Sweeney anunciaba que Apple les había autorizado al fin la notarización de la tienda de Epic en dispositivos iOS.

Horas después, otro giro de guion. Apple estaba explicando en los medios que esa aprobación era provisional y que exigía a Epic Games que cambiara el botón de "Instalar" en su tienda de aplicaciones. Sweeney reaccionó: "La saga de Apple con el DMA llega a lo absurdo". Y consideraba que cambiar el botón haría que la tienda de Epic fuese "más difícil de utilizar".

Mientras esto sucedía, la Comisión Europea no se ha quedado quieta. A finales de junio, Bruselas ya consideró que Apple estaba incumpliendo el Reglamento de Mercados Digitales. ¿El motivo? Según Bruselas, las reglas de la tienda de Apple impiden a los desarrolladores de apps dirigir a los consumidores a canales alternativos para oferta y contenido.

Además, la Comisión abrió otro procedimiento contra Apple por temor a que los requisitos que terceros deban cumplir para estar en el ecosistema iOS sin pasar por la App Store no tenga realmente el encaje necesario para cumplir con la norma.

Hasta aquí los hechos. Ahora, el problema.

Un conflicto que se puede hacer eterno y que puede perjudicar a empresas españolas como Uptodown

Mientras la Comisión le quiere estrechar el cerco a Apple para que se limite a cumplir el Reglamento de Mercados Digitales, lo cierto es que varios expertos han llamado la atención en las últimas horas con una cuestión muy problemática en torno a este conflicto con Epic Games.

Si los medios han (hemos) conocido esta historia es porque Tim Sweeney y Epic tienen los recursos necesarios para hacer que una publicación en redes sociales sea noticia. Una consultora estadounidense, Megan Gray, exdirectiva de plataformas como DuckDuckGo, se hacía esa misma pregunta en redes hace unas horas:

"¿Quién lleva estas cosas en Apple? Es la segunda vez en cinco meses que Apple tiene que semirevertir una postura ridícula después de que Epic se haya quejado públicamente. Apple SABE que esto va a pasar, ¿por qué sus directivos se permiten cargar con esta humillación?".

La respuesta se la daba una profesora de la Universidad de Trento (Italia): porque no todo el mundo tiene la capacidad de Epic de amplificar estos conflictos y tener altavoces a su servicio.

Eso lleva a un problema. El conflicto entre Apple y Epic puede eternizarse. Apple puede seguir poniendo las objeciones que considere para que la tienda de Epic o Fortnite no vean la luz en su ecosistema. Hasta que Bruselas no empiece a aplicar el Reglamento de Mercados Digitales, con énfasis en sus sanciones multimillonarias, esto no cambiará.

Pero mientras esto sucede, lo que sufre Epic también lo sufren muchas empresas más modestas que no tienen la capacidad ni la dimensión ni los recursos que sí tienen estas multinacionales tecnológicas para librar estas intensas batallas regulatorias.

Para el director en Europa del Instituto Open Markets, Max von Thurn, la noticia de que Apple autorizara provisionalmente la tienda de Epic en iPhone es "fantástica para Epic", pero perpetúa el riesgo de que el DMA "solo se pueda aplicar apropiadamente para conflictos entre grandes players" de la industria, "con los recursos y el perfil para abordar estos desafíos".

La comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, da una rueda de prensa en Bruselas.

Esto dejaría fuera "a incontables pymes y startups que también tienen mucho que ganar" con esta regulación. El Reglamento de Mercados Digitales pretende permitir un acceso a un mercado competitivo para todo el mundo, no solo para quienes se puedan permitir cuantiosas campañas de marketing o presencias en los medios.

Es el caso de Uptodown. Uptodown es una tienda de aplicaciones que nace en Málaga hace años. Su modelo de negocio es el de la publicidad, con lo que ganan dinero gracias a las impresiones publicitarias que consiguen por los usuarios que visitan su tienda para descargar sus aplicaciones.

Distribuyen fundamentalmente aplicaciones para ecosistemas Android, aunque lo habitual es que la tienda sea visitada fundamentalmente a través del navegador. 

Veían —y ven— en el DMA la oportunidad para competir de tú a tú con la Play Store de Google o con la App Store de Apple, y de hecho han participado en reuniones en Bruselas donde funcionarios de la Comisión han recogido sus opiniones de cara al desarrollo regulatorio de la regulación antes de que esta fuese finalmente aprobada.

El anuncio de Apple sobre cómo cumpliría el Reglamento de Mercados Digitales ya fue un jarro de agua fría para Luis Hernández, el CEO y uno de los fundadores de la compañía. 

Lo cierto es que Bruselas ya ha dicho a Apple que esa no es forma de cumplir. Hernández, en una entrevista con este medio, recalcaba que "cada mes que pasa en el que la Unión Europea no hace efectivos nuestros derechos, para nosotros es un mes más de riesgo".

"Podremos desaparecer, así es el sector tecnológico. Lo que no nos gusta es que nos quiten de en medio con prácticas monopolísticas. Si el usuario decide no utilizarnos, no hay problema, nos vamos a casa". Claro que Uptodown no es Epic, con lo que esta compañía española —que podría hacer a España líder en la UE en distribución de apps— tiene un enorme desafío y pocas cartas que jugar.

Las cartas las tiene Bruselas y sus futuras exigencias a Apple.

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