Las 'big tech' pierden el trono en bolsa: así han logrado el 'sorpasso' Goldman Sachs, Wells Fargo o Exxon

Traders observan las cotizaciones en Wall Street.
Héctor Chamizo
  • Las compañías tecnológicas han liderado la rentabilidad de los mercados durante toda la pandemia, pero ahora ha cambiado el telón de fondo.
  • Compañías energéticas y financieras, principalmente, han conseguido batir, en promedio, a las grandes de Silicon Valley.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Si ha habido un sector que ha salido como el ganador claro de la pandemia no cabe ninguna duda que ha sido el tecnológico. 

En especial, las 6 grandes compañías del mundo de la tecnología (Facebook, Apple, Amazon, Netflix, Microsoft y Google) llegaron a duplicar su cotización desde los mínimos de marzo del 2020, llevando al Nasdaq a máximos históricos.

Este rally provocó que estos grandes nombres ponderen más del 24% del conjunto del S&P 500, el índice de referencia de Wall Street, lo cual refleja lo mucho que se ha ido avivando el apetito de los inversores por la tecnología

Sin embargo, 2021 se está erigiendo como un ejercicio diferente. Las tecnológicas han ido enfriándose a medida que ha avanzado el calendario. El florecer de la rotación sectorial es un ejemplo. Una rotación de los valores growth – de alta capacidad de crecimiento, como las compañías tecológicas– hacia activos value –infravalorados por el mercado–, como pueden ser los más castigados por la pandemia: bancos, energéticas, aerolíneas, hoteleras y un largo etcétera. 

“A los inversores les puede preocupar que la economía se esté acercando a su punto máximo y que una corrección esté en camino (…) Además de la complacencia en el mercado, la combinación de presiones sobre los márgenes de beneficios, los temores de inflación, la reducción gradual de los estímulos de la Fed y los posibles impuestos más altos podrían contribuir a que el sector value lo siga haciendo mejor que las empresas tecnológicas”, apuntan los analistas de Jefferies en una nota reciente. 

Ser inversor de los 6 grandes de Silicon Valley ha sido lucrativo hasta ahora: estas empresas han registrado rentabilidades del 125% al 245% desde principios de 2019. Sus acciones han sido ampliamente seleccionadas, no solo por los inversores minoristas, sino por los gestores de fondos activos, entre los que se encuentran aquellos que normalmente no invierten en empresas de crecimiento.

Por supuesto, las acciones de Nifty Fifty dominaron la década de los 70, al mismo tiempo que las empresas de la talla de IBM y AT&T gobernaron la década de los 80. De este modo, es probable que esas dominadoras del pasado ejercieran aún más influencia sobre la economía en general que las empresas más grandes de la actualidad, pero el nivel de concentración del mercado es más alto en estos momentos, y el impacto de las FAAMNG en bolsa es mucho mayor debido a su tamaño, según Howard Silverblatt, analista senior de índices en S&P Dow Jones Indices. 

“Hay indicios de que el apetito de los inversores por el riesgo está disminuyendo, lo que podría perjudicar las perspectivas de crecimiento de las grandes tecnologías”, apunta Silverblatt en una nota distribuida a sus clientes institucionales. 

“Se ha producido una liquidación en los rincones especulativos del mercado, como las criptomonedas y las SPAC, por lo que hay una creciente preocupación por el aumento tanto de la inflación como de los tipos de interés, que puede favorecer mucho más a otros sectores como ya se está observando”, añade. 

Si los 6 grandes ceden, lo hará presumiblemente todo el mercado. Si estas acciones caen un 10%, por ejemplo, para que el S&P 500 se mantenga estable, las 100 acciones con menor peso dentro del índice tendrían que subir un 75%, según Goldman Sachs. Esta dinámica explica por qué la escasa diversidad del mercado a menudo ha precedido a grandes pérdidas y ha situado el foco en otros activos, como está sucediendo en el presente.

Valores financieros y energéticos que han conseguido batir a las tecnológicas

Ahora, con los tipos de interés en mínimos históricos y Wall Street preocupado por el sobrecalentamiento de la economía, los inversores han redescubierto el atractivo del sector energético o bancario, que en los últimos 6 meses se ha erigido como uno de los grandes ganadores en la bolsa estadounidense.

Marathon ha despuntado más de un 44% desde comienzos de año, Exxon Mobil ha subido más de un 45%, mientras que Chevron ha remontado un 21%. Todos ellas son compañías petroleras que se han beneficiado enormemente del incremento del precio del petróleo, que ya se encamina hacia el objetivo de los 80 dólares el barril

La llegada de las vacunas contra el coronavirus a finales del año pasado permitió a los inversores cambiar su enfoque hacia las empresas, centrándose en petroleras y fabricantes de metales, cuyas generaciones de cajas eran inciertas al comienzo de la pandemia.

Por ejemplo, los títulos de Marathon Oil cayeron un 50% el año pasado, debido al colapso de los precios del crudo. Eso produjo que tuviese que recortar la producción y cancelar temporalmente su dividendo para conservar liquidez, mientras la economía se encontraba en el alambre. 

Pero una vez que el petróleo ha vuelto a superar los 70 dólares el barril, las acciones de Marathon se han más que duplicado este año, lo que lo convierte en el mayor ganador del S&P 500. Mientras, otros dos perforadores de petróleo y gas, Occidental Petroleum y Diamondback, no se quedan atrás.

A eso hay que sumarle que el mayor auge en otras materias primas también está elevando a los fabricantes de metales y a las mineras a la cima de las rentabilidades en el mercado. 

Las acciones de la siderúrgica Nucor cayeron un 5,5% el año pasado, pero han despuntado ya un 80% en 2021, ya que los precios del acero alcanzaron niveles de récord. Los títulos de la minera de cobre Freeport-McMoRan han avanzado más del 42%, a medida que ha aumentado la demanda de ese material industrial crucial.

Y una amplia variedad de valores financieros también están volando alto. Los grandes bancos de Wall Street registraron beneficios récord a principios de año y ahora están aumentando los dividendos que tuvieron que detenerse durante lo peor de la crisis del COVID-19.

Las acciones de Goldman Sachs han avanzado más de un 40% y las de Wells Fargo han sumado más de un 50%. Son las grandes ganadoras. 

En Wall Street este tipo de compañías a menudo se describen como cíclicas. Es decir, están estrechamente vinculadas al ritmo del crecimiento de la economía.

En este sentido, la recuperación global también podría hacer que este tipo de valores se imponga sobre los 6 grandes, como ya está sucediendo. “La historia en la que se ha sujetado el rally de las acciones tecnológicas de gran capitalización ha sido que el crecimiento económico resultaba difícil de encontrar y que los bajos tipos de interés eran tan bajos que querías tener acciones growth, dice Scott Opsal, director de investigación de Leuthold Group en un informe. 

"Pero para aquellos que piensan que la economía tiene espacio para crecer, no tienen que centrarse en aquello que funcionaba en 2018 o 2019 y, por tanto, valores como los energéticos, financieros e industriales están funcionando desde comienzos de año”, apunta Opsal. 

A su modo de ver, el contexto cambiante es motivo para un enfoque de diversificación, apostando más por compañías value y small caps –empresas de pequeña o mediana capitalización–.

Otros artículos interesantes:

Los expertos ven al petróleo encaminándose hacia los 80 o los 100 dólares: así puede repercutir directamente sobre el precio de la gasolina

Por qué el segundo semestre del año puede ser igual de volátil para el bitcoin y cómo el soporte de 20.000 dólares pueden ser clave, según los expertos

De Tesla a Inditex: ganadores y perdedores en bolsa 18 meses después del inicio de la pandemia