"En mi trabajo están pasando cosas muy locas": los ingenieros de Silicon Valley están realmente asustados por la situación que viene

Los foros de la web Blind son un escape para los empleados de Silicon Valley con problemas de ansiedad.
Los foros de la web Blind son un escape para los empleados de Silicon Valley con problemas de ansiedad.

Malte Mueller/Getty

La página web Blind es un portal de empleo que funciona también como red social gracias a sus foros. Leyendo lo que escribe la gente en ellos, es fácil darse cuenta de cuál es la sensación general de los empleados que trabajan actualmente en Silicon Valley

Los usuarios pueden participar de forma completamente anónima, a excepción de incluir los datos sobre su lugar de trabajo y cuánto dinero ganan en su empresa. Blind verifica la información que añades antes de permitir la participación, y el usuario no podrá hacerlo si omite alguno de estos 2 datos, salvo excepciones. El sistema es una solución elegante al problema de la era digital de desvincular la identidad de la credibilidad. 

En Blind, nadie sabe quién eres, pero sí para quién trabajas.

Blind es una página bastante básica en la que, esencialmente, 5 millones de trabajadores del sector tecnológico estadounidense se reúnen para charlar. Está prácticamente desprovista de imágenes que la hagan visualmente atractiva, lo que, de alguna forma, centra toda la importancia de su contenido en los textos que escriben los usuarios. 

Por otro lado, en la esquina superior derecha, los puestos de trabajo y los salarios pasan en una especie de teletipo parpadeante. Las cifras que aparecen son tentadoras. Ingeniero de software de Google: 202.300 euros. Ingeniero de hardware de Apple: 181.166 euros. Ingeniero de software de Apple: 383.001 euros. Diseñador de Yahoo: 370.898 euros.

No obstante, ahora que las empresas tecnológicas están despidiendo empleados y paralizando las nuevas contrataciones debido a la caída del mercado, muchos "Blinders" (usuarios de Blind), sienten que el sueldo ya no les compensa. 

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De modo que, he decidido pasar unas semanas navegando por los foros para descubrir cuál es el ambiente actual en esta industria. Lo que he averiguado, es que la gente está muy preocupada, pero no del modo que cabría esperar.

Silicon Valley, lleva mucho tiempo viviendo una batalla en la que hay 2 bandos que defienden teorías distintas sobre la felicidad y el trabajo. Por un lado están los optimizadores, aquellos que buscan aprovechar sus conocimientos de ingeniería cuantitativa para aumentar su eficiencia y productividad en todos los aspectos de su vida. Estos Blinders son los que recogen y clasifican cada dato para, por ejemplo, solventar cualquier problema y optimizar al máximo la próxima entrevista de trabajo.

En uno de los hilos que observé, un usuario (Microsoft, TC: 269.980 euros) preguntaba cómo habían llegado a ser tan inteligentes los empleados de una determinada empresa de cálculo. En respuesta, un optimizador (Robinhood, sin información del sueldo, ya que a determinados perfiles no se les exige que lo revelen) ofreció el siguiente consejo sobre los logros:

Estudiar constantemente. Escuchar conferencias mientras comes, mientras cagas, mientras corres en la cinta. Mientras vas al trabajo. Mientras te cepillas los dientes.

No cocines ni laves los platos, pide comida a domicilio, utiliza recipientes de comida desechables o come en la oficina. Así tendrás más tiempo para trabajar y aprender.

No jugar a videojuegos si no es con compañeros de trabajo.

No masturbarse ni tener sexo, ya que solo quita tiempo al estudio y al trabajo.

Estos perfiles llevan el concepto de "de casa al trabajo y del trabajo a casa" a otro nivel.

En el otro lado de la batalla están los equilibradores, aquellos que se esfuerzan por conseguir un equilibrio entre la vida laboral y la personal. Cuando se preparan para las entrevistas de trabajo, preguntan qué empresa es la que da más libertad en cuanto a políticas de oficina, y si tienen que mudarse a San Francisco o Nueva York o se les permitirá trabajar a distancia.

"Buscando un nuevo trabajo", escribe uno de ellos (Yum Brands, 195.500 euros), y acota los criterios: "baja toxicidad (cultura solidaria y transparente) y facilidad para conciliar". Realmente, ¿es mucho pedir? 

Los equilibradores están dispuestos a trabajar, pero no para responsables que los exploten. Suelen tener pareja y, por tanto, dan prioridad a su vida privada.

Muchos empleados de Silicon Valley sufren de estrés y ansiedad

En el mundo real, no hay ganadores claros entre estos 2 bandos. Todos vamos a trabajar y a vivir nuestras vidas e intentamos averiguar cómo sacar lo mejor de ambos. Pero en Silicon Valley siempre ha habido un exceso de optimizadores. El impulso de no tener reparos, de trabajar en paralelo y de codificar durante 14 horas, han estado siempre ligados a las historias de éxito en el mundo de la tecnología

Por supuesto, el campo de la salud mental ha entendido desde hace tiempo que todos esos rasgos convierten al informático en alguien deprimido y quemado. Pero da igual. Hay que superarlo. Optimiza al máximo y trabaja sin descanso, y tú también podrías ser un errático de mierda con 200.000 millones, un cohete y una demanda por conducta sexual inapropiada.

¿Hoy, sin embargo? Lo que he visto en Blind es que en medio de toda la inestabilidad financiera y pandémica, reina el estrés laboral. Los optimizadores desean poder equilibrar; los equilibradores se sienten culpables por no optimizar. Ambos fracasan. 

Si esto es Silicon Valley actualmente, nadie está contento y todos están quemados.

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Hay que estar bien para no llegar a nada

Cuando los optimizadores ya no pueden mantener ese nivel imposible de abnegación, acuden a Blind para preguntar por qué. ¿Qué les pasa? ¿Cómo es que todo el esfuerzo no ha dado ya sus frutos? 

"A pesar de que sigo ganando más y más dinero y avanzando en mi carrera, siento que me estoy quedando sin energía. Antes no era así. Sólo tengo 28 años", confesaba uno. No quiere ir a trabajar, no quiere hacer ejercicio, solo quiere comer y jugar a videojuegos.

Las respuestas son de lo más reveladoras. De hecho, fundamentalmente muestran apoyo, algo que en mi opinión da crédito a los foros de Blind. Uno de los comentaristas decía que, a pesar de los reparos del autor para reconocerlo, todos estos eran signos de depresión leve y que valía la pena tratarlos. Sugería evitar las redes sociales, meditar, buscar una afición con otras personas. Otro aconsejaba rezar. Varios instaban a buscar el equilibrio. "No trabajes demasiado por el dinero y el ascenso", escribía otro.

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Sillicon valley

Si la teoría optimizadora se tambalea, se podría llegar a pensar que triunfa lo que defienden los equilibradores. Sin embargo, esto no es así, ya que ellos sienten culpabilidad constantemente por no dedicar más tiempo al trabajo. 

"Estoy a unos meses de cumplir 30 años y aquí estoy... bebiendo whisky, viendo la televisión y publicando en esta aplicación. No he fundado una startup, no he ganado dinero suficiente ni he ascendido en mi empresa. Al menos, tengo buenos amigos y pareja", comentaba uno de ellos.

Foro de Blind

Esta postura no obtuvo tanta simpatía del resto de usuarios. "Acepta que eres un conformista", escribía un usuario. "Si quieres cambiar eso, tienes que aceptar que no eres brillante. Tienes que conformarte con no llegar a nada y no sentirte mal por ello", decía otro. Incluso el hecho de tener pareja era motivo de crítica.

Estos son solo algunos ejemplos de lo que vi en los foros, por supuesto, pero son bastante representativos de cómo interactúan los Blinders ahora mismo. Sin embargo, incluso en el corto periodo de tiempo que estuve leyendo el contenido de la web, el tono de la conversación cambió. 

Hace unas semanas, antes de que se produjera la caída del Nasdaq, los usuarios de Blind parecían preocupados por la búsqueda de empleo. Pero ahora, a medida que las acciones tecnológicas han caído, he notado mucho más movimiento en el apartado de salud mental de Blind. ("En mi trabajo están ocurriendo algunas cosas muy locas"). 

El foro en el que se habla de los despidos está que arde, y mucha gente se pregunta si deberían haberse comprado una casa, ya que su patrimonio disminuye sin parar. O si deberían directamente dejar el sector de la tecnología. "Conocí a un tipo en Las Vegas este fin de semana que vive en Ohio. Tiene poco más de 40 años y ha creado un negocio de 30 concesionarios de coches, gimnasios, restaurantes, etc. de la nada", escribía un blinder (Snap, TC: 184.300 euros).

La situación de inflación y el momento actual que está viviendo el sector tecnológico, hace que muchos se cuestionen hasta qué punto tiene sentido sacrificar tanto por un trabajo en esta industria. Si se avecina una crisis, puede que no puedan mantener los sueldos actuales y, entonces, todo el esfuerzo habría sido en vano.

Silicon Valley ya ha pasado por una etapa de auge y caída en el pasado. Las personas que han visto estos ciclos ir y venir tienden a ser más optimistas al respecto (siempre que se las arreglen para no perder sus casas). Sin embargo, entre los que afrontan esta situación por primera vez, ese silencioso tira y afloja entre optimizadores y equilibradores termina sin un ganador. 

Lo que esto demuestra, es que los empleados de las empresas de Silicon Valley, que tendemos a ver como robots superproductivos, son en realidad tan de carne y hueso como cualquiera.

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