BMW ofrece asientos calefactables bajo suscripción en varios países: ¿pagarías 17 euros al mes?

Interior de un BMW.

BMW

Imagina por un momento que eres un orgulloso propietario de un flamante BMW Serie 5. Una mañana fría, intentas encender los asientos calefactados de tu lujosa berlina y... nada. Tu fría retaguardia no ve ningún alivio. 

Este escenario puede estar a punto de pasar de ser posible a real. BMW está planteándose vender bajo suscripción los asientos calefactables -y algunas otras características básicas- en algunos países. Los propietarios que no paguen no tendrán acceso, incluso si su coche viene con todo el hardware necesario de fábrica. 

Esta idea llega en un momento crucial para las compañías automovilísticas, que necesitan reinventarse para sacar una mayor rentabilidad a los software de sus vehículos. A través de suscripciones y similares, los fabricantes de coches pretenden generar un flujo constante de ingresos (decenas de miles de millones al año, según algunos) que continúe mucho después de que se fabrique y venda un coche. 

Varias webs especializadas en coches, como The Verge, han señalado esta semana que tanto los asientos como el volante calefactado aparecían como suscripciones mensuales en la página web de BMW para Corea del Sur, aunque ya han sido retirados. Esta práctica también la han detectado en otros países como Alemania, Reino Unido, Sudáfrica y Nueva Zelanda.

Estos asientos calefactados cuestan alrededor de 18 dólares al mes (17 euros en Alemania), con opciones de pago adicionales de 1 año, 3 años y plazos ilimitados. El volante calefactado costará entre 10 y 12 dólares al mes. 

Además, otras de las suscripciones que ofrece BMW por algunas de sus prestaciones son: las luces de carretera automáticas (12 $/mes) y el control de crucero adaptativo con centrado de carril (42 $/mes). BMW no ha querido responder a las preguntas sobre cuándo lanzará las suscripciones. 

La realidad es que los nuevos vehículos están cada vez más informatizados y tienen mayores conexiones a internet. Esto significa que los fabricantes de automóviles pueden añadir, desbloquear o actualizar las funciones de sus coches a distancia, lo que podría mantener los vehículos modernos y relevantes durante más tiempo. 

Pero, de la misma manera, también pueden cobrar a los propietarios una gran cantidad de dinero por hacerlo.

Marcas como Lexus, Toyota y Subaru invitan a los propietarios a pagar por la posibilidad de bloquear o arrancar sus coches a distancia a través de una aplicación. Super Cruise, la función de conducción sin manos disponible en algunos Cadillacs y Chevrolets, cuesta 25 dólares al mes. 

Pero, el pionero en implantar este modelo fue Tesla. La empresa dirigida por Elon Musk instala a distancia las actualizaciones de los software de sus coches, y cobra 199 dólares mensuales por su sistema de asistencia al conductor más avanzado. 

Sin embargo, esta medida ha provocado el rechazo de los propietarios. En su día, BMW ya tuvo que abandonar su plan de cobrar 80 dólares al mes por Apple CarPlay en Estados Unidos a causa de las reacciones de los clientes. "Es posible que las empresas de automóviles necesiten un poco de empuje y de tirón antes de entender mejor lo que los usuarios están dispuestos a pagar", señalan los expertos.

"Creo que vamos a ver algunos flujos y reflujos interesantes de lo que realmente se adhiere", explica Kristin Kolodge, analista de la industria automotriz en JD Power, a Business Insider

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