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La bolsa China está cada vez más desesperada por atraer inversores extranjeros: puede que ahora haya encontrado la fórmula para conseguirlo

Models showcase Ellassay on the trading floor of the Shanghai Stock Exchange April 22, 2015 in Shanghai, China.
VCG/VCG via Getty Images
  • China finalmente ha anunciado cambios que deberían reducir el número inusualmente alto de compañías que cotizan en bolsa y que se bajan del barco cuando tienen una mala sensación sobre la dirección de los precios de sus acciones.
  • La práctica enajena a los inversores extranjeros y ha dejado a millones de pequeños accionistas chinos sin nada en el bolsillo. 
  • El año pasado, según Caixin, 69 empresas de la Bolsa de Shanghai suspendieron sus transacciones, de media, todos los días.
  • Las medidas se toman con Pekín buscando inyecciones que den impulso porque la tasa de crecimiento de la segunda economía más grande del mundo comienza a disminuir.
  • La Bolsa de Valores de Shanghai  ha emitido un borrador con una serie de normas que, si se confirma, debería disminuir drásticamente la cantidad de tiempo durante el que se pueden suspender los movimientos en bolsa. 

La Bolsa de Valores de Shanghai ha lanzado los tan esperados cambios preliminares para evitar que las compañías que cotizan en bolsa simplemente detengan el comercio de sus acciones cada vez que tengan la sensación de que el mercado va a ir en su contra. 

China está cada vez más ansiosa por atraer inversiones extranjeras a medida que se enfría la tasa de crecimiento en la segunda economía más grande del mundo, en parte porque siente el impacto de los aranceles estadounidenses.

Las nuevas reglas son un paso importante en una represión regulatoria contra el abuso de lo que era una práctica común que alcanzó su punto máximo en 2017 y no solo dejó a los inversores extranjeros serios desilusionados, sino que dejó a los accionistas chinos corrientes sin nada en el bolsillo.

Pekín está luchando para atraer bancos extranjeros e inversiones financieras para tratar de equilibrar las crecientes presiones de salida de capital. Si se confirman las nuevas propuestas, deberían reducir drásticamente el tiempo en que las acciones pueden suspenderse arbitrariamente.

Fang Xinghai, vicepresidente de la Comisión Reguladora de Valores de China (CSRC), dice que el sector financiero de China y su mercado de capitales, que están más o menos protegidos por una cuenta de capital cerrada, están fallando a la hora de conectar con el resto del mundo.

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"La inversión extranjera representa solo el 2% del valor total del mercado de acciones A, por lo que necesitamos abrirlo aún más", apunta Fang en el canal de televisión nacional China Business Network, según cita The South China Morning Post.

Las acciones chinas han caído en un mercado bajista este año, ya que las relaciones entre Washington y Pekín se han ido deteriorando en medio de un clima de confrontación económica.

El índice compuesto de Shanghai ha caído alrededor del 20% este año, una experiencia desconcertante para los inversores chinos corrientes que han sido persuadidos y engatusados ​​por los medios estatales para que inviertan en compañías cotizadas en China.

El mercado de valores de China alcanzó un mínimo de dos años en junio, casi al mismo tiempo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificaba las tensiones comerciales al imponer aranceles adicionales a los productos chinos.

Las reglas del borrador de Shanghai están disponibles aquí.

Poner la casa en orden

Two buildings share a stairwell at a residential area on October 11, 2018 in Nanning, Guangxi Zhuang Autonomous Region of China.
VCG/VCG via Getty Images

La mayor bolsa china ha propuesto que las interrupciones en el comercio para la reestructuración corporativa deben durar hasta 10 días como máximo, con una opción adicional de solicitar una extensión, con suspensiones que se extienden a 25 días si es necesario para la divulgación de documentos o el suministro de más información, según Caixin.

Las reglas actuales otorgan a las empresas hasta tres meses para la reestructuración y ahí es donde los problemas se han ido acrecentando.

China quiere desesperadamente poner un freno a las compañías que cotizan en bolsa, que suspenden su movimientos  cuando el mercado se vuelve en contra de ellas.

Tales suspensiones a menudo han sido utilizadas por las compañías como un interruptor de encendido/apagado bastante conveniente que aprietan con libertad cuando cualquier mala noticia amenaza con afectar al mercado.

Tales suspensiones pueden arrastrarse hasta que las nubes hayan pasado, a veces durante meses a la vez.

La medida efectivamente bloquea el dinero de un accionista en acciones que ni siquiera pueden vender porque ya no forma parte del mercado móvil.

El año pasado, según Caixin, las acciones de 69 compañías que cotizan en Shanghai eran suspendidas, de media, todos los días.

Esto representa alrededor del 5% de todas las empresas que cotizan en 2017.

Según los cálculos de Caixin, este número se ha reducido más recientemente a alrededor de 10, o un 0,7% del total, en un día normal.

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A principios de este mes, el CSRC anunció por primera vez los planes para endurecer las reglas para la suspensión de acciones. Estos últimos proyectos son la próxima iteración de la CSRC que está tomando medidas enérgicas contra el tipo de prácticas que desconciertan a los extranjeros y hacen que los mercados de acciones de China sigan siendo un poco salvajes para los inversores.

Los reguladores chinos y los funcionarios que los presionan son muy conscientes de que en agosto las acciones chinas cedieron su clasificación como la segunda bolsa de valores del mundo a Japón.

Mientras que las acciones de China eclipsaron a Japón en valor de mercado casi cuatro años atrás, ambos mercados ahora valen alrededor de 6,1 a 6,2 billones de dólares. 

Para poner esto en contexto, el mercado de valores de Estados Unidos, el más grande del mundo, está valorado en alrededor de 31 billones de dólares. 

El que los inversores extranjeros vean esta práctica de abuso generalizado de las suspensiones comerciales como una amenaza ha llevado a que los reguladores pongan el foco sobre ello y se cita regularmente como un ejemplo de por qué los mercados de valores de China no han logrado la legitimidad global que han anhelado durante tanto tiempo.

Durante la crisis del mercado de 2015, más de la mitad de las compañías que cotizan en las dos bolsas de valores de China suspendieron los movimientos de acciones, según Caixin.

El largo camino hacia la legitimidad

A woman walks towards the entrance of the National Exhibition and Convention Center (Shanghai), the main venue to hold the upcoming first China International Import Expo (CIIE), in Shanghai on October 31, 2018. - As China seeks to
JOHANNES EISELE/AFP/Getty Images

Después de una serie de rechazos, la inclusión de 226 acciones chinas tipo A chinas en el índice MSCI Emerging Markets Index en junio tiene detrás años de trabajo por parte de los administradores y funcionarios chinos.

A partir de 2014, las peticiones de inclusión por parte de Pekín fueron rechazadas tres veces anteriormente durante las revisiones anuales del índice. MSCI destacaba como impedimento para incluirlas la facilidad con la que se suspendían los movimientos de acciones, lo que suponía un obstáculo importante para la aceptación internacional de las bolsas de valores chinas.

De acuerdo con el borrador publicado el miércoles, habrá las excepciones a la regla: cualquier proyecto estratégico nacional o asuntos militares confidenciales se estudiarán en el momento. 

La suspensión de la cotización por otras razones, como la preparación para la transferencia de acciones de control, no debe durar más de dos días, con la opción de solicitar una extensión de cinco días.

En principio, los borradores señalan el fin de las interrupciones en las operaciones causadas por las fuerzas naturales del mercado, por ejemplo, la reestructuración de la quiebra, aunque si se considera necesario, la empresa puede solicitarlo. 

Una cláusula para evitar riesgos 

Y, por si acaso, Caixin también informa que si la bolsa de valores o la CSRC están de acuerdo en que los riesgos de una compañía podrían pasar e impactar significativamente en el orden del mercado, entonces el mensaje es: solicítenos una suspensión y hablamos. 

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