Licencia para adaptar: la historia de la desconocida familia de productores que lleva 60 años cosechando éxitos con la franquicia de James Bond

'Sin tiempo para morir'.
'Sin tiempo para morir'.
Eon Productions
  • Conoces su nombre (Bond… James Bond), te sabes sus gadgets, los títulos rocambolescos de sus películas o los fetiches de sus villanos. Pero, ¿conoces al productor que trajo las novelas originales a la gran pantalla?
  • El productor Albert Broccoli cambió las reglas del juego en Hollywood cuando decidió apostar por una saga de películas de presupuesto constantemente elevado sin dejar que nadie más le quitara el control creativo.
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Si el Covid-19 no lo impide esta vez, Sin tiempo para morir, la 25ª película de James Bond, se estrenará el próximo 8 de octubre en España. Además de ser la despedida del actor Daniel Craig como 007, la entrega promete ser un trepidante desenlace para el experimento más atrevido de la saga hasta la fecha: conectar 5 películas en un arco argumental coherente y con consecuencias.

Hasta el estreno de Casino Royale (2006), las películas de Bond han sido aventuras prácticamente autoconclusivas. Sí, a veces la organización S.P.E.C.T.R.E. se dejaba ver en múltiples entregas, y existen secundarios prácticamente eternos como Q o Moneypenny, pero lo único necesario para ir al cine a ver una peli de 007 era estar dispuesto a pasar 2 horas de diversión y escapismo.

La primera película de Craig cambió las reglas del juego. Lo que parecía ser una historia sobre los orígenes del Agente 007 tuvo ramificaciones en Quantum of Solace, Skyfall, S.P.E.C.T.R.E. y la venidera Sin tiempo para morir. 

En la teoría, el experimento tenía todos los números para fracasar. En 2006, antes del estreno de Casino Royale, Bond era visto como un dinosaurio que ya no tenía cabida en la gran pantalla. Un reboot no podría restaurar su vieja gloria.

En la práctica, Casino Royale estuvo en muchas listas de mejores pelis de 2006. Años después, Skyfall fue la primera película de la saga en recaudar más de 1.000 de dólares en taquilla, y la franquicia se encuentra más fresca que nunca. Este éxito se debe a que, pese al nuevo elemento narrativo, Bond mantiene la misma misión desde su estreno lejano: entretener.

Y precisamente ese es el secreto detrás de la larga saga cinematográfica de 007. Independientemente de si se han hilado narrativamente o no las aventuras de Bond, desde siempre los dueños de la franquicia solo han querido cautivar a la audiencia durante 60 años con malos muy malos, coches muy chulos, lugares exóticos, acción y Martinis.

Puede que la otra parte del éxito eterno de Bond sea el hecho de que, desde 1961, sus dueños siempre han sido los mismos. En junio de ese año, los productores independientes Albert "Cubby" Broccoli y Harry Saltzman firmaron un acuerdo con United Artists para producir Agente 007 contra el Dr. No, la primera película basada en las novelas de 007, por un millón de dólares.

Poco sospechaban Broccoli y Saltzman que acababan de dar el primer paso hacia una saga de películas tan longeva como fructífera: desde la aventura inicial de Sean Connery, 007 ha recaudado en taquilla 7.000 millones de dólares (590 millones de euros).

A partir de ese momento, el control creativo de la franquicia siempre estaría en manos de la familia Broccoli

Que el agente británico más famoso ni cambiara de dueños cada 2 por 3, ni se hayan inmiscuido ejecutivos venidos de fuera con "grandes ideas" para alterar la fórmula, ha garantizado que el personaje haya evolucionado sin traicionarse a sí mismo. Y eso en Hollywood es algo harto difícil de lograr.

Agente 007 contra el Dr. Hollywood

'Agente 007 contra el Dr. No'.
'Agente 007 contra el Dr. No'.
Eon Productions

El primero en descubrir cuán difícil es que algo evidente triunfe en Hollywood fue Ian Fleming, autor de las novelas originales de James Bond. Desde que empezó a cosechar éxitos en 1952, el escritor no entendía cómo era posible que nadie hubiera adaptado con éxito las aventuras de su agente secreto a la gran pantalla.

Hubo unos primeros intentos, pero todos ellos fallidos. Después de ver cómo la compra de los derechos cinematográficos por la novela Casino Royale caía en saco roco, Fleming admitía a uno de sus amigos que "el mundo del cine y la tele en Estados Unidos es una jungla infernal" (cita a través de The Hustle).

Fleming acabó recurriendo al productor Harry Saltzman, previamente mencionado. Este compró los derechos por todas las novelas de Bond, menos Casino Royale, por 50.000 dólares de la época. 

Saltzman tenía visión y buenas intenciones. Pero le faltaban conexiones. Por eso acabó llamando a un compañero de oficio que sí conocía a las piezas claves de Hollywood. Casualmente, Cubby Broccoli llevaba tiempo interesado en adaptar las novelas de Bond.

Broccoli convenció a Saltzman de recibir el 50% de los beneficios por los derechos de 007. A cambio, le ayudaría a conseguir un gran acuerdo cinematográfico. Cumplió con creces su palabra cuando, meses después, los 2 productores salían de su reunión con la productora United Artists con la primera película de Bond bajo el brazo.

Pese a la buena noticia, los 2 productores se sentían muy nerviosos sobre el futuro inmediato. 

Quizás ahora mismo una película con un presupuesto de un millón de dólares te parezca poca cosa. El contexto te dará otra perspectiva: en 1960 se estrenaron en Estados Unidos unas 2.500 películas. De estas, solo 30 lograron una recaudación de más de un millón de dólares. ¿Conseguirían Broccoli, Saltzman y United Artist el éxito con el debut de su espía, por muy carismático que fuera?

"Creo que nadie en ese momento sabía si 007 tendría futuro", explica Steven Jay Rubin, historiador especializado en James Bond, para The Hustle. "No sabían si habría secuela o si esto se convertiría en una serie".

Esa chispa de escapismo

'Quantum of Solace'.
'Quantum of Solace'.
Eon Productions

¿Has leído las novelas originales de James Bond? Si la película Agente 007 contra el Dr. No te parece muy absurda, posiblemente no aguantarías ni 3 capítulos del libro. Por ejemplo, además de tener un garfio por brazo, en la novela el villano tiene una mascota que parece salida de El Señor de los Anillos: un calamar gigante que casi atrapa al agente secreto con sus temibles tentáculos.

United Artists y los 2 productores cogieron los elementos exagerados de la novela y los adaptaron lo posible. Aun así, cuando vieron el resultado final, concluyeron que era demasiado absurdo. Se temieron un fracaso en taquilla. 

No obstante, aprendieron que quizás lo que la audiencia llevaba tiempo buscando eran 2 horitas de escapismo sinsentido. Agente 007 contra el Dr. No recaudó 41 millones de dólares a nivel global (es decir, 34,5 millones de euros) antes de su estreno en Estados Unidos. 

Aun así, United Artists no estaba muy convencida de que los estadounidenses fueran a estar tan receptivos ante las aventuras de este personaje. Las inquietudes se disiparon cuando el largometraje recaudó allí 16 millones de dólares (13,5 millones de euros).

Broccoli y Saltzman estaban entusiasmados: ganaron entre 5-10 millones de dólares cada uno de la recaudación de la película. Era más de lo que hubieran ganado en toda su trayectoria como productores independientes.

Decidieron estructurar mejor su colaboración para optimizar beneficios y sortear lo mejor posible los impuestos británicos. Crearon la productora Eon en Reino Unido (abreviatura de todo o nada en inglés). En paralelo, fundaron Danjaq en Suiza como gestora de los derechos de Bond. Casi todos los beneficios terminaban en Danjaq.

Además, Broccoli demostró una gran sagacidad al convencer a United Artists para tener el control creativo de las próximas películas: él y Saltzman decidirían los directores, los actores, los acuerdos con marcas… "Era evidente que algo tramaba", apunta el historiador Rubin.

Otro hecho insólito fue conseguir mayor presupuesto para las secuelas. Hasta entonces, Hollywood solía recortar económicamente la producción de segundas partes para optimizar los beneficios. Pero Brocolli y Saltzman detectaron que la audiencia quería espectáculo, y el buen espectáculo requiere de mucho dinero.

La apuesta volvió a funcionar. Desde Agente 007 contra el Dr. No hasta La espía que me amó (1977), el retorno de la inversión de las películas era como mínimo 10 veces más que el presupuesto inicial. Las películas posteriores no volverían a alcanzar un ROI de 2 cifras, pero hasta la fecha es una de las pocas sagas sin ningún fracaso en taquilla.

"Nuestro secreto es que no queremos conseguir premios de la academia", explicaba Broccoli en el estreno de Moonraker en 1979. "Solo queremos entretener".

El hombre de la franquicia de oro

'El hombre de la pistola de oro'.
'El hombre de la pistola de oro'.
Eon Productions

Si has mantenido la atención hasta este punto del artículo, habrás deducido que Saltzman tarde o temprano abandonaría el barco, voluntaria o involuntariamente.

Tal y como informa The Hustle, Saltzman empezó a tomar malas decisiones. Acabó utilizando sus acciones en Danjaq como garantía, y cuando los acreedores llamaron a la puerta, Saltzman tuvo que vender sus acciones a United Artist para garantizar la supervivencia de Danjaq.

Como resultado, Broccoli se quedó solo en el 66. El productor decidió convertir a Bond en su solución para sortear todos los obstáculos y problemas que empezaron a ocurrir a su alrededor.

Por ejemplo, en 1984, Sean Connery, el primer Bond, demandó a Danjaq y a MGM (la nueva productora tras el hundimiento de UA) por 225 millones de dólares (casi 190 millones de euros) porque no le habían pagado correctamente sus ganancias por su trabajo en la saga. O en los 90 hubo 6 años sin películas Bond debido a un litigio contra Giancarlo Parretti, considerado un "matón hollywoodiense".

Tras cada problema, Broccoli se metía más y más en el universo Bond.

"Adoraba estar en el rodaje", explicó en 2009 su hija, Barba Broccoli. "Había siempre un gran ambiente familiar y consideraba la gente como sus amigos. Jamás vio el trabajo como algo pesado o arduo. Lo consideraba estimulante y emocionante".

Precisamente Barbara y Michael Wilson, hijastro de Cubby, heredaron la franquicia cuando Broccoli murió a mediados de los 90. La primera película en manos de sus herederos fue la exitosa GoldenEye, la primera protagonizada por Pierce Brosnan. La saga estaba en buenas manos.

Solo para su Amazon

'Solo para sus ojos'.
'Solo para sus ojos'.
Eon Productions

Hasta ahora, la familia Broccoli ha seguido al pie de la letra el legado de Cubby, como un nuevo M que hereda el despacho principal del MI6 y prefiere acabar las misiones de su antecesor en lugar de cancelarlas.

Los Broccoli siguen teniendo el control creativo de 007 y por ahora quieren tratar cada estreno como un gran acontecimiento puntual, en lugar de caer en la peligrosa apuesta de los Universos Cinematográficos que, por ahora, solo Disney parece saber dominar con sus héroes Marvel.

"Los libros de texto sobre el mundo de los negocios están plagados de historias de éxitos increíbles que son heredados por una próxima generación poco interesada que creían que no podían fallar... y fracasaron", explica John Cork, otro historiador especializado en 007.

"Por ahora eso no ha ocurrido con Bond. Barbara Broccoli y Michael Wilson han apostado siempre por la creatividad, una y otra vez".

No obstante, este curioso negocio familiar se enfrenta a un nuevo reto. Amazon compró MGM, actual productora de James Bond, en mayo. 

Algunos "miembros" de la familia Bond ya han comunicado su inquietud sobre el futuro de la franquicia. Por ejemplo, John Logan, coguionista de Skyfall, teme que Amazon quiera crear "más contenido, pero no mejor". 

¿Y si de repente aparece una serie precuela sobre las aventuras del M actual (Ralph Fiennes) como agente de campo? ¿O una saga de películas de dibujos animados sobre el sobrino díscolo y alocado de James, al estilo de la antigua serie infantil James Bond Jr.? Algunos creativos relacionados con la franquicia temen esta posibilidad.

Por ahora, ni Wilson ni Broccoli han querido aclarar los futuros planes para Bond después del movimiento de Amazon. 

Mientras tanto, las dudas se acumulan. Estas seguramente estallarán cuando, en octubre, Craig se despida y lleguen los inevitables rumores sobre quién será el próximo 007 o sobre si se mantendrá el nuevo estilo de seguir tramas en lugar de lanzar películas independientes.

Al menos, lo único claro al respecto es que la familia Broccoli parece haber adoptado como lema el título de la próxima película: aún no llegó el momento de permitir que Bond sufra una muerte creativa.

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