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La 'burbuja de carbono' podría provocar una crisis financiera global

Burbuja
Getty Images
  • Los avances en energías renovables provocarán una caída en la demanda de combustibles fósiles dejando a empresas con billones en activos sin valor y provocando una burbuja de carbono.
  • La demanda de consumo de combustibles fósiles se desplomará antes de 2035.

En los últimos años se han potenciado las energías verdes en detrimento de los combustibles fósiles. Así es que la caída de los precios de las renovables y, de la mano, el auge de las inversiones en tecnologías de bajas emisiones de carbono podrían provocar que las empresas especializadas en combustibles fósiles se quedaran con billones de "activos varados", es decir,  sin valor. Esta situación podría propiciar a una crisis financiera global, según sugiere un estudio publicado recientemente en la revista Nature Climate Change. 

El documento apunta a un desplome de la demanda de combustibles fósiles antes de 2035,que responde a las tendencias de las inversiones actuales y las ventajas económicas en una etapa de transición hacia un nuevo periodo de bajas emisiones. 

El estudio augura que estallará la burbuja de carbono, actualmente basada en la sobrevaloración de los activos en combustibles fósiles. A medio y largo plazo, será requisito reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y esto provocará, según el estudio, el estallido de la burbuja. De mantenerse los patrones actuales de consumo energético esta crisis se produciría antes de 2035. 

Resulta cuanto menos sorprendente que el desplome en la demanda de combustibles fósiles se producirá incluso si los gobiernos no ponen en marcha políticas climáticas verdes. Y es que los avances tecnológicos en materia de eficiencia energética y renovables, con la consecuente caída de su precio, propiciarían que la energía limpia fuera no sólo más económica sino atractiva. 

En una entrevista a The Guardian, el investigador principal, Jean François Mercure, se ratificó en la tesis del estudio y añadió que con las políticas gubernamentales el cambio sería más rápido, pero sin políticas climáticas fuertes está sucediendo igualmente. "Si la gente deja de poner sus fondos en combustibles fósiles ahora, al menos pueden limitar sus pérdidas". Además, el experto augura una batalla entre las empresas de combustibles fósiles por quedarse con el mercado restante. 

En este sentido, Jorge Viñuales, coautor del artículo puso de relieve que las naciones no pueden evitar la situación ignorando el acuerdo de París. Aun con todo, si el objetivo es evitar los peores efectos del cambio climático, Mercure advirtió de que esta transición está ocurriendo de forma demasiado lenta. Pese a mantenerse la tendencia hacia una economía baja en carbono, niveles por debajo de los establecidos por el acuerdo de París requerirían de acciones gubernamentales más sólidas y de nuevas políticas. Es más, estas medidas podrían ayudar a la deflación de la burbuja de carbono. 

Japón, China y muchos países del Viejo Continente dependen de las importaciones de combustibles fósiles para satisfacer las necesidades energéticas. En este sentido, con la inversión correcta en tecnologías bajas en carbono podrían promover una caída en su gasto nacional, impulsar el PIB y elevar el empleo en industrias sostenibles. Los principales exportadores de carbono, por otra parte, como Canadá, EEUU o Rusia, experimentarían un colapso en sus industrias domésticas. Las pérdidas se dispararían de no promoverse las economías intensivas en carbono. 

Leer más: Madrid podría estar emitiendo el doble de gases de efecto invernadero de los contabilizados

Por su parte, Héctor Pollitt, coautor del estudio de Cambridge Econometric's y C-EENRG, advirtió: "si vamos a desactivar esta bomba de tiempo en la economía global tenemos que actuar con rapidez pero con precaución. La burbuja de carbono debe desinflarse antes de que sea demasiado grande".

En este sentido podría influir las naciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP): "si las naciones de la OPEP mantienen los niveles de producción a medida que caen los precios, desplazarán al mercado", señala Pollitt, "Las naciones de la OPEP serán las únicas capaces de producir combustibles fósiles a los bajos costes requeridos y exportadores como Estados Unidos y Canadá no podrán competir". 

El documento sostiene que además de las políticas, la economía y la tecnología también forman parte de la ecuación en la lucha contra el cambio climático. Fréderic Samama, del mayor gestor de activos de Europa, Amundi, considera que se ha alcanzado un punto de inflexión en la lucha contra los gases de efecto invernadero.

Pese a lo que estiman otras predicciones, en una análisis Nature Energy pronosticó que la demanda mundial energética será un 40% más baja en 2050, a pesar del incremento de la población y de que la economía mundial apunte al alza. Este escenario permitiría al mundo mantenerse 1,5ºC de calentamiento global, el objetivo marcado por el acuerdo de París. 


 

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