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Cabify da un paso atrás y vuelve a Barcelona con 300 vehículos pese a la imposición de la precontratación

Conductores de Uber y Cabify, en una manifestación en Madrid contra el decreto del Gobierno, el 27 de septiembre de 2018.
Conductores de Uber y Cabify, en una manifestación en Madrid contra el decreto del Gobierno, el 27 de septiembre de 2018. REUTERS/Juan Medina
  • Cabify volverá a ofrecer sus servicios en Barcelona a partir de mañana, 7 de marzo, después de adaptar su modelo de negocio a los requisitos que establecen la nueva normativa del Govern sobre el sector de las VTC.
  • La compañía, que operará con 300 vehículos, se manifiesta abiertamente en contra de esta regulación que considera "despropocionada y contraria al Derecho".
  • Hace poco más de un mes que tanto Uber como Cabify anunciaron su salida de Barcelona coincidiendo con la entrada en vigor de la normativa aprobada por la Generalitat que obliga a precontratar sus servicios con quince minutos de antelación. 

Cabify da un paso atrás y regresa a Barcelona. La compañía ha anunciado que volverá a operar en en área metropolitana de la ciudad condal y lo hará a partir de mañana, jueves 7 de marzo. La empresa de transporte con vehículos con conductor ha destacado en un comunicado que ha adaptado su modelo de negocio a los requisitos que introdujo la normativa sobre el sector VTC aprobada por la Generalitat aunque se muestra claramente en contra de esta regulación.

Hace poco más de un mes que tanto Cabify como Uber anunciaron su decisión dejar de operar en Barcelona, justamente, después de que se aprobase el decreto del Govern que obligaba a precontratar con quince minutos de antelación los servicios de estas empresas . En este momento, tanto Uber como Cabify señalaron que se veían obligadas a dejar de operar en la capital catalana porque las condiciones eran inviables. 

Y, a propósito de ello, Cabify ha querido apostillar que para volver a Barcelona ha asumido “una serie de costes que no tiene el deber jurídico de soportar” y ha matizado que “esta decisión no implica la conformidad de la compañía con la nueva normativa de la Generalitat (que sigue siendo desproporcionada y contraria a Derecho”. 

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Cabify operará así con una flota de 300 vehículos, lo que podría generar una demora más elevada de lo esperado. El cofundador y CEO de la empresa, Juan de Antonio, señaló en un comunicado: “esperamos que el futuro nos dé la oportunidad de tener un debate con rigor sobre la movilidad en Barcelona. La compañía quiere tener un papel activo en lo que es un desafío fundamental para la calidad de vida de los ciudadanos”.

Con presencia en doce países, el nuevo modelo de negocio de Cabify implica un cambio en el funcionamiento del servicio de la compañía. No supondrá, sin embargo, el fin de la batalla legal de Cabify contra las medidas implantadas por la Geneneralitat y es que la compañía considera que la situación actual es “transitoria”. La empresa espera que el decreto sea declarado nulo, después de que fuera convalidado en el Parlament la pasada semana pese a las advertencia de inconstitucionalidad a las que se remitió el Consell de Garanties.

Han sido varias las empresas de alquiler de coches con conductor con licencias VTC, que ofrecían sus servicios a través de Cabify y Uber, las que han anunciado despidos masivos a través de expedientes de regulación de empleo. Y lo han hecho a raíz de la marcha de Uber y Cabify de Barcelona y como consecuencia de la entrada en vigor de la nueva normativa del Govern.  De hecho, estas compañías advirtieron que reclamarían indemnizaciones de más de mil millones de euros a la Generalitat.

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Así es que desde Cabify han señalado que “la empresa sale al rescate del sector y de los miles de puestos de trabajo generados por el mismo en Catalunya, con la adopción de un nuevo (y gravoso) modelo de negocio".

El decreto aprobado por la Generalitat no sólo obliga a la precontratación de los servicios de Uber y Cabify con quince minutos de antelación sino que supone para la compañía dejar de ofrecer el servicio de geolocalización, por lo que no podrá mostrar a los usuarios los coches que pueden pedir. Además, obliga a los coches a volver a la base o permanecer estacionados, una vez finalizado el servicio.