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Todas las teorías por las que la libra no deja de subir en pleno 'brexit'

Un hombre levanta pesas en presencia de su entrenador
REUTERS/Yuri Maltsev
  • La libra esterlina es la divisa más fuerte dentro de las monedas más importantes del G10 durante los últimos seis meses en comparación con el dólar estadounidense.
  • La moneda de Reino Unido ha mejorado notablemente en lo que llevamos de año y parte de 2017. ¿Qué está detrás de esa subida?
  • Varios factores, como el aumento del mercado ahora que Reino Unido y la Unión Europea parecen acercarse a un acuerdo para el brexit y la falta de confianza en los planes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo explican.

2018 ha comenzado con una gran subida para la libra esterlina en comparación con el dólar estadounidense.

La libra ha mejorado su valor respecto al dólar varias veces en las últimas semanas, una línea que sigue el buen comportamiento de la moneda a finales de 2017.

De hecho, la libra esterlina es la divisa más fuerte dentro de las monedas más importantes del G10 durante los últimos seis meses en comparación con el dólar estadounidense.

El lunes 29 de enero por la mañana, la libra esterlina cotizaba por encima de 1,41 dólares (1,14 euros) frente al dólar, un importe que no se había registrado desde los meses previos al referéndum para el brexit.

Pero, ¿qué se esconde detrás de la apreciación de una moneda que durante más de un año fue a la cola de todas las divisas? Hay varios factores en juego, desde la reactivación del mercado ahora que Reino Unido y la Unión Europea parecen acercarse a un acuerdo para el brexit y la falta de confianza en los planes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El brexit no va tan mal como se esperaba

El exprimer ministro de Reino Unido David Cameron resumió con acierto la situación hace poco en el encuentro anual del Foro Económico Mundial en Davos (Suiza) cuando dijo que el brexit había sido "un error, [pero] no un desastre".

"[El brexit] ha resultado ser menos grave de lo que pensábamos al principio", declaró Cameron.

La opinión de Cameron parece ser bastante similar a la de los mercados, los cuales se muestran hoy mucho menos pesimistas sobre las consecuencias del brexit que justo después de la votación.

Uno de los factores que explican la mejora de ese pesimismo es que el desempeño de la economía en Reino Unido ha sido mejor de lo previsto durante los últimos 18 meses. Aunque el crecimiento económico de Reino Unido se ha ralentizado y es mucho menos de lo que habría sido si Reino Unido hubiera seguido en la UE, las cosas no están tan mal como se había previsto en un primer momento.

Leer más: Los pasaportes de Reino Unido serán azul y dorados después del brexit

El pasado viernes 26, por ejemplo, los datos del producto interior bruto facilitados por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS, por sus siglas en inglés) del país mostraron que la economía británica registró un crecimiento interanual del 1,5% en el cuarto trimestre de 2017. La ONS estima que la economía creció un 1,8% en 2017.

No es nada 'explosivo', pero tampoco tiene nada que ver con la recesión que algunos habían predicho. 

Un crecimiento anual del 1,8% en 2017 sitúa a Reino Unido por delante de las previsiones de crecimiento de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OCDE) para Japón e Italia, países miembros del G7 y que se espera crezcan un 1,5% en 2017; el dato de Reino Unido también lo acerca a Francia, el cual se espera crezca un 1,8%.

Es importante porque algunas previsiones anteriores habían sugerido que Reino Unido sería fácilmente la economía del G7 que peor crecería en 2017.

Si además se tiene en cuenta que la ocupación en Reino Unido es más alta que nunca y que se sigue incrementando 19 meses después de la votación del brexit, la situación económica es, si no prometedora, claramente sólida.

Todo esto significa sin duda una mejor libra.

La negociación del brexit se suaviza

El ministro de Economía de Reino Unido, Philip Hammond
El ministro de Economía de Reino Unido, Philip Hammond. Carl Court/Getty Images

Durante casi todo 2017, parecía que Reino Unido se encaminaba hacia el peor de los escenarios posibles del brexit con una ruptura total de los vínculos con la UE. Sin embargo, las últimas declaraciones de perfiles de alto nivel en los dos lados de la mesa de negociaciones sugieren que la posiciones se están suavizando un poco.

Al menos así lo expresó el ministro de Economía de Reino Unido, Philip Hammond, quien aseguró el pasado jueves 25 que el brexit solo provocaría cambios "muy modestos" en la actual relación de Reino Unido con la Unión Europea.

"Estamos hablando de dos economías conectadas y alineadas entre sí por completo, de dos economías con un gran volumen de comercio entre ellas, a las que vamos a, de manera selectiva y esperemos que de forma muy modesta, separar un poco", aseguró durante un discurso en Davos.

"En mi opinión, comenzar con lo que tenemos y trabajar en lo que necesitamos eliminar para llegar a un futuro modelo viable que respete las líneas rojas de todos es una mejor forma de avanzar que con una hoja en blanco, justo lo que el modelo de Canadá supondría", añadió.

Los avances positivos en las negociaciones del brexit son claramente una de las razones detrás de la fortaleza de la libra esterlina. A principios de enero, Bloomberg publicó que "los ministros de finanzas españoles y holandeses han acordado trabajar juntos para impulsar un acuerdo para el brexit que mantenga a Reino Unido lo más cerca posible de la Unión Europea". Esa noticia empujó la libra esterlina casi un 1% contra el dólar. Es una secuencia que se ha repetido en bastantes ocasiones durante los últimos meses: noticias que sugieren un brexit más suave se traducen en una libra más fuerte.

Leer más: Trump, China y el Brexit: todas las veces que el consenso de mercado se equivocó en 2017

El cierre de un acuerdo de transición para el brexit en un futuro cercano también podría ser una gran ayuda para la cotización de la libra esterlina, lo que aumentaría su valor todavía más.

"El momento y la claridad del acuerdo de transición serán claves en lo que a las perspectivas futuras de la libra esterlina se refiere", explicó director de inversiones en divisas de J.P. Morgan Asset Management, Roger Hallam, Business Insider en diciembre.

"Parece probable que se llegue a un acuerdo de transición durante el primer trimestre de 2018 en los términos que probablemente dictará la UE (los acontecimientos del mes pasado han dejado claro que la UE es el socio dominante en las negociaciones)", explicó Hallam.

La debilidad del dólar

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fotografiado durante un encuentro en la Casa Blanca en febrero de 2017. Kevin Dietsch/Getty

Sin duda, parte de la fortaleza reciente de la libra se debe a la confianza en un desenlace no tan malo para el brexit y la mejora de la economía británica. Sin embargo, las últimas subidas de la libra son más bien la historia de un dólar débil que la de una libra fuerte.

Como señala el estratega de cambio de divisas en ING Viraj Patel, los riesgos políticos en EE. UU. "son más profundos que el ruido generado en torno al libro de Michael Wolff Fire and Fury".

"Un cambio en el estatus de Estados Unidos dentro del orden político mundial puede tener consecuencias económicas a largo plazo para un país que depende de 'la bondad de los desconocidos' para financiar su déficit fiscal", escribió Patel en un análisis reciente.

"Con una economía estadounidense que se encuentra en las últimas etapas de su ciclo económico, estos riesgos estructurales –junto con los ambiguos efectos económicos y de repatriación de capitales de la nueva ley de impuestos GOP, la valoración relativa de los activos estadounidenses y las mejores condiciones para invertir en oportunidades fuera del país– nos obligan a mantener una visión pesimista sobre el valor general del dólar en 2018".

El dólar, por tanto, pierde cada vez más atractivo como moneda de inversión, lo que aumenta su debilidad.

Esto, añade Patel, significa que el dólar está "cotizando bajo nuevas reglas en las que un entorno de aumento de las tasas de interés en Estados Unidos ya no garantiza su fortaleza". Una mayor sincronía entre los mercados de bonos –en mitad de una recuperación económica global cada vez mayor– es uno de los factores que hemos anunciado ya en otras ocasiones.

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Del mismo modo, la fragilidad de la situación política estadounidense antes de las elecciones de mitad de mandato en EE. UU. también reduce el atractivo del dólar como inversión.

Los mensajes enviados por altos funcionarios de la administración Trump también están causando confusión en los mercados.

Se supone que los políticos no deberían tener ninguna influencia sobre una moneda flotante libre, pero las declaraciones del secretario del Tesoro de EE.UU., Steven Mnuchin a principios de la semana en las que sugería que un dólar más débil podría beneficiar el comercio estadounidense enviaron al dólar a la baja. Finalmente, fue el propio Trump el que intervino el jueves pasado para asegurar que el dólar se volvería "más y más fuerte" en el futuro.

Por tanto, el brexit y la mejora doméstica de Reino Unido pueden tener algo de influencia sobre el valor de la libra, pero al final siempre se trata del todopoderoso dólar, el auténtico rey de las divisas.

Si el dólar continúa cayendo en 2018, la libra probablemente continuará apreciándose; algunos estiman que podría llegar hasta los 1,53 dólares por libra (unos 1,24 euros al cambio actual). Por el contrario, si el dólar deja de echarse a perder, todavía quedaría algo de dolor para la libra esterlina.

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